La hipótesis principal es que una bengala causó la tragedia en Suiza

La Policía eleva a 119 los heridos en Crans-Montana y mantiene en 40 los muertos, aunque avisa de que la cifra podría aumentar por la gravedad de muchos de los afectados

Dos jóvenes se abrazan junto al memorial por las víctimas de la tragedia en Crans-Montana.
Dos jóvenes se abrazan junto al memorial por las víctimas de la tragedia en Crans-Montana. / Jean-Cristophe Bott / Efe

02 de enero 2026 - 16:31

La pista de que el fuego que arrasó en Nochevieja un bar en la estación de esquí suiza de Crans Montana partió de luces de bengalas colocadas en botellas de champán es la más verosímil para explicar el origen el incendio, dijo hoy la procuradora Beatrice Pilloud.

Estos elementos pirotécnicos "se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general", señaló la procuradora general del cantón de Valais (al que pertenece Crans Montana) en una rueda de prensa.

La Policía ha elevado a 119 los heridos por el incendio en la discoteca de Crans-Montana, casi un centenar de ellos en estado grave, y ha mantenido en 40 las víctimas mortales, aunque advierte de que el número de muertos podría aumentar por la gravedad de las quemaduras.

Testimonios recogidos por EFE en Crans Montana refuerzan la hipótesis del accidente pirotécnico como causa de esta tragedia que ha enlutado a Suiza.

La magnitud del drama se acentuó por una escalera -la única salida del subsuelo donde se desarrollaba la fiesta- en forma de reloj de arena, ancha en los extremos, pero bastante angosta en el medio.

La Nochevieja es el momento más festivo del año y en estaciones de esquí como Crans Montana se volvió habitual utilizar botellas de champagne con luces de bengala como símbolo de alegría y prosperidad.

Para hacer el momento más especial una camarera sube en los hombros de uno de sus colegas llevando en las manos una de esas botellas con bengalas, cuyas chispas llegaron al techo, donde el fuego empieza y desde donde el local se envuelve en llamas en cuestión de minutos y alcanzando, por la configuración del lugar, temperaturas que puede haber llegado a entre 500 y 700 grados.

Alain, de 23 años y empleado del municipio de Crans Montana se acercó esta mañana al lugar de la tragedia, en la que murieron dos amigos, una de las camareras que había entrado recientemente a trabajar en el bar y un miembro de la seguridad.

El joven había salido del bar Le Constellation media hora antes de declararse el incendio (01:30) porque tenía que trabajar el primer día del año, según contó.

Confirmó que para esa hora ya se habían encendido varias botellas con bengala y que la parte central del único acceso era muy estrecha: "Podían pasar a la vez dos niños, pero no dos adultos".

Por el momento, las autoridades han dicho que no se sabe cuántas personas se encontraban dentro del local nocturno, pero sin duda estaba lleno, ya que varios testigos han señalado que había una larga cola para entrar.

"Estaba con algunas amigas en el bar del costado, queríamos cambiar de bar y pasamos delante, pero había un cola tan larga que nos dijimos, mala suerte, no vamos a hacer esta cola tan larga, y decidimos ir a otro sitio", declaró a EFE Emma, universitaria de 18, muy consciente de que esta última decisión les salvó la vida.

Charlotte, madre de un joven que se encontraba en una fiesta en la misma calle del incendio, recuerda los momentos de angustia que vivió hasta que vio a su hijo volver sano y salvo, pero no sin antes haber intentado ayudar a heridos que salían de "Le Constellation" aportando agua y cubriendo a algunos que lograron escapar con mantas antincendios que habían llevado los bomberos.

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