Vivir en Huelva

El atún como reclamo culinario

  • Un conocido restaurante de El Rompido realiza ronqueos en su terraza frente al río Piedras

  • El ronqueador japonés Nobuyuki Tajiri despieza en directo un ejemplar de más de 120 kilos

El atún como reclamo culinario El atún como reclamo culinario

El atún como reclamo culinario

El destino turístico de El Rompido se ha especializado en los últimos años en el elemento gastronómico como uno de sus principales ganchos a la hora de atraer turistas. De hecho, numerosos restaurantes y otros establecimientos hosteleros ofrecen todo tipo de cartas, a cual más atractiva, aunque siempre con el común denominador de la cocina marinera, el pescado fresco y los mejores mariscos de Huelva.

Se trata de un sector formado principalmente por profesionales procedentes de la pujante actividad pesquera de la que vivió dicho enclave, donde encontramos buena parte de sus orígenes y que con el paso de los años se han reconvertido a la actividad turística. O en muchos de los casos los hijos de aquellos antiguos marineros, que han visto en el turismo una salida profesional más próspera de cara al futuro.

Muchas familias de la zona vivieron en el pasado de la actividad almadrabera

Por todo ello, si algo les une a todos no es solo que hayan sabido preservar sus raíces marineras y pesqueras, sino que las llevan en sus genes. De ahí el auge y actual éxito de dicho destino, conocido por todos por la excelencia de su gastronomía marinera.

Uno de los principales elementos en los que se sustentan esas raíces marineras es, sin duda, la antigua actividad almadrabera que existió en la zona, conservándose como testigo de la misma -aunque a duras penas- los restos del antiguo real de la almadraba de Nueva Umbría, situada justo frente a El Rompido, en la flecha de su mismo nombre.

En ella, y en general de la pesca del atún, vivieron el siglo pasado cientos de familias de El Rompido y de localidades cercanas muy vinculadas tradicionalmente a la actividad pesquera como Cartaya, Lepe o Isla Cristina.

Con el objeto de recuperar esa esencia atunera y sobre todo como reclamo turístico y gastronómico, un conocido restaurante de El Rompido, La Casa del Palo, organiza desde hace ya varios años distintas actividades relacionadas con el mundo del atún, especialmente centradas en una de sus faenas más llamativas: el ronqueo o despiece de los ejemplares de tan preciada especie de la que, como el cerdo, se aprovecha prácticamente todo.

En este marco, los asistentes a estos ronqueos, que se realizan en abierto en la terraza del restaurante, con el río Piedras y el antiguo real de la Almadraba de Nueva Umbría como telón de fondo, aprenden de primera mano cuáles son las principales partes de un atún, sus características y cómo se extraen, ya que mientras un experto ronqueador procede al despiece del ejemplar, se van ofreciendo públicamente detalladas explicaciones de todo lo que va realizando.

El último de estos ronqueos tuvo lugar recientemente y al mismo asistieron casi un centenar de personas, que tuvieron la oportunidad de conocer cómo se desarrolla esta actividad en Japón, país en cuya gastronomía el atún es santo y seña. Y es que durante la misma, un experto ronqueador japonés, Nobuyuki Tajiri, conocedor de la tradición atunera española tras haber trabajado en la almadraba de Tarifa (Cádiz), ejerció de maestro de ceremonias ronqueando un ejemplar de atún rojo de más de 120 kilos capturado en estado salvaje en aguas del Mediterráneo.

Los asistentes aprendieron conceptos como que el ronqueo de un atún rojo cuando se filetea se llama en Japón Oroshikata; o que cuando se hace en cinco piezas se conoce como Gomai Oroshi: cabeza, dos lomos -Akami- y dos ventrescas -Toro-. Los asistentes concluyeron la actividad degustando en crudo algunas de las partes del atún como la denominada carne de espina, o la gelatinosa médula espinal. Todo un espectáculo gastronómico.

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