Cuenca Minera

Zalamea la Real, un paseo por la prehistoria

M.G. M.G.

M.G.

José Manuel Vázquez

Un privilegiado escenario natural entre los ríos Tinto y Odiel, donde el recorrido del agua es abundante, las tierras son aptas para el cultivo y la ganadería, y son prolífcos los aforamientos minerales, revelan el poblamiento del entorno del IV-III milenio a.C.

Los dólmenes de El Pozuelo constituyen uno de los conjuntos megalíticos más importantes del suroeste peninsular y uno de los más destacados de Europa, constituyéndose como uno de los principales complejos funerarios del periodo Neolítico de la Península Ibérica. Declarados B.I.C. en 2002 con la categoría de zona arqueológica, su cronología está datada entre el 2800 y el 3000 a.C.

El complejo visitable se encuentra agrupado en dos núcleos de importancia: Los Llanetes (dólmenes 1, 2, 3 y 4) y El Riscal-La Veguilla (5, 6, 7, 8 y 9). Junto al primero encontramos la Mina de Chifón, una de las minas metalúrgicas de extracción subterránea más antigua de Europa, donde se extraía cobre a partir de la malaquita en el Calcolítico inicial. En el mismo espacio, se sitúa el poblado de época.

A 2 km del núcleo de la población, encontramos los grabados rupestres de Los Aulagares (1800-1500 a.C.), uno de los más claros exponentes del arte paleográfco de la Península Ibérica. Grabados sobre grandes piedras (rocas riolitas), pertenecen al arte esquemático megalítico. Están declarados B.I.C desde 1994 con la categoría de zona arqueológica. Su visita resulta imprescindible.