La aldea hippie de Huelva abandonada hace décadas donde viven 5 personas sin luz eléctrica

En esta eco aldea la vida es sencilla pero ingeniosa. No hay luz eléctrica convencional, pero se abastecen de placas solares y el agua se extrae de un pozo cercano

La aldea costera de Huelva que pertenece a dos pueblos y nació alrededor de un pozo entre marismas

La aldea de Huelva dividida en dos que tiene unos 70 habitantes, nació junto a un manantial y convirtió el agua en su identidad

Una eco aldea que vive al ritmo del campo y el sol
Una eco aldea que vive al ritmo del campo y el sol / YT Diego Velázquez

Dentro del pueblo de Huelva "Más Bonito de España", Almonaster la Real, zigzageando entre cabezos que dibujan el paisaje como esculturas naturales, se encuentra Los Serpos, una aldea que fue abandonada en los años 70 pero en la que actualmente viven unas 4 o 5 personas en una modesta vida campera.

Sus habitantes, de origen catalán o portugués, viven allí de forma permanente, y en invierno la comunidad llega a una decena, pero la vida que late en este pequeño núcleo poblacional es suficiente para dejar una huella imborrable en quienes se aventuran a conocerlo.

Como Diego Velázquez, un "youtuber" que nos descubre a través de su canal "los lugares que conservan la esencia de su ser" de la provincia de Huelva y el Alentejo portugués. Y así nos muestra en uno de sus vídeos el encanto y la esencia de Los Serpos.

El origen del nombre de la aldea es un misterio envuelto en leyendas locales. Algunos vecinos antiguos cuentan que “Los Serpos” podría referirse a los pequeños serpenteos de los arroyos que atraviesan el valle, o quizás a la manera en que las casas se agrupan siguiendo la pendiente del terreno, como si quisieran abrazar la ladera puntiaguda que las acoge.

Lo cierto es que, hoy en día, el nombre se ha convertido en sinónimo de tranquilidad, autosuficiencia y vida cercana a la naturaleza, como nos relata Diego en su ruta hasta descubrirnos esta aldea hippie de la Sierra de Aracena.

Como apunta en su información, esta aldea fue abandonada en los años 70, como tantas otras pequeñas poblaciones de la comarca, pero resurgió en los años 80 gracias a un grupo de artesanos y amantes del campo que vieron en ella un lugar con historia y encanto.

Actualmente, Los Serpos está protegida por una alambrada, delimitando el núcleo habitado, mientras que otras casas, más dispersas, muestran la melancólica belleza de la ruina. Uno de los rincones más evocadores es un conjunto de viviendas caídas que se desparraman por la ladera de un cabezo vecino, recordando al visitante que la vida del pasado sigue allí, suspendida entre el tiempo y la memoria.

Aldea de Los Serpos
Aldea de Los Serpos / FB Aldea Los Serpos

La vida en Los Serpos es sencilla pero ingeniosa. No hay luz eléctrica convencional. Los hogares se abastecen de placas solares que iluminan y alimentan lo indispensable. El agua se extrae de un pozo cercano, que se almacena en un aljibe en el punto más alto de la aldea y se distribuye casa por casa. Entre todas las viviendas, destaca una casa comunal restaurada por unos catalanes, concebida como alojamiento para visitantes y símbolo del resurgimiento de la comunidad.

El entorno es igualmente cautivador. Los Serpos se encuentra justo en el espacio de transición entre un eucaliptal y la dehesa, y detrás del poblado se observan repoblaciones de pinos que contrastan con el verde intenso de los valles. Originalmente, toda esta zona era una gran dehesa, pero en los años 60 se arrancaron muchas encinas para plantar eucaliptos, destinados a abastecer la demanda de la empresa de celulosa instalada en San Juan del Puerto. Hoy, la mezcla de paisajes nos ofrece un espectáculo natural único, donde la historia y la naturaleza se entrelazan.

stats