El bar de un pueblo de Huelva que está en medio de una cuesta y que todos recomiendan por sus migas y carnes a la brasa
"Subimos la cuesta con curiosidad y nos encontramos con un tesoro": Este bar conquista con tapas caseras, carnes serranas y una gustosa terraza en un lugar mágico
El restaurante de un pueblo de Huelva que fue una antigua posada del siglo XVII: "Es precioso, nos recordó a Santorini"
El bar de un pequeño pueblo de Huelva donde comer en mesa camilla dentro de un antiguo molino de aceite
Si alguna vez visitas Aracena, hay un pequeño rincón que parece esperar solo a que te pierdas por sus calles empedradas. Bar Joaquinito está estratégicamente situado a unos pocos pasos de la famosa Gruta de las Maravillas, en medio de la cuesta de una de las calles más emblemáticas de la localidad.
Su fachada modesta esconde un interior cálido y acogedor, donde las mesas de madera, y la amable atención del personal te reciben con la misma familiaridad que un buen vecino. La terraza, aunque estés un tanto "doblado" es de esas que enamoran por su ambiente, donde disfrutar del buen comer mientras tomas el solito (si tenemos suerte últimamente de pillarlo).
Es uno de esos lugares que los habitantes del pueblo recomiendan sin dudarlo y que los turistas guardan como uno de los recuerdos más sabrosos de su visita.
Platos que conquistan a todos
Aquí no se andan con grandes elaboraciones, el producto habla solo: La cocina del Bar Joaquinito es una oda a la tradición serrana. Entre sus especialidades destacan:
- Migas caseras, crujientes y sabrosas, acompañadas de chorizo y panceta que parecen hechas con recetas que se pasan de generación en generación.
- Carnes serranas a la brasa, jugosas y llenas de sabor, que muchos describen como “el corazón de la Sierra en un plato”.
- Croquetas de setas, suaves por dentro y doradas por fuera, perfectas para abrir el apetito o cerrar una comida con broche de oro.
- Arroz con setas silvestres, una receta que combina la riqueza del bosque local con la destreza del cocinero.
- Postres caseros, como la tarta de galletas o el pudin de castañas, que convierten cualquier visita en un dulce recuerdo.
Cada plato está preparado con ingredientes locales de calidad, y presentados con generosidad: Aquí se viene a comer bien, sin prisas, y a sentir que cada bocado es auténtico.
Opiniones de los clientes que lo han probado
No hace falta más que echar un vistazo a las reseñas para entender por qué este bar es tan querido:
“Subimos la cuesta con curiosidad y nos encontramos con un tesoro. Las migas y la carne a la brasa son insuperables. Volveremos seguro”, “El lugar tiene magia: está cerca de la Gruta de las Maravillas, pero dentro respiras tranquilidad y tradición. La tarta de galletas es un pecado delicioso.”
“Nos encantó este barecillo en la calle más emblemática de Aracena, nos sorprendió mucho sus precios, todo riquísimo y casero. La atención por parte de las camareras en la terraza, excelente. A destacar la carrillera y por supuesto la carne a la brasa. Visita obligada cuando volvamos a Aracena.”
Los clientes destacan la cercanía del personal, el ambiente familiar y, sobre todo, la comida que sabe a Sierra de Aracena. Es el tipo de lugar donde los turistas llegan por la Gruta y terminan quedándose un buen rato, como si el tiempo se diluyera entre platos y charlas.
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