'Riotinto: El Pueblo Sepultado', el primer videojuego que revive la historia enterrada

Todo comienza con una investigación rutinaria en el Filón Atalaya

Riotinto Experience, descubre la minería del siglo XXI

Minas de Riotinto.
Minas de Riotinto. / H.I.
S.H.

27 de febrero 2026 - 13:46

El patrimonio minero de Huelva da un salto inédito al mundo digital con Riotinto: El Pueblo Sepultado, el primer videojuego que recrea la historia real del antiguo Riotinto —conocido como La Mina Abajo—, un pueblo sepultado bajo millones de toneladas de estériles mineros y borrado de los mapas modernos. La obra ha sido desarrollada por joseandres.rt, creador independiente onubense y originario de Minas de Riotinto, que transforma la memoria local en una experiencia narrativa única.

Entre la Corta Atalaya y las lomas rojizas que definen el paisaje minero existió un pueblo que llegó a albergar más de 7.000 habitantes. Calles, casas, comercios, una escuela y una iglesia quedaron enterrados sin demolición previa. Ese pasado, silenciado durante décadas, vuelve ahora a respirar a través de una aventura retro que combina historia, tensión y exploración.

Un viaje al corazón de un pasado que nunca murió

La historia comienza como una investigación rutinaria en el Filón Atalaya, pero pronto se transforma en un descenso hacia un mundo detenido: el derrumbe de 1888, el Año de los Tiros, las tensiones entre mineros españoles e ingleses y las vidas de quienes quedaron atrapados bajo la tierra.

El juego apuesta por la narrativa y la toma de decisiones rápidas. No hay combate ni acción directa: sólo elecciones, cada una con consecuencias. El jugador dispone de tres vidas, y cada error lo acerca a convertirse en otro recuerdo atrapado bajo la mina.

La ambientación recrea espacios inspirados en testimonios reales: túneles inundados, casas semienterradas, cámaras de extracción y calles que nunca debieron volver a verse. Objetos cotidianos, fotografías y restos de la vida minera aparecen intactos, como si el tiempo se hubiera detenido.

La estética pixelada de los años 80 potencia la sensación de aislamiento y urgencia, mientras que el temporizador visible añade presión constante.

Cada muerte cuenta una historia

El juego presenta muertes únicas, cada una con su propia pantalla retro y su propio fragmento de memoria: El Filón Atalaya, donde los mineros ingleses nunca dejaron de trabajar; el derrumbe de 1888, donde la tierra parece recordar; el túnel inundado, donde algo se mueve bajo el agua roja; las calles enterradas del antiguo Riotinto, donde las familias siguen esperando, y la Cámara de Extracción, donde el Capataz continúa dando órdenes. Estas muertes funcionan como piezas narrativas que amplían la historia del lugar.

Durante la exploración, el jugador puede encontrar elementos clave: El mapa del Filón Atalaya; el diario de un geólogo desaparecido; la foto de una familia que nunca salió; el silbato del capataz y un recorte del primer partido de fútbol jugado en España. Cada objeto desbloquea nuevas rutas y aporta datos reales sobre la historia minera de Riotinto.

El juego ofrece tres desenlaces: el Final Bueno: escapar antes del derrumbe final y comprender lo ocurrido; el Final Malo: quedar atrapado para siempre en la oscuridad y el Final Secreto: reunir todos los objetos y descubrir la verdad completa del antiguo Riotinto y del Año de los Tiros.

Riotinto: El Pueblo Sepultado es un homenaje personal y cultural. Su creador, joseandres.rt, es onubense y originario de Minas de Riotinto, "lo que aporta autenticidad a un relato que nunca antes había sido contado en formato interactivo". La obra combina memoria histórica, identidad local y diseño retro para rescatar un capítulo olvidado de la cuenca minera.

El juego está disponible en Itchio: https://joseandresrt.itch.io/riotinto-el-pueblo-sepultado

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