Semana Santa

Ayamonte e Isla viven el Martes Santo

  • Los vecinos de Aracena, Cartaya y Lepe se preparan para acompañar las procesiones de sus cofradías durante la jornada de hoy

Ayamonte e Isla Cristina vivieron una noche de Martes Santo marcada por la excelente climatología que en general está reinando este año durante toda la Semana Santa. En ambas localidades costeras efectuaron, por tanto, sin problema estación de penitencia dos de sus hermandades más queridas, que fueron seguidas y vividas intensamente por numerosos fieles y ciudadanos en general.

En el caso de la ciudad fronteriza procesionó la Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada y María Santísima de la Esperanza del Mar (popularmente, la Lanzada), cuyo desfile partió a las 21:00 desde el templo de San Francisco. En Isla Cristina hizo lo propio la Fervorosa Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Santísima de la Amargura, Bendito Patriarca Señor San José y Jesús Niño (más conocida popularmente como Buena Muerte), que, con sede canónica en la parroquia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder partió, desde la ermita a las 20:30.

En el caso de la estación de penitencia de la ciudad fronteriza, la Lanzada realizó su tradicional recorrido por plaza de San Francisco, Lerdo de Tejada, Cristóbal Colón, San Isidoro, Plaza de la Laguna, Angustias, Ainé Carbonell, Cervantes, Lusitania, Hermana Amparo, Juan de Zamora, San Juan, Juan de Zamora, Rodrigo de Xeres, Avenida de Andalucía, Plaza de la Coronación, Paseo de la Rivera (Tribuna Oficial 24:00), San Diego, Lusitania, Cristóbal Colón, Lerdo de Tejada y Plaza de San Francisco, antes de entrar de nuevo en el templo sobre las 2:30 de la madrugada.

Fueron aproximadamente cinco horas de procesión, durante las que los dos pasos que saca a la calle esta cofradía, el del Cristo de las Aguas y el de palio de Nuestra Señora del Mar, brillaron con luz propia bajo la intensa luna llena ayamontina, acompañados en todo momento por nazarenos ataviados con la tradicional túnica negra; capa antifaz y cíngulo púrpura, con el escudo de la hermandad.

El Santísimo Cristo de las Aguas, una de las principales obras del insigne escultor ayamontino Antonio León Ortega, no se representa muerto, sino en un instante inmediato al óbito, pues aún se aprecian en su rostro signos de vida como la boca entreabierta y los ojos a medio cerrar. Iconográficamente se encuentra justo en el momento después de que Longinos ha atravesado su costado.

El paso fue exornado con claveles rojos y estuvo acompañado musicalmente por la Banda de Cornetas y Tambores El Prado-Pasión de Ciudad Real. Como capataz del mismo actuó Manuel González Nisa, auxiliado por Francisco Javier Canto Morón y Miguel Ángel Cazorla Carrillo.

La imagen de María Santísima de la Esperanza del Mar, de Luis Álvarez Duarte, es imagen de candelero para vestir, presentando talladas las manos, finas y delicadas, y el rostro, de gran dulzura. Éste presenta las cejas finas y la boca ligeramente entreabierta, la nariz recta y los pómulos ligeramente marcados. La expresión de dolor se consigue mediante las lágrimas que acentúan su suspiro compungido.

El paso de palio fue exornado con flores blancas y estuvo acompañado musicalmente por la Banda de Música de La Algaba (Sevilla). El capataz ha sido Pedro Pérez Duarte, auxiliado por Faustino Sánchez y Manuel Alejandro.

El Misterio de la Sagrada Lanzada está compuesto por el Santísimo Cristo de las Aguas, Longinos a caballo, la Virgen del Buen Fin (obras todas de Antonio León Ortega), San Juan Evangelista (de José Vázquez Sánchez) y Santa María Magdalena (de Prudencio Navarro Pallares). La escena cobra gran patetismo al contemplar el resto de las imágenes, destacando las lágrimas contenidas de la Magdalena y la expresión de dolor de su rostro.

La hermandad fue fundada en 1918, realizando su primera estación de penitencia el Miércoles Santo del año siguiente desde la parroquia de las Angustias.

La vecina localidad de Isla Cristina también vivió una intensa noche de Martes Santo con la estación de penitencia de la Buena Muerte, que, con sede canónica en la parroquia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, partió desde la ermita a las 20:30 para recorrer Jesús del Gran Poder, Clavel, Oriente, Baja, Roque Barcia (estación en la Parroquia del Gran Poder), Paseo de las Palmeras, Paseo del Chocolate, Paseo de los Reyes (Carrera Oficial), Carmen, Santo Domingo de Guzmán, Serafín Romeu Portas, Gran Vía de Román Pérez Romeu hasta la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, Avenida de España, Simón, Baja, Roque Barcia y Jesús del Gran Poder, para entrar en el templo sobre la 01:00 de la madrugada el paso de palio.

