Crónica de la tercera noche de preliminares: La inclusión brilla con el Coro de Huelva y la comparsa 'Dumbo'
Una sesión donde además regresó el grupo de la peña Los Entonaos, con autoría de los hermanos Blanco, y concursó la escuela de carnaval que firma Francis Tinoco
Hacer historia no es fácil. En los anales de esta nuestra fiesta la memoria es corta y los espacios del pasado, férreos. Pero aún quedan gestas destinadas a nuestros carnavaleros, nuestros grupos, dentro y fuera de nuestras fronteras terrestres y carnavaleras. Hasta hace unos años el Carnaval Colombino solo tenía tres modalidades: comparsas, chirigotas y cuartetos. Ahora, la cuarta pata de nuestra fiesta, el coro, es una de las que más alegrías nos da. El coro de Huelva, Dame Veneno, ha pasado a cuartos de final del Concurso Oficial de Agrupaciones del Gran Teatro Falla, un pase que no había conseguido ninguna agrupación de la capital antes.
Entre la alegría por el pase del coro y los nervios comunes de cualquier sesión donde seis nuevos grupos se estrenan, arrancó la tercera sesión de preliminares en el Gran Teatro, la primera con un grupo más.
La función empezó con el plato fuerte de la noche: el coro Dame Veneno. La Bombonera se llenó para escuchar el compás del tango. Sobre las tablas se les notaba que jugaban en casa. Esta peculiar fábrica de carnaval aúna veteranía y juventud para hablar de esos pilares que crean el veneno de la fiesta.
En su primer tango lanzaron una dura reivindicación sobre la situación política de la ciudad de Huelva. El segundo tango era la pieza más esperada, sin duda. El silencio previo lo auguraba y la presencia de Eva delante del grupo lo gritó sin palabras. Un tango que va a quedar para la historia y que reivindica con palabras, y sin ellas, la inclusión del colectivo de personas sordas en el carnaval. La emoción continuó en el estribillo, aunque con una tanda de cuplés que se queda algo floja respecto al resto del repertorio.
Tras el coro llegó el turno de la comparsa ayamontina Llegó la hora, una propuesta que destacó por ser muy musical, apostando por un estilo desenfadado, muy hippy punky, alejado del soniquete típico de las comparsas.
El primer pasodoble fue un canto de amor a Huelva en el que recordaban sus momentos más felices, seguido de una segunda letra en la que criticaban duramente a la Iglesia como institución. En la música del pasodoble destaca el uso de ritmos reggae, una propuesta musical que resultó algo extraña para los oídos más tradicionales. Cerraron su actuación con unos cuplés discretos que no terminaron de romper y un popurrí donde usaron todo tipo de instrumentos, incluida una batería que hacía las veces de caja y bombo.
La semilla de la inclusión que plantó el tango del coro para esta noche se hizo aún más presente con la comparsa sevillana Dumbo. Con motivos circenses aupados por ese elefante de Disney, el grupo, que el año pasado fue Desde mi mundo, reclamaba el fin de la discriminación y el bullying.
En su primer pasodoble, el grupo echó la vista atrás para recordar su experiencia del año anterior con Desde mi mundo. La segunda letra fue una denuncia necesaria contra el bullying, muy en el tipo, comparando los personajes del circo con lo que sufren los niños abusados en el colegio. Los cuplés, totalmente integrados en el personaje, jugaron con la anatomía del elefante, rematando con un estribillo que es un canto para seguir luchando.
Tras el descanso y con un aire más gamberro, se presentó La abuela canalla. Esta murga de Cartaya llegó con un aire canallesco y ganas de pasárselo bien en sus taca-tacas motorizados.
Su primer pasodoble fue un piropo y a la vez una crítica hacia Huelva, mientras que el segundo se sumó a la denuncia de los cribados de cáncer de mama en Andalucía. La tanda de cuplés y el estribillo de pelo mantuvieron el tono desenfadado de la agrupación durante toda la actuación.
Desde Punta Umbría, la escuela de carnaval de Francis Tinoco llegaba al concurso con un tipo muy localista: Los Tiraores. Con una comparsa llena de color, esta agrupación que destaca por su juventud nos lleva hasta el domingo de piñata en Punta Umbría.
Por su parte, la agrupación apostó por un repertorio de fuerte compromiso social. En su primer pasodoble volvieron a incidir en la problemática de los cribados, dejando para el segundo uno de los momentos más emotivos de la noche con una letra dedicada al Alzheimer. Cuplés simpáticos que remataron un popurrí donde destaca, al igual que en la presentación, el uso de diferentes instrumentos y el juego de voces.
Cerró la sesión la peña de Los Entonaos de Huelva capital. El aquelarre estaba servido con la murga Hasta la pócima, con una presencia escénica muy potente donde estas brujas verdes se reúnen al calor de su caldero para hacer carnaval.
Tras un primer pasodoble de presentación en el que recalcan la vuelta de su autor, Horacio Blanco, dedicaron la segunda letra a la independencia de las mujeres y a todas a las que en algún momento han llamado ‘bruja’. Lo más destacado fueron las cupletinas, donde lanzaron dardos a los pregoneros de la fiesta y a la alcaldesa, Pilar Miranda, mientras realizaban su pócima.
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