Así será el Museo Arqueológico

  • Se respetará la fachada, la configuración inicial y el patio central

  • El edificio se abrirá tanto a la ciudad como interiormente al introducir luz natural: la cristalera de la antigua sala de operaciones ascenderá a nivel de cubierta

La rehabilitación del edificio del Banco de España para su conversión en Museo Arqueológico -una intervención que supone "la mayor inversión en materia cultural que se realiza en Huelva en las últimas décadas"- permitirá que la ciudad cuente "en el segundo semestre de 2021" con dos infraestructuras museísticas: el nuevo espacio para la arqueología en exclusiva en el edificio de la plaza de las Monjas y el centro actual de la Alameda Sundheim, que será para las Bellas Artes.

Así lo señaló ayer el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, acompañado por el alcalde de la ciudad, Gabriel Cruz, y el delegado del Gobierno andaluz en Huelva, Francisco José Romero, durante la presentación de un esbozo del proyecto definitivo del Museo Arqueológico desarrollado por los arquitectos Francisco Reina y Francisco Javier Terrados, quienes también asistieron a la presentación.

Vázquez recordó que esta iniciativa (desde la adquisición del inmueble al acondicionamiento y rehabilitación del mismo) supone una inversión que supera los 12 millones de euros y, en cuanto al calendario de la actuación, precisó que ayer se inició la licitación de las obras por 7,2 millones y que las empresas tienen 40 días para presentar sus ofertas. Se adjudicarán en seis meses, después se firmará el contrato y las obras se ejecutarán en 24 meses. A continuación se redactará y licitará el correspondiente proyecto museográfico.

La presentación de las obras del futuro Museo Arqueológico. La presentación de las obras del futuro Museo Arqueológico.

La presentación de las obras del futuro Museo Arqueológico. / Josué Correa

La presentación del proyecto que se hizo ayer -con un vídeo y varias imágenes- atiende, según la Junta, a la modificación de otro inicial, que se planteó para un centro multicultural hace años y que ahora se ha adaptado para el uso del Banco de España como Museo Arqueológico, en atención a la aspiración del Ayuntamiento de la ciudad promovida por la Asociación de Amigos del Museo Onubense (AMO). Esa modificación del proyecto ha permitido ganar espacio expositivo, de modo que se contará con más de 1.300 metros cuadrados de superficie (el triple que en el Museo Provincial).

A falta de conocerlo, los arquitectos que en su día ganaron el concurso y que ahora lo han adaptado destacaron que el proyecto no se inspira en ningún edificio, ya que todo es específico para el Arqueológico. En este sentido, explicaron que en espacios patrimoniales tan interesantes como este es fundamental "saber escuchar lo que el edificio dice" y en este caso, han trabajado para entender las oportunidades escondidas y han sido "muy poco destructivos". Así, se conservará la cámara acorazada y el patio central y se respetarán tanto las fachadas interiores como las exteriores. De hecho, la fachada del edificio está inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC). No obstante, en su renovación "se hará más abierta, en el sentido de que se podrá modular la iluminación a través de los huecos" y la escena urbana entrará en las salas del museo.

Reina destacó los "innegables" valores arquitectónicos de un edificio que tiene una posición privilegiada en la ciudad, una "gran claridad como pieza arquitectónica", una fachada protegida, y "una claridad espacial importante que lo hace flexible y versátil". En su origen, tal y como comentó Terrados, era como un local comercial con viviendas encima: contaba con una planta noble pública (que era la planta baja), con la cámara acorazada en el sótano, y por encima de la planta pública había dos plantas de viviendas. Existía también una cubierta de vigilancia en la azotea.

Así, la antigua sede del Banco de España no tenía vocación pública (sólo su antiguo patio de operaciones), y ese constituye el principal cambio que plantea el proyecto, que busca que el edificio sea transversal y abierto tanto a la ciudad como interiormente al introducir la luz natural en su corazón.

