El agro andaluz se reivindica en Berlín como sector estratégico
La delegación andaluza llega a Fruit Logistica unido y con la intención de salir fortalecido frente a los últimos acuerdos firmados por la UE con Mercosur y Marruecos
Parece que fue ayer cuando el agro andaluz comenzaba la campaña en Madrid, en Fruit Attraction. Meses después, con todo el esfuerzo que supone sacar adelante una explotación agrícola, el sector estará desde mañana en Berlín para mirar estrategias y líneas de futuro en Fruit Logistica.
La Messe acogerá desde mañana hasta el viernes centenares de reuniones para que el agroalimentario andaluz siga cerrando acuerdos y creciendo su expansión por toda la Unión Europea y en muchos casos, por otros lugares del mundo. Además, esta feria llega en un momento difícil para el sector, que se ha encontrado con los dos disparos en el pie que le ha tratado de dar la Unión Europa: los acuerdos con Marruecos y Mercosur.
Está claro que el libre mercado es fundamental para que las empresas andaluzas puedan exportar y sigan explorando rincones donde sus tomates, pepinos, arándanos o sandías son preciados. Sin embargo, Europa debe de comprender que la competencia desleal tira por el suelo el esfuerzo de miles de agricultores que se han encontrado de la noche a la mañana que los productos de terceros países tienen controles sanitarios más laxos que los comunitarios, lo que sin duda es un problema grande tanto para la seguridad alimentaria del consumidor así como queda en entredicho la soberanía alimentaria de la propia UE.
Por ello protestó, en un primer momento, el sector del tomate que casi a finales del pasado año se encontraron cómo las instituciones comunitaria aceptaban que Marruecos etiquetara los tomates de las provincias del Sáhara Occidental como si fueran del país alahuita. Un contrapié importante, pese a las sentencias del TJUE, puesto que permite introducir muchas más toneladas de tomate en el mercado europeo lo que va en detrimento de los productores almerienses, cada vez más castigados.
Y hace tan solo unos días, cuando comenzaban a montarse los stands de Fruit, la Unión Europea y los países del Mercosur firmaban un acuerdo que se llegaba negociando más de un cuarto de siglo y que provocó multitud de protestas tanto en España como en Europa. El acuerdo logró algo que parecía impensable: poner a todo el campo europeo de acuerdo.
Una decisión “histórica” para unos, “desastrosa” para otros, cuya insistencia logró el pasado 21 de enero que el Parlamento Europeo remitiese el acuerdo comercial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que la corte comunitaria revise si es compatible con los tratados de la UE, lo cual de manera efectiva paraliza su tramitación hasta que los jueces dictaminen.
Sobre la mesa está la validez legal del mecanismo de reequilibrio que incluye el pacto, que varios diputados temen que pueda afectar a la autonomía regulatoria de la UE, y también la base legal elegida para su aprobación, que permite que los capítulos del acuerdo centrados en comercio puedan ratificarse sin el consentimiento de los parlamentos nacionales.
Esta decisión fue celebrada por las organizaciones agrarias y algunas políticas. Una de ellas fue Vox, que junto al grupo Patriotas, había registrado esta iniciativa. El jefe de delegación Jorge Buxadé calificó el resultado como “una victoria histórica” y declaró que era “una gran victoria para el campo español”.
Misma satisfacción en Coag Andalucía, que expresó que la votación supuso un respaldo político importante a las reivindicaciones de agricultores y ganaderos. “Hemos ganado una batalla en referencia a Mercosur, pero ni muchísimo menos hemos ganado la guerra. Por delante tenemos todavía un camino difícil”, señaló el secretario general, Juan Luis Ávila. Pedro Barato, presidente nacional de Asaja, subrayaba que la aprobación de esta solicitud “refleja que existen dudas jurídicas y políticas reales sobre el acuerdo UE-Mercosur” y confía en que este dictamen “sirva para frenar la ratificación de un acuerdo claramente desequilibrado y perjudicial para los agricultores y ganaderos europeo y que pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones”.
Sin olvidar el día a día y dando la importancia que tiene toda la movilización de los últimos días, autoridades y empresarios agroalimentarios andaluces se verán las caras en Berlín con el objetivo de mostrar unidad, fortaleza y poner en valor su papel como sector estratégico. Los lineales de los supermercados andaluces necesitan de Andalucía y sus productos no sólo por la variedad de productos, sino por la calidad de los mismos. El sector agro se sobrepondrá de este nuevo empujón que le dan las instituciones comunitarias, que bien harían por velar más por su despensa alimentaria.
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