Aracena consolida con su procesión en el domingo la jornada eucarística

  • Las cofradías y particulares levantan altares a lo largo del recorrido al que se sumaron los niños de Primera Comunión

La Festividad del Corpus Christi se celebró ayer domingo en Aracena, día habitual desde hace muchos años salvo alguna recuperación del histórico jueves, con la procesión del Santísimo por las calles de la ciudad y posterior función solemne desde la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Allí permanece la Custodia durante todo el año y desde el jueves ha tenido lugar el triduo. En el caso de Aracena cuenta con la hermandad sacramental como encargada de organizar los cultos y procesión. En la Sierra se ha consolidado la celebración del Corpus en la jornada del domingo, ya que a este día se traslada la fiesta litúrgica al desaparecer el jueves como día festivo, aunque hay localidades como Cumbres Mayores, que celebra sus grandes fiestas estos días, o Santa Ana la Real, entre otras pocas excepciones, que mantienen la tradición en esa jornada.

La procesión del Corpus en Aracena contó una vez más con la representación de todas las hermandades de la localidad, tanto de penitencia como de gloria, la feligresía de los barrios, la presencia de los niños que han hecho este año su Primera Comunión durante todos los domingos de mayo y el bonito paso de la Custodia, portado por una cuadrilla de costaleros, de la que son capataces Joaquín Pérez Restituto y Alejandro Alcaide Cerqueira.

Además, casi al principio del cortejo y por tercer año consecutivo salió el paso de Santo Domingo de Guzmán, perteneciente a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y que portado por jóvenes representa a la feligresía del barrio de Santo Domingo, donde sale en procesión.

A la Custodia la acompañó musicalmente la Banda Municipal de Música de Aracena, y como novedad este año abría el cortejo la Banda de Cornetas y Tambores de Aracena.

La procesión contó, pese al intenso calor y ser madrugadora en su salida (diez de la mañana), con un importante número de personas y especialmente familiares de los niños de Primera Comunión, que mitigaron el calor como pudieron. Llevaban pétalos en cestas para la Custodia, cantando las canciones aprendidas este año en sus catequesis.

Uno de los grandes alicientes de la procesión del Corpus Christi de Aracena volvió a ser la siempre grata presencia de bonitos altares, que prepararon algunas cofradías de gloria y las seis de penitencia, junto a algunos vecinos del pueblo, cada año menos, en sus entradas, zaguanes o balcones. Altares con muchos enseres, exorno cuidado y mimo en los detalles, cada año diferentes e, igualmente, sorprendentes. El paso de la custodia con el Santísimo hizo estación en todos ellos con sus debidos rezos y plegarias.

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