Los oficios artísticos que también impulsan el auge cofrade en Huelva

Tertulia Cofrade El Aguaó

La construcción del patrimonio cofrade, el apoyo a los artistas, el proceso creativo y la evolución del sector centraron los temas de esta edición de El Aguaó

"La juventud es la esperanza que nunca se apaga, incluso en tiempos difíciles"

Foto de familia en la azotea del Hotel Growers Boutique Huelva / Alberto Domínguez
Daniel Fontenla Domínguez

Huelva, 13 de marzo 2026 - 06:01

Hay trabajos que muchas veces se dan por hecho. Que a simple vista, parecen sencillos. Pero no todo es lo que parece. El sector de los artistas vinculados a la Semana Santa merece un reconocimiento a la altura de su aportación. Muchos de ellos trabajan como autónomos y dedican horas de su vida —tiempo que podrían compartir con amigos o familia— a sacar adelante encargos que requieren dedicación, responsabilidad y una enorme sensibilidad artística.

La Tertulia Cofrade El Aguaó de Huelva Información avanza, con el patrocinio del Ayuntamiento de Huelva. El ciclo de El Aguaó convive y habla en el Hotel Growers Boutique Huelva, un espacio concebido para hacer una pausa en medio del vértigo cotidiano. Un lugar que invita a desconectar sin renunciar al confort, donde bienestar, sostenibilidad y tecnología conviven de forma armónica para ofrecer una experiencia mas cómoda, consciente y alineada con el presente.

Ese arte y saber hacer con sus manos, fue el que quedó impregnado en cada rincón del espacio, donde se logró recrear la atmósfera idónea para continuar esta nueva edición de la tertulia cofrade de Huelva Información.

Elías Rodríguez Picón alivia la sed de Daniel Prieto durante el distendido momento de la Tertulia Cofrade El Aguaó / Alberto Domínguez

Los principales protagonistas de esta cuarta tertulia, Rafael Infante, principal exponente de la artesanía del bordado onubense; Lourdes Oliveira, florista de Las Mimosas; Elías Rodríguez Picón, artista, escultor y pintor onubense; Daniel Prieto, bordador y florista original del municipio de Lepe; además de quien suscribe, colaborador de Semana Santa del periódico, Daniel Fontenla Domínguez.

Una vida dedicada a la Semana Santa

Su trabajo es único. Para muchos, incluso exclusivo. Dedican su vida a preparar cada encargo para una hermandad, cuidando cada detalle con mucha paciencia. Viven de ello y para ello, aunque en muchas ocasiones su labor no cuente con la protección o el reconocimiento que merece. Así arrancó esta edición de El Aguaó, en la que los tertulianos pusieron sobre la mesa el valor del trabajo que realizan.

“Soy neutral con las Juntas de Gobierno. Cada hermandad es un mundo y adaptarse a cada una resulta muy complejo”, comentaba Elías Rodríguez Picón. El artista quiso comenzar su intervención destacando precisamente lo que supone trabajar con distintas hermandades, un proceso en el que los creadores valoran la confianza depositada en su trabajo y entienden cada encargo como una oportunidad para sumar.

Rafael Infante tomó la palabra a continuación. “Llevamos una vida dedicada a este oficio. Siempre que termino un trabajo hay un momento que se me queda grabado en la memoria para siempre”. Para él son incontables las horas de dedicación entre hilos y agujas. “Han entrado clientes y han salido amigos”, señalaba Infante. Hablar de Rafael es hablar de mas de cincuenta años de vida entregados al bordado. Sin embargo, el bordador onubense también quiso señalar una realidad del sector. “Hay veces que toda nuestra creatividad no puede llegar a salir”.

El bordador onubense Rafael Infante sonríe durante la Tertulia El Aguaó / Alberto Domínguez

“Muchas veces estamos más pendientes de todo el papeleo que de la creación de nuestras obras”, comentaba Lourdes Oliveira. Para ella, en muchas ocasiones resulta complicado trabajar con fluidez debido a las numerosas dificultades administrativas y a las exigencias legales.

“Ser artista es un equilibrio de muchas cosas”, señalaba Rodríguez Picón. Para él, un creador no se define unicamente por una sola faceta, sino por la suma de muchas cualidades. También destacó la importancia de mantener una cierta paz interior para encontrar la inspiración y lograr que el proceso creativo fluya con naturalidad.

