Los jóvenes de Huelva se inician en el consumo de heroína a los 20 años

  • Los opiáceos copan la mayoría de las adicciones, aunque su administración por vía parenteral tiende a desaparecer, los adictos prefieren inhalarlos o fumarlos

Los opiáceos (heroína y cocaína) siguen copando la mayoría de las adicciones en la provincia de Huelva. No obstante, ha aumentado la edad de inicio del consumo, que en el caso de la heroína se sitúa en los 20 años. Así lo manifestó ayer el técnico del Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones, Jesús Villahoz, en el transcurso de las jornadas 'Droga & Derechos Humanos', organizadas por la asociación Aupad, que se celebran en la Facultad de Derecho de la Universidad de Huelva.

Villahoz comentó que también ha variado la vía de administración de esta droga, indicando que la parenteral "casi se ha extinguido", los adictos a esta sustancia prefieren inhalarla o fumarla. Asimismo, el técnico del Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones apuntó que en el caso de la heroína, "los monoconsumos no existen, hay policonsumidores", siendo lo más común la mezcla de heroína, cocaína, alcohol y hachís.

En cuanto al perfil del heroinómano, Villahoz indicó que la media de edad de las personas que son tratadas en el Servicio Provincial es de entre 40 y 50 años, siendo el 79,7 hombres, frente al 20,2 por ciento de mujeres. En relación al nivel de estudios, el 68 por ciento sufre lagunas educativas, tienen estudios primarios e inferiores y además manifiestan dificultades para mantener una actividad laboral estable.

Por otra parte, el 42 por ciento tiene abierto procesos judiciales o condenas derivadas del consumo de estupefacientes. A esto, Villahoz añadió que entre los heroinómanos hay una alta prevalencia del virus de la hepatitis C y entre un 20 y un 30 por ciento tiene el virus del sida.

Entre el 80 y el 90 por ciento de las personas con adicción a la heroína que acuden al Servicio Provincial sigue tratamiento con metadona.

Respecto a la cocaína, se ha registrado un incremento de las personas adictas a esta sustancia, un aumento que se cifra en un 21 por ciento en relación a 2005. El inicio del consumo se sitúa en los 21 años, siendo 30 años la media de edad de las personas tratadas en el Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones, con un periodo de ocho años de consumo.

El 61 por ciento de los cocainómanos tiene estudios de Bachillerato, Formación Profesional o Formación Superior. Aparte, mantienen una actividad laboral estable y sólo el 9 por ciento tiene procesos judiciales abiertos.

En relación al alcohol, el Servicio Provincial establece cuatro tipos de perfiles. El primero, de varones entre 40 y 60 años, casados, con trabajo estable, que tienen problemas laborales y de salud y llevan en sus espaldas veinte años de consumo.

El segundo de los perfiles comprende a varones, de entre 20 y 30 años, solteros, que residen con sus padres, con pocos años de evolución del consumo, pero con episodios de intoxicación etílica unidos a conductas disociales y problemas sociales.

El tercer perfil se atribuye a las mujeres. Aunque el número de mujeres con alcoholismo ha sufrido un incremento del 18 por ciento, sigue siendo poco numeroso. Aparte, genera problemas a la hora de las prácticas clínicas, por ser un consumo llevado en secreto y por la demora en acudir a los servicios sanitarios.

El cuarto perfil es el de los policonsumidores de sustancias. Son consumidores de los popularmente conocidos como rebujo (cocaína y heroína) así como de hachís y tabaco. En este caso, el seguimiento que realiza el Servicio Provincial de Drogodependencias y Adicciones es en grupo.

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