Semana Santa

Pasión y Paz a la luz de las velas

  • El recorrido procesional de la hermandad de Ayamonte se distinguió por la belleza plástica de sus pasos e imágenes

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LA Semana Santa sigue su curso en la Costa occidental sin ningún sobresalto y, a diferencia de años anteriores, todas las hermandades y cofradías están pudiendo realizar sin problemas sus respectivas estaciones de penitencia.

Cientos de ayamontinos y visitantes disfrutaron de una espléndida noche de Miércoles Santo gracias a la estación de penitencia de una de las más singulares cofradías de la Semana Santa de la ciudad fronteriza, la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Victoria, Nuestro Padre Jesús de la Pasión y María Santísima de la Paz, que inició su desfile procesional desde la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias.

Como es ya tradicional, el paso de Padre Jesús de la Pasión presentó un exorno de iris morados, mientras que el de palio de María Santísima de la Paz lució claveles blancos.

La estación de penitencia de esta cofradía se distinguió una vez más por la belleza plástica de sus pasos e imágenes. La hermandad fue fundada por excombatientes de la Guerra Civil. Sus primeros estatutos fueron aprobados por la Archidiócesis de Sevilla el 11 de julio de 1941, año desde el que realiza estación de penitencia el Miércoles Santo. Los primeros años sólo con el misterio del Santísimo Cristo de la Victoria (Beso de Judas), cuyas imágenes eran de la escuela catalana. En 1943 se incorpora la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y, el siguiente año, la de la Santísima Virgen de la Paz, ambas del escultor ayamontino Antonio León Ortega, quedando así completada la cofradía.

Desde 1986, y por acuerdo de la asamblea General de Hermanos, tan sólo hacen estación de penitencia las dos últimas imágenes, la de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y María Santísima de la Paz.

Isla Cristina

El Miércoles Santo estuvo marcado en Isla Cristina por la estación de penitencia de la Hermandad del Santísimo Cristo Atado a la Columna, Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas y Nuestra Señora de los Ángeles, conocida pocomo La Flagelación, que con sede canónica en la Parroquia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder sacó tres pasos desde su ermita a las 20:00.

El paso del Santísimo Cristo Atado a la Columna es una obra escultórica realizada en unos talleres de imaginería religiosa de Olot siguiendo el diseño original de Pío Mollar. Jesús Atado a la Columna se muestra con el cuerpo encorvado y con ligera inflexión en las rodillas, al quedar atado a una columna de fuste bajo y con las piernas separadas para conseguir estabilidad.

Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas es una escultura trabajada en madera de cedro y anatomizada. Representa a cristo en su largo periplo por la Vía Dolorosa, en la que el Redentor muestra en su rostro, de cuidada facciones, una pena honda, lacerante y angustiada.

Finalmente, María Santísima de los Ángeles, que procesiona en paso de palio, es una imagen de candelero obra de Emilio Pizarro (1903). Formó parte del misterio que el citado escultor compuso para la Hermandad del Baratillo de Sevilla. La hermandad isleña la adquirió en 1946.

Cartaya

Pese a que la estación de penitencia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Esperanza fue la encargada de retomar en la noche del Miércoles Santo los actos de la Semana Santa Cartayera, éstos se iniciaron por la tarde en la parroquia de San Pedro Apóstol con la tradicional Adoración de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el Huerto. Numerosos cartayeros se dieron cita en uno de los actos más entrañables e íntimos de la Semana Santa cartayera. Una costumbre de origen incierto cuyos inicios podrían ser una escenificación completa de la Pasión que en muchos lugares se ha perdido, que en otros se han conservado algunos pasajes, y que en Cartaya ha pervivido hasta hace poco, aunque dividida en distintos momentos como es este caso. También se sabe que costumbre de montar este tipo de 'huertos' hubo en distintas localidades y pueblos andaluces, incluida Sevilla, aunque en casi todos se ha perdido.

Ya por la noche tuvo lugar la estación de penitencia de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo -Ecce Homo- y María Santísima de la Esperanza que partió de la parroquia de San Pedro Apóstol.

Este año la Virgen ha estrenado rostrillo, donado por el nuevo camarista, Sergio Beltrán, que, con el apoyo de Antonio Benítez, la ha vestido por primera vez.

Del recorrido destacó un año más el paso por la calle Frailes, una de las más estrechas del casco urbano, y la subida del tramo peatonal de la calle Lepe de una sola chicotá, así como su paso por las calles Alta y Calleja del Campo. Pero sobre todo, por su belleza plástica, la tradicional reverencia de las dos imágenes en la plaza Redonda, en la que las cuadrillas de costaleros de ambos pasos enfrentaron una vez más cara a cara a la Dolorosa con su hijo, cautivo y ya condenado a morir en la Cruz. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda del Ateneo Musical Cartayero y de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno de Zalamea La Real.

Lepe

La localidad lepera también retomó anoche su Semana Santa, y lo hizo con la estación de penitencia de la Ilustre Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores, que un año más sacó a la calle dos pasos desde la parroquia de Santo Domingo de Guzmán.

La salida, seguida por cientos de leperos, al igual que todo su recorrido, tuvo lugar a las 21:00, pasando por la carrera oficial de la calle Real a las 22:15 y regresando al templo casi seis horas más tarde (alrededor de las 02.45).

Zalamea la Real

La Real Hermandad de Penitencia sacó ayer a la calle la primera de sus procesiones con Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de los Dolores. El Cristo iba sobre un monte de claveles rojos con jarrones de lirios, mientras que la Dolorosa llevaba un exorno floral totalmente blanco, en el estreno de su nueva mesa.

Hoy, a las 19:30 saldrá en procesión Nuestro Padre Jesús Nazareno, acompañado de Nuestra Señora de los Dolores. Ambas imágenes fueron realizadas a mediados del pasado siglo por el insigne imaginero zalameño Manuel Domínguez Rodríguez. La procesión partirá desde la iglesia de la Asunción, mientras el Cristo camina por la avenida de Andalucía, la dolorosa tomará la calle Hospital y al llegar el palio a la antigua calleja de la cárcel, se encontrará con el Nazareno en La Plaza. Durante el encuentro se entonará el Stabat Mater. Continuarán juntas ambas imágenes durante el resto del recorrido que llegará hasta el barrio alto de Zalamea, haciendo una parada en la ermita de la Divina Pastora.

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