Aljaraque

Los propietarios de la antigua Casita de Campo demandan al Ayuntamiento

  • Reclaman al Consistorio 2,3 millones de euros de indemnización por responsabilidad patrimonial, tras autorizar unas obras de ampliación y no renovar la concesión

Estado actual de las instalaciones del club de alterne cerrado hace unos años. Estado actual de las instalaciones del club de alterne cerrado hace unos años.

Estado actual de las instalaciones del club de alterne cerrado hace unos años. / Alberto Domínguez (Aljaraque)

Optaron por transformar el club de alterne, conocido como la Casita de Campo, por un complejo de turismo rural pero no ha sido posible. El proyecto que presentaron al Ayuntamiento permanece en fondo de un cajón y las instalaciones del club se deterioran con el paso del tiempo, el desmantelamiento progresivo y el destrozo por parte de saqueadores.

Los propietarios de la antigua casita de campo han presentado en el juzgado de lo contencioso administrativo una reclamación de cantidad por valor de 2,33 millones de euros en compensación por los perjuicios causado tras realizar una inversión en obras de ampliación y después no autorizar una nueva concesión.

Moisés González Rey, uno de los dueños de las instalaciones, relata que tras vencer la concesión administrativa por veinte años solicitaron una prórroga que no les fue concedida a pesar de que habían procedido a realizar unas obras de ampliación de la Casita de Campo, con el “beneplácito” del Ayuntamiento, ya que éste no puso ningún impedimento para llevar a cabo las mismas. Es más, señala González contaron con la autorización municipal.

Con el paso del tiempo, prosigue, no solo no se renovó la concesión administrativa ni se tuvo en cuenta el proyecto de turismo rural, que nada tenía que ver con la actividad anterior, sino que el Consistorio ha recuperado los terrenos con el recinto del club de alterne incluido.

Las instalaciones están en un estado avanzado de deterioro y son objeto de saqueos

El proyecto de hotel rural, denominado Complejo Turístico Puerta del Odiel, ha sido presentado en varias ocasiones al Ayuntamiento y, según González, algunos concejales lo respaldaron pero finalmente nunca contó con la aprobación de la Corporación municipal actual. La última vez fue en 2017.

El proyecto incluye la construcción de 20 cabañas, con un total de 108 plazas hoteleras. Se extiende en una superficie de 6.000 metros cuadrados. Las instalaciones de la antigua Casita de Campo albergarían las zonas comunes con la recepción. El complejo prevé también un salón de congresos y una piscina, todo bajo el paraguas de la sostenibilidad con cabañas de madera y energía solar, acorde con el entorno de las Marismas del Odiel.

González denuncia que las instalaciones están sometidas a un abandono total y que son objeto de un continuo expolio, destrozo y desmantelamiento. Recuerda que las obras de ampliación, que se realizaron en el año 2004, tuvieron un elevado coste que ahora pretenden recuperar, ya que no se les permite realizar el complejo hotelero, un proyecto que supone la creación de decenas de puestos de trabajo, tanto en la fase de construcción como de explotación. “Si no se nos renueva la concesión y se nos impide invertir en otro proyecto tendremos que recibir alguna compensación del Ayuntamiento”, señala González.

Las instalaciones del club de alterne se deterioran con el paso del tiempo. Las instalaciones del club de alterne se deterioran