Ese es el principal argumento de la propuesta y, para lograrlo, la operación más interesante desde el punto de vista de la recuperación espacial es la cristalera de la antigua sala de operaciones del banco, que ascenderá a nivel de cubierta y generará un gran espacio a doble altura en la sala principal del museo -un espacio que albergará piezas arqueológicas de gran calibre- y que se complementará con los espacios perimetrales abiertos a la ciudad y a la luz natural en el nivel principal.

"Al subir la vidriera se la da un valor renovado, como elemento de referencia del museo. Ese recuerdo del banco se traslada a la sala más emblemática del museo y se percibe también desde la cubierta, que será un espacio en sombra y debajo queda colgada la vidriera", señalaron. Precisamente la cubierta, que antes se destinaba a la vigilancia, será un espacio de ampliación del propio museo, comunicado visual y espacialmente con el interior. Será un mirador, un espacio para el visitante e incluso podrá acoger una cafetería.

El edificio también introduce nuevos sistemas de comunicación vertical, de modo que se relacionarán todos los niveles internamente -desde el plano de planta baja a cubierta - y el visitante se orientará perfectamente.

Estableciendo un lazo conceptual con el antiguo Banco de España, el edificio seguirá gravitando en torno a la cámara acorazada, que se verá casi desde la entrada. Esta cámara se desnudará, se dejará como era (en hormigón) y se convertirá en el lugar emblemático de reserva.

En general, el edificio quiere enlazar con la ciudad en el perímetro, en los accesos, en el vestíbulo, y abrirse a la plaza de las Monjas; al tiempo que la propuesta tiene voluntad de ensamblarse con naturalidad con el edificio y, sobre todo, busca mantenerse en un discreto segundo plano. Así, todo el protagonismo lo tendrán las piezas arqueológicas que se expongan.

Con todo ello, la distribución quedará del siguiente modo: la planta baja (acceso, vestíbulo a triple altura que servirá de referencia espacial y orientación al visitante, y un espacio para consigna y sala de exposiciones temporales); el sótano (con la cámara acorazada visitable); la planta primera para exposiciones permanentes (será diáfana, únicamente atravesada por los pilares metálicos de la estructura y el hueco del antiguo patio se recupera en esta planta); y la planta segunda, donde se situarán las áreas administrativas, biblioteca, seminarios y talleres.

Aquí, el hueco del patio central vuelve a estar presente tanto en el nivel de suelo como en el del techo, que irá rematado con la vidriera que cerraba el techo del patio de operaciones del antiguo banco.

La planta de cubierta, tal y como indicaron los arquitectos, se prevé para eventos derivados del uso del edificio y contará con una infraestructura que posibilite la instalación de una cafetería, de forma que se puedan realizar algunos eventos y muestras al aire libre, con el fondo de la ciudad.

Para el consejero de Cultura, con la licitación de las obras comienza una etapa decisiva para el futuro de Huelva, "una extraordinaria oportunidad que permitirá multiplicar la oferta cultural de la ciudad a partir de 2021, favoreciendo la creación de empleo y riqueza". Además, valoró que con este proyecto, se atiende "las demandas de los distintos colectivos que representan a la sociedad de Huelva".

Vázquez insistió en que la Junta hace "un ejercicio de responsabilidad, al apostar por defender la identidad y por proteger el rico legado patrimonial" y le pidió al Ministerio de Cultura que permita que Huelva cuente "con el Bellas Artes que se merece, y que se comprometa con Huelva como lo está haciendo la Junta de Andalucía".

Por su parte, Gabriel Cruz mostró su "enorme satisfacción" porque "se cumple una doble aspiración para la ciudad de Huelva con una enorme trascendencia también para su provincia, la de contar con un Museo Arqueológico y también la de recuperar un edificio emblemático como es la antigua sede del Banco de España en el corazón de la ciudad". Un proyecto que, según sus palabras, es un ejemplo del trabajo en equipo, de la confluencia en los objetivos, así como de la complicidad y del cumplimiento de un compromiso de la Junta de Andalucía con el sueño de los onubenses. El regidor destacó la importante repercusión de esta obra que "diversificará la oferta cultural de la capital, ampliará sus espacios culturales y proyectará a Huelva como lugar arqueológico, con un nuevo centro expositivo, pero también de investigación del pasado".

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