reconocimiento

Dos "héroes" de la seguridad privada

  • José María Diéguez y Jesús Salas salvan a una niña de 20 meses que estaba en parada cardiorrespiratoria

  • Reciben una metopa de la Policía Nacional por su "brillante actuación"

Marín, Grávalos, los dos vigilantes de seguridad y los padres de la menor, ayer en la Subdelegación del Gobierno. Marín, Grávalos, los dos vigilantes de seguridad y los padres de la menor, ayer en la Subdelegación del Gobierno.

Marín, Grávalos, los dos vigilantes de seguridad y los padres de la menor, ayer en la Subdelegación del Gobierno. / álex fernández

Salvar la vida de una persona in extremis siempre es reconfortante, pero cuando se trata de un menor, la satisfacción se multiplica. Así se sienten los vigilantes de seguridad José María Diéguez y Jesús Salas, quienes auxiliaron el pasado 13 de marzo y en pleno acto de servicio a una niña de solo 20 meses que había entrado en parada cardiorrespiratoria.

Mayra Guamán y Jorge Carrillo son los padres de la criatura. Ella narró ayer en la Subdelegación del Gobierno, donde se les realizó un homenaje a los dos guardias, que "ese día estaba de descanso, no había trabajado, y fui a Carrefour a ver unas cosas". Su marido se había quedado un poco rezagado y cuando estaban a punto de alcanzar la salida del hipermercado, "yo llevaba a mi hija en brazos y se echó para atrás; entonces le dije, venga, qué pasa, y la intenté levantar y la puse de frente a mí; la vi morada entera, con los ojos hacia detrás y estaba temblando".

La mujer no supo cómo reaccionar. "Me volví corriendo para mi marido, que se había quedado un poco por detrás de mí, llamándolo a él y a los de seguridad y fue entonces cuando se me acercó todo el mundo, empezó a alarmarse y a llamar a la ambulancia. Fue horrible".

Jorge Carrillo cogió a su pequeña en brazos y la acercó adonde se encontraba el vigilante de las caja, Jesús Salas. "Estaba muy bloqueado y no sabía qué hacer". Afortunadamente, Jesús reaccionó con diligencia: "Cuando la cojo en las manos la niña tenía los ojos vueltos hacia detrás y una respiración bastante débil". Solicitó inmediatamente el refuerzo de su compañero José María y le empezó a hacer maniobras de reanimación mientras este llegaba al lugar. Pensaba en principio que la cría podía estar atragantada. La pequeña estaba inconsciente.

Diéguez y Salas le practicaron la recuperación cardiopulmonar. El primero lo contó así: "Una de las veces viene la niña (recuperó la conciencia), se va otra vez (se quedó sin pulso) y volvemos a hacérsela hasta que ya se mantiene y llega el 061". Estima que las maniobras duraron unos doce minutos, hasta que llegó la ambulancia del 061 y trasladó a la menor al hospital.

El padre de la chiquilla manifestó ayer que "gracias a dios no ha pasado a mayores" y que al día siguiente del suceso "la niña estaba muy bien y pegaba la carrera y todo". Los médicos han descartado que la parada cardiorrespiratoria que sufrió se debiera a una dolencia grave y apuntan a la posibilidad de que "un virus" le produjera el paro. "Alguien que te salva a una hija se merece todos mis respetos, son héroes para mí".

La madre de la menor se sumó al reconocimiento a la labor de estos hombres diciendo que "sin ellos no creo que lo estuviéramos contando ahora mismo, han sido los ángeles de la guarda de mi hija y se lo agradezco de todo corazón".

La subdelegada del Gobierno en Huelva, Asunción Grávalos, y el comisario jefe de la Policía Nacional de Huelva, Florentino Marín, hicieron entrega a los dos vigilantes de sendas metopas conmemorativas en agradecimiento por su "brillante actuación", que los homenajeados recibieron entre un aluvión de aplausos.

Grávalos evidenció que, "sin lugar a dudas, hay actuaciones destacadas que bien merecen el reconocimiento de todos, que sobresalen de lo rutinario y que reflejan la preparación y la profesionalidad de sus protagonistas, como son Jesús y José María".

Por su parte, el comisario subrayó la labor que desarrollan los profesionales de la seguridad privada en Huelva, "un trabajo que contribuye a fortalecer nuestra seguridad, a prevenir y combatir los delitos y, también, a responder con eficacia y rapidez ante situaciones de emergencia donde está en juego la propia vida". Un millar de vigilantes de seguridad desempeñan su labor en la provincia onubense.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios