Baloncesto | Primera Nacional

El PMD Aljaraque se proclama subcampeón de la Primera Nacional tras caer 84-89

PMD Aljaraque y SMD Gibraleón, durante el partido de semifinales por el ascenso.

PMD Aljaraque y SMD Gibraleón, durante el partido de semifinales por el ascenso. / Baloncesto Andalucía

El PMD Aljaraque cerró su participación en la Fase Final de ascenso a la Liga EBA que se celebra en El Ejido (Almería) con una derrota por 84-89 ante el equipo local del Pimientos Syngenta Murgi, con lo que se proclama subcampeón de la Primera Nacional masculina. El choque ponía en juego el título de campeón, ya que ambos conjuntos habían dado el salto de categoría el día antes tras vencer en las semifinales.

El conjunto de José A. Pedrote no comenzó bien el partido ante un rival más motivado y que jugaba ante su público, llegando al descanso 12 puntos abajo (41-53); tras el intermedio llegó la reacción amarilla y un triple de Migue Mora obligó al técnico local a pedir tiempo, apretándose el marcador con el paso de los minutos (64-64, acabando el tercer cuarto con 64-68).

El conjunto almeriense volvió a irse en el electrónico (67-76, a 6:00) y se mantuvo al mando pese a los intentos onubenses por recortar la renta (77-85 a 2:00 del final). El PMD Aljaraque tira de defensa para meterse de nuevo en el encuentro (82-85 a un minuto de la conclusión), pero acabó ahogándose en la orilla, lo que no empaña su sensacional actuación en esta Fase Final.

Por otro lado, el SMD Gibraleón finalizó en la tercera plaza tras imponerse al Salliver Higuerón Hotel Fuengirola por 82-74, lo que deja una puerta abierta para que los olontenses logren el salto de categoría a la Liga EBA, una opción real si se confirma que el campeón de Extremadura renuncia a la plaza y se le adjudica a Andalucía.

El conjunto onubense llevó la iniciativa del encuentro y adquirió una renta que supo mantener con el paso de los minutos (62-53); el equipo malagueño se acercó en varias ocasiones llegando a ponerse a tres puntos, pero los pupilos de Alonso Pérez Velo siempre reaccionaron con acierto, elevando la diferencia en torno a los diez puntos (80-70 a dos minutos del final) y logrando un merecido triunfo sin pasar muchos apuros. Destacar el gran partido de José Carlos Ramos, que dominó ambas zonas y fue un referente en el ataque olontense.

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