Esta cofradía, que sacó dos pasos, el del Cristo y el de palio de la Virgen, ofreció a los numerosos isleños que salieron a la calle a disfrutar del Martes Santo de la Semana Mayor de la ciudad costera distintos puntos interesantes en su recorrido como su discurrir por las calles Baja, Santo Domingo de Guzmán y ante la Parroquia de los Dolores, así como finalmente la entrada del Cristo y de Nuestra Señora de la Amargura por la calle Gran Poder en su regreso a la Ermita.

Esta hermandad fue fundada en 1957 por iniciativa de las personas que formaban la asociación de Jóvenes de Acción Católica de la Parroquia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder de Isla Cristina, que sacaban al Cristo Crucificado en Via-Crucis. Su primera salida procesional fue en 1958, haciéndolo con un solo paso, el del Cristo, permaneciendo así hasta 1974, cuando se incorporó la imagen de María Santísima de la Amargura, que procesionó sin palio hasta la Semana Santa de 1988.

El atuendo de sus nazarenos, tanto en los tramos del Cristo como en los de la Virgen, se caracteriza por túnica blanca con botonadura en morado, capucha, capa y cíngulo morados y zapatos negros. Los costaleros visten pantalón morado, camiseta blanca y zapatillas negras en el caso de los del Cristo, y pantalón, camiseta y zapatillas blancas en los de la Virgen.

En cuanto a sus imágenes titulares, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte se realizó en pasta de madera en los talleres El Renacimiento de Olot (Girona) por el tallista catalán Martí Casadevall El Sergi, autor del molde y diseño. Dicha talla tiene concedidos varios premios internacionales en varias exposiciones mundiales: Medalla de Oro en la Exposición de Filadelfia (EE UU) en 1926 y Medalla de Oro en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929. Fue adquirido por la hermandad en 1957, procesionando por primera vez en 1958. El paso representa el misterio del Cristo crucificado y muerto, siendo de un gran realismo su serena expresión de buena muerte. Destaca su envergadura, siendo un Cristo de 1,80 metros de altura.

Por su parte, María Santísima de la Amargura es una imagen de candelero para vestir, realizada en madera por el tallista sevillano Luis Álvarez Duarte en 1974, por encargo de la hermandad. Procesionó por primera vez en abril de ese mismo año. Esta imagen dolorosa es una de las más inspiradas de Álvarez Duarte debido a su gran belleza y a la expresión de dolor de su rostro de madre desconsolada. También son de destacar sus manos. A la Virgen de la Amargura se le concedió en el año 1999 la Medalla de Oro de la Ciudad y la Medalla de Cruz Roja Isla Cristina con motivo de la celebración de su 25 aniversario.

EL Divino Redentor Cautivo, única hermandad de Aracena que cuenta con un sólo paso, marchará hoy en procesión de Miércoles Santo por las calles de la localidad desde las 21:00 hasta la 1 de la madrugada, su horario habitual, desde la Iglesia de El Carmen, su sede canónica.

Las previsiones del tiempo son muy buenas, como toda la semana en la Sierra, solo que al ser una cofradía que sale y entra de noche el frío nocturno en la Sierra, a buen seguro, se hará notar. Esta hermandad sólo se ha quedado una vez sin salir por circunstancias meteorológicas, en 2013, tras casi treinta años de vida.

Muchos estrenos en este 2015 para la joven hermandad del Cautivo con artistas sevillanos: Simpecado de la Virgen de los Desamparados, realizado en los talleres de Mariano Martín Santoja, y con pintura de Jesús Suárez; más dos faroles de acompañamiento, de los Talleres de Manuel Seco Velasco: y la insignia del cura-párroco de Aracena y director espiritual de la hermandad conmemorando el 25 aniversario de la fundación de la hermandad, cuya efeméride se dio en 2014, realizada en la orfebrería de Manuel de los Ríos.

Reseñar que es la única de las seis hermandades de penitencia de Aracena que solo saca un paso, al no tener aún el de palio, aunque la hermandad ya posee la imagen de Los Desamparados, presente en la capilla de la iglesia de El Carmen. El gran proyecto ahora de la hermandad es el paso para la imagen mariana que realizó el escultor onubense Elías Rodríguez Picón.

El paso del Cautivo irá acompañado musicalmente, como siempre, mientras ha habido banda local, por la Banda de Cornetas y Tambores de Aracena. De hecho, como anécdota, fue la primera hermandad aracenense en apostar por dicha banda en sus dos etapas.

Muy recomendables la salida y entrada del paso en un espacio amplio, luces apagadas y donde el silencio es protagonista. Hermandad humilde y seria en la calle, la única que pasa próxima al barrio de San Roque, calle Olvido, y de lleno por el barrio de Santa Lucía; calles Avenida de Portugal, Dolores Valladares y San Blas, con estampas para no perderse.

Otro momento importante para la Corporación es al final de la calle Colón, donde se hace una parada para recordar la fundación de la cofradía (hace 26 años), ya que existe en la fachada de una vivienda un azulejo conmemorativo de dicha efeméride.

El paso lleva 40 costaleros, cuadrilla muy consolidada, bajo la dirección de los capataces Alejandro Vázquez Fernández y Manuel Jesús Canterla Fernández.

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