El proceso creativo del artista

La búsqueda de la perfección forma parte de esto. Los artistas dan vueltas y más vueltas a cada idea hasta alcanzar el resultado deseado. Pero, ¿tiene esto un límite?. Esa fue la pregunta que los tertulianos quisieron abordar en esta parte de la conversación.

“La persona que viene a encargar un trabajo muchas veces no sabe realmente a qué se va a enfrentar”, comentaba Rafael Infante. A sus palabras se sumó Daniel Prieto, quien quiso poner en valor el papel que realizan. “Sin nosotros, la Semana Santa que conocemos no sería la misma. Pero es verdad que nuestro proceso creativo a veces se ve afectado por los impuestos, y cada vez somos menos y estamos menos protegidos”.

Daniel Prieto participa en la grabación del reel para las principales redes sociales / Alberto Domínguez

“Se crea una simbiosis única. Todo lo que hacemos y creamos es exclusivo”, explicaba Rafael Infante. Muchas veces sirve con hablar con quienes hacen un encargo para coger su estilo.m“Hablando con ellos saco su personalidad y después intento trasladarla a la obra”.

Infante siempre ha sido reivindicativo en defensa de su labor. “La ley ampara más al artesano que a quienes trabajamos como nosotros. Luchamos por nuestro lugar y eso también termina afectando a nuestro proceso creativo”.

Por su parte Lourdes Oliveira explicó el proceso que suele seguir cuando recibe un encargo de una hermandad. “Me reúno con el prioste y decidimos cuáles son las cartas que ponemos sobre la mesa. Normalmente todo suele moverse dentro de una misma línea estética, aunque siempre intento aportar algo de variedad”, comentaba.

Para la artista el diálogo con la hermandad es importante durante todo el proceso, ya que también es necesario ajustar cada propuesta al presupuesto con el que cuenta el cliente.

Lourdes Oliveira explica el proceso en la Tertulia Cofrade El Aguaó / Alberto Domínguez

“El oficio del artista se ha abierto al mundo. A la hora de crear necesito ese apetito para hilar lo que te piden”, explicaba Elías Rodríguez Picón. Para él uno de los momentos mas gratificantes llega después de la bendición de una imagen. “Cuando las personas me llaman tras ese momento es el verdadero reflejo de mi trabajo, porque al final se trata de emocionar y de transmitir un mensaje al devoto”.

Rafael Infante lo resumía con una reflexión clara. “Es indescriptible cómo nuestro trabajo es capaz de mover la piedad de la gente”.

Lo antiguo y la evolución en los talleres

Todo vuelve, y cada uno recibe lo bueno que se merece. Ya lo comentaba al inicio. Un sector que mejora, que se adapta a los nuevos tiempos y que sigue evolucionando sin perder nada. Aunque el proceso sea exigente, la evolución siempre termina siendo positiva.

“Mi tío fue durante mucho tiempo el único florista que había en Huelva, y hoy somos muchos los que aportamos nuestras ganas y nuestro trabajo a este mundo”, señalaba Lourdes Oliveira.

“Ha habido una evolución muy importante”, señalaba Rafael Infante. “En Huelva no había prácticamente nada y dependíamos totalmente de Sevilla. Yo empecé aquí equivocándome muchas veces, y cuando algo no salía lo repetía hasta que lo conseguía. Al final lo que uno descubre en sí mismo es lo que le hace evolucionar, y así es como también avanza este sector”.

Daniel Prieto también quiso destacar algunas de sus referencias dentro del oficio. “Para mí son referentes Elena Caro, Rodríguez Ojeda, Luis Millán o Cayetano González, son auténticos genios”. El artista añadió que hoy en día se busca alcanzar la excelencia en cada trabajo, aunque recordó que todo tiene un límite marcado por el presupuesto. “A veces nos falla el amor al arte”, concluía.

Elías Rodríguez Picón comparte su visión sobre lo antiguo y lo nuevo durante la tertulia El Aguaó. / Alberto Domínguez

Elías Rodríguez Picón fue el encargado de poner el broche final a la tertulia. “La evolución es buena y hoy hay artistas muy buenos. Todos esos compañeros son virtudes para mí”, señalaba. El imaginero comparó además el proceso creativo con el duende del flamenco. “Eso se está perdiendo. No se puede llegar al hiperrealismo absoluto. Una imagen debe tener la imperfección de una mano humana, porque eso es lo que marca que sea tuya”.

“Hacemos imágenes para emocionar y transmitir al devoto”, concluía así esta edición de El Aguaó.

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