La posada de una aldea de Huelva donde se come como en un palacio

Este restaurante está ubicado dentro de un bonito hotel boutique de tres estrellas
Este restaurante está ubicado dentro de un bonito hotel boutique de tres estrellas / M.G.
Ángel Rivas

11 de febrero 2026 - 05:30

Recientemente, hemos visitado el restaurante Encina del Francés, en la pedanía cebollera de Valdezufre. Dicho restaurante se encuentra enmarcado dentro de la Posada de Valdezufre, un bonito hotel boutique de tres estrellas del que ya hablaremos en otra ocasión. Ambos proyectos están regentados por una joven pareja, Isaac y Alba, que cuentan además con otro socio, responsable de Ibéricos Atalaya.

Isaac Escobar, maestro de ceremonias en la cocina, roza los treinta años y, pese a su juventud, ha alcanzado una madurez culinaria poco habitual para un chef de su edad. Sus platos están elaborados con gran acierto, y su tremenda inquietud, junto a sus ganas de aprender y seguir creciendo, han conseguido que comer en La Encina del Francés sea un auténtico éxtasis gastronómico.

No podemos olvidar mencionar a Alba y Beatriz en sala, que volaban en silencio cubriendo dos salas completas con una atención y una rapidez asombrosas. Y créanme, sorprendernos no es fácil: en este mundo ya lo hemos visto casi todo.

La velada comenzó con embutidos de Atalaya: morcilla y salchichón, ambos exquisitos, aunque la morcilla destacó especialmente por su cremosidad, hasta el punto de poder casi untarse.

Salchichón
Salchichón

Le siguió un tartar de atún sobre tosta casera crujiente y mayonesa de trufa. No se trata de un plato habitual en carta, sino de un entrante preparado expresamente por el chef Escobar. Sorprendente, bien trabajado y con los sabores perfectamente integrados.

Tartar de atún
Tartar de atún

A continuación llegó un foie, con un toque aromático que le sentaba de maravilla. Por buscarle una pequeña pega, quizá le faltaba un punto de sal, aunque fue tan inapreciable que ni siquiera pedimos corregirlo.

Foie
Foie

Prosiguió una ensalada de queso de cabra y granada, con un toque de vinagreta de frutos rojos. Un claro homenaje a la huerta onubense y a los quesos de la zona; un acierto por parte de Isaac al utilizar una fruta tan poco habitual como deliciosa.

Ensalada de queso de cabra y granada
Ensalada de queso de cabra y granada

Acto seguido, unas alcachofas sobre crema de queso. Lamentablemente, a este plato no le hicimos foto: ya habíamos empezado cuando nos dimos cuenta. A juicio de una de las comensales, fue el mejor plato de la noche, ya que su sencillez y ejecución perfecta lo convirtieron en el más armonioso.

Para ir terminando llegaron dos cortes de cara de cerdo, una propuesta tan atrevida como una lengua, que recomendamos sin dudar. El joven chef cebollero la guisa al vino, quedando súper jugosa y, créanme, no parece lengua sino carrillera.

Lengua de cerdo
Lengua de cerdo

La velada terminó con una carrillera de cerdo al estilo mozárabe, sobre puré de patatas, que nos demostró que es posible disfrutar de una gran comida en la sierra sin recurrir a carne a la plancha ni a patatas fritas.

Carrillera de cerdo al estilo mozárabe,
Carrillera de cerdo al estilo mozárabe,

Y como colofón, tres postres: una tarta de queso azul —chirría al principio ver el algodón de azúcar azul coronándola, pero cuando este empieza a derretirse uno entiende que forma parte del espectáculo—.

Tarta de queso azul
Tarta de queso azul

Bartolitos, los claros ganadores de la noche, un delicioso bocado de masa frita rebozada en azúcar glas y canela, relleno de crema pastelera; y, como puntilla final, un helado casero de galletas Lotus, elaborado por el propio Isaac en la máquina que tiene en la trastienda de la cocina: ligero, fresco y muy rico.

Helado casero de galletas Lotus
Helado casero de galletas Lotus

Valorando la experiencia en su conjunto, podemos calificarla como muy buena, y sin duda merece la pena desviarse para comer aquí, recomendando siempre reserva previa.

Para concluir, cuando visite La Encina del Francés o la Posada de Valdezufre, recuerde: «pida un kiwi».

stats