Sociedad

El último amigo al que escribió Diana Quer notó que tenía miedo

  • Los feriantes que testifican en el juicio desmontan la versión del Chicle de que estuviera robando gasóleo

Dos de los feriantes de A Pobra, a su llegada a los juzgados para declarar como testigos. Dos de los feriantes de A Pobra, a su llegada a los juzgados para declarar como testigos.

Dos de los feriantes de A Pobra, a su llegada a los juzgados para declarar como testigos. / Xoán Rey (Efe)

Jorge G.G., el amigo de Diana Quer con el que mantuvo la última conversación de Whatsapp antes de desaparecer, ha asegurado este jueves que la notó con "miedo" cuando le escribió que se estaba "acojonando" porque un "gitano" la estaba llamando, pero no creyó que pudiera pasar algo grave.

Este testigo ha declarado desde Madrid por videoconferencia en el juicio que se celebra en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de La Coruña, con sede en Santiago de Compostela, contra José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle, acusado del asesinato de Diana.

La sesión ha servido para desmontar algunas de las afirmaciones del acusado. Así, frente a su versión de que abordó a Diana en el callejón donde estaban instalados los vehículos de los feriantes, este jueves una menor, que fue la última persona en verla con vida, ubicó a la víctima en el paseo del Arenal de A Pobra, el camino habitual que hacía de vuelta a su casa.

El Chicle había asegurado en su declaración que había ido a ese callejón a robar gasóleo de los coches de los feriantes, pero éstos han testificado este jueves en el juicio y afirmado que no echaron en falta combustible.

El compañero de clase de Diana ha sido el segundo testigo de este jueves y ha explicado que antes de que su amiga saliera a la fiesta de A Pobra estuvo intercambiando mensajes con ella porque ambos suspendieron la misma asignatura.

Sobre las 02:00 del 22 de agosto de 2016, Diana le mandó un mensaje en el que ponía: "Me estoy acojonando, un gitano me está llamando". "¿Qué te dice?", le preguntó Jorge . "Morena, ven aquí", le respondió Diana. Su amigo volvió a escribir otro mensaje, pero la joven ya no lo recibió. Diana le había comentado que apenas tenía batería, por lo que su amigo pensó que el teléfono móvil ya se había apagado.

El testigo relató que aunque la notó con miedo, no pensó que pudiera pasarle algo grave. Creyó que sería "el típico chico con dos copas que le dice una tontería".

Al día siguiente, Jorge envió a Diana un mensaje pero tampoco lo recibió. El testigo se puso en contacto con una amiga común y así se enteró de la desaparición de su compañera de clase. Jorge entregó a la Guardia Civil su móvil.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios