Ver bien es aprender mejor
Contenido ofrecido por clínica oftalmológica Gil Piña
La revisión oftalmológica infantil puede marcar la diferencia en el desarrollo académico y personal
En la etapa escolar, la vista es una de las principales herramientas de aprendizaje. Diversos organismos sanitarios coinciden en que una parte muy significativa de la información que reciben los niños en el aula es visual. Cuando existe una dificultad no detectada, el rendimiento puede verse afectado sin que el menor sea plenamente consciente de ello.
En los últimos años, distintos estudios internacionales han señalado un incremento de problemas visuales en población infantil, especialmente relacionados con el aumento del uso de pantallas y la reducción del tiempo al aire libre. La Organización Mundial de la Salud ha advertido del crecimiento global de la miopía, una tendencia que también observan sociedades científicas oftalmológicas en Europa.
Cuando el niño no sabe que no ve bien
Uno de los principales retos en oftalmología pediátrica es que muchos niños se adaptan a su visión limitada. No siempre expresan que ven borroso o que les cuesta enfocar. Simplemente creen que “ver así” es lo normal.
Algunas señales que pueden alertar a familias y docentes son: Acercarse demasiado al cuaderno, libro o pantalla; Entrecerrar los ojos con frecuencia; Ladear la cabeza al mirar; Cansancio excesivo al leer; Dolores de cabeza recurrentes; o Falta de concentración en tareas escolares.
Estos comportamientos pueden confundirse con distracción o bajo interés, cuando en algunos casos el origen es visual.
¿Cuándo hacer una revisión oftalmológica?
Las sociedades oftalmológicas recomiendan realizar controles visuales periódicos durante la infancia, especialmente en edades clave del desarrollo visual. La detección temprana de alteraciones como miopía, hipermetropía, astigmatismo o ambliopía (“ojo vago”) puede facilitar tratamientos más eficaces.
Es importante recordar que este artículo no sustituye la valoración médica individualizada. Ante cualquier sospecha, debe consultarse con un profesional sanitario cualificado.
Visión y rendimiento escolar
Una buena capacidad visual no solo implica “ver de lejos”. También influye en: La comprensión lectora; La coordinación ojo-mano; La velocidad de procesamiento visual; y la atención sostenida en el aula.
Una revisión oftalmológica completa permite evaluar estos aspectos y descartar que una dificultad académica tenga un origen visual.
Un enfoque adaptado a los más pequeños
En Gil Piña Kids, unidad especializada en atención infantil dentro de la provincia de Huelva, las revisiones oftalmológicas se realizan con metodología adaptada a cada etapa del desarrollo.
El objetivo es doble: Detectar de forma precoz cualquier alteración visual y generar una experiencia tranquila y cercana para el niño.
El entorno, el lenguaje y las pruebas se ajustan a la edad, permitiendo una evaluación rigurosa sin generar ansiedad.
Un mensaje para las familias
La prevención visual forma parte del cuidado integral del menor. Al igual que se revisa la audición o la salud bucodental, la salud ocular merece una atención periódica.
Detectar a tiempo puede marcar una diferencia importante en el bienestar, la autoestima y el rendimiento académico del niño.
Porque cuando un niño ve bien… aprende mejor.
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