Provincia/Ayamonte

Fervor y recogimiento con el Cautivo, Buena Muerte y Virgen del Rosario

  • Ayamonte se echó a la calle para contemplar la cofradía del Lunes Santo

Cristo de la Buena Muerte de Ayamonte , en su salida desde el templo de la Merced. Cristo de la Buena Muerte de Ayamonte , en su salida desde el templo de la Merced.

Cristo de la Buena Muerte de Ayamonte , en su salida desde el templo de la Merced. / Tapi (Ayamonte)

Con un tiempo veraniego y con un ambiente fuera de lo corriente, Ayamonte vivió la tarde noche de ayer lunes, la procesión de la Hermandad del Cautivo, Cristo de la Buena Muerte y María Santísima del Rosario, con sumo recogimiento y fe cristiana.

Ya a las ocho de la tarde todos los aledaños al templo de las Mercedes en la calle Jovellanos, se encontraba completamente repleto de público que no querían perderse la dificilísima salida de las tres imágenes. A la hora prevista, las puertas se abrieron y dieron paso a la cruz de guía y a los primeros nazarenos que con dificultad y poco a poco podían cumplir con la penitencia de acompañar a sus imágenes.

Dada la pequeña dimensión de la puerta de salida, sobre todo en lo que hace referencia a la altura, las tres imágenes tuvieron que bajar, a través de un artilugio propio para ello, y el Buena Muerte tener que tumbarlo hacia atrás, haciendo más sensacional, emocionante y sorpresivo todo el acto en sí.

Poco a poco, los capataces de los tres pasos, Diego Fabregas Romero, José Nicolás Jesús Rodríguez y Antonio González Cavaco, acompañado por Juan Manuel Castellano Lorenzo, iban dirigiendo con paso firme unos misterios dignos de ser contemplados. La cofradía iba ganando terreno, hasta abocar a las 21:30 el Convento de las Hermanas de la Cruz, que le cantaron a la Virgen una Salve.

Salida del paso de María Santísima del Rosario. Salida del paso de María Santísima del Rosario.

Salida del paso de María Santísima del Rosario. / Tapi (Ayamonte)

Desde allí, y pasando por los aledaños de la Parroquia de las Angustias, calle Juan de Zamora, Avenida de Andalucía y Paseo de la Ribera, se llegó a la Tribuna Oficial, sobre las 23:30. Dada la excelente temperatura, la hermandad se lució en todos sus aspectos.

Una vez pasado el Paseo de la Ribera, el pueblo, como si de una piña se tratase, se fueron acompañando a sus titulares hasta la recogida en su sede canónica, el templo de las Mercedes. Cabe destacar la subida por la calle Flipe Hidalgo, que al ser sumamente estrecha, muchas veces la Virgen parece que no cabe, la muchedumbre aplaude el trabajo e los costaleros y el capataz, por lo difícil del trance. La Cruz de Guía entró en el templo sobre la una menos cuarto de la madrugada, aunque la hora de entrada de la Señora, pasaba de las dos.

Al margen de lo meramente religioso y del acompañamiento de la gente, muchos de ellos forasteros, entre los que se encontraban muchos visitantes portugueses, llenaban tanto ayer como el domingo las calles céntricas de la ciudad. En todo momento las tres imágenes iban acompañadas por las Bandas de Cornetas y Tambores Cristo de la Buena Muerte, y Banda de Música María Santísima del Rosario, para el Cautivo y para la Virgen del Rosario ambas de propiedad de la Hermandad, y para el Cristo de la Buena Muerte, la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Expiración.

El Cautivo procesionando por las calles de Ayamonte. El Cautivo procesionando por las calles de Ayamonte.

El Cautivo procesionando por las calles de Ayamonte. / Tapi (Ayamonte)

El exorno floral para el Cautivo claveles rojo sangre de toro, para el Crucificado, claveles morados, y para la Virgen, flores blancas. La Virgen y el Cautivo son obras de nuestro paisano, Antonio León Ortega, de los años 1972 y 73. y el Cristo de la Buena Muerte, de autor desconocido y data del siglo XVIII.

Hoy Martes Santo, a las 20,30 horas, y desde el barrio de San Francisco, llega un soplo de aire fresco de perdón y reflexión. Dos son los pasos que componen esta noche la comitiva. Por un lado el enorme paso con el misterio de la Santa Lanzada, conjunto formado por el Cristo Crucificado llamado de las Aguas, la Virgen, San Juan y Longinos a Caballo, de Antonio León Ortega de 1957. Más de 40 costaleros, todos ellos o por lo menos la mayoría son de la barriada marinera de la Punta del Moral. Y el segundo paso es el de la Virgen de la Esperanza del Mar de, Luis Álvarez duarte de 1976.

El acompañamiento musical será de la Banda de Cornetas y Tambores de Daimiel (Ciudad Real) para el misterio de la Lanzada, y la Banda de Música de Sanlucar la Mayor para el paso de Virgen. La entrada en la Tribuna Oficial será a las doce de la noche y la entrada en el templo de recogida a las 02:30.

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