La metamorfosis del Recre en casa: de campo de minas a fortín inexpugnable
Los albiazules pasan de ser un equipo de descenso a uno de playoff desde la llegada de Arzu
Caye Quintana supera a Uche y ya es el máximo goleador en solitario del siglo XXI
Durante la primera vuelta se hablaba mucho de los motivos que pudieran conllevar al mal rendimiento del Recreativo de Huelva en el Nuevo Colombino. Presión, sobremotivación, ganas de agradar... Un sinfín de razones que hacían que el equipo no diera con la tecla cada vez que saltaba al terreno de juego delante de su afición. Esa que, por cierto, batió todos los récords en verano con 13.500 abonados después de un descenso.
Lo cierto es que, tras una pretemporada casi inmaculada a nivel de juego y resultados, todo se torció a las primeras de cambio. El Salerm Puente Genil, recién ascendido desde Tercera Federación, sorprendió a los de Pedro Morilla en la segunda jornada, la primera en el Colombino. Un revés del que, a tenor de lo que vino después, le costó sangre, sudor y lágrimas reponerse.
Las dudas se acrecentaron cuando el Linares Deportivo se llevó un punto con lo mínimo dos semanas después en el primero de los dos compromisos consecutivos del equipo en Huelva. Logró el primer triunfo ante el Lorca Deportiva, pero volvió a las andadas contra el Xerez CD, al que tratará de ganarle el golaveraje este domingo en Chapín una vez los de Galiano se llevaron el gato al agua en el tramo final.
Lo caprichoso del fútbol es que a veces es impredecible, y la gota que colmó el vaso llegó en una victoria. El Recreativo se impuso por la mínima al Atlético Malagueño, que llegaba como colista, sembrando dudas hasta el punto de que fue pitado por buena parte del estadio mientras todavía se disputaba el choque. Unos días más tarde, Pedro Morilla era cesado en su cargo.
Otra vez la incertidumbre. Dos cambios de entrenadores había vivido el club la temporada anterior, lo que hacía ver que quizás Arzu era la solución temporal, no definitiva. Nada más lejos de la realidad, y eso que tardó dos partidos en conseguir la ansiada victoria en el Nuevo Colombino.
Al líder, con apenas tres días de entrenamiento, lo maniató. Solo el UCAM Murcia pudo llevarse los tres puntos de Huelva con Arzu en el banquillo, aunque no por merecimientos. A partir de ahí, el Decano activó el modo apisonadora. Seis victorias seguidas que le hacen pasar de ser el quinto peor local del grupo IV al término del encuentro aplazado con el conjunto universitario a ser a día de hoy el cuarto mejor y el segundo más goleador.
Un cambio radical que se explica desde la perspectiva de un equipo más valiente, más organizado, con las ideas más claras y, sobre todo, con infinidad de variantes tácticas que le permiten ser tan peligroso como impredecible para los rivales.
Jugadores como Mario da Costa, Antonio Domínguez, Pepe Mena o el propio Caye Quintana han dado un paso adelante, protagonizando dos goleadas a Estepona y Yeclano e intercalando con otros duelos (Almería B o Atlético Antoniano) en los que el equipo ha tenido que picar más piedra.
Además no solo destaca el plano goleador, sino también el defensivo. El Decano ha blindado su portería y ha dejado el arco imbatido en cuatro de los últimos seis encuentros que ha jugado en el Nuevo Colombino. Solo recibió gol ante Extremadura y Yeclano. Dos tantos insignificantes en el plano resultadista.
Con cuatro partidos por jugar en casa (Real Jaén, La Unión Atlético, Melilla y Xerez DFC) la expectación sigue creciendo. Prueba de ello es que frente al Almería B se contabilizaron 5.836 aficionados, contra el Yeclano 7.874 y a falta de cifras oficiales, la asistencia con la Minera rondará los 10.000 espectadores. Ahora falta por descubrir si la dinámica sigue dibujando una línea ascendente o, por el contrario, se estabiliza en la recta final de la competición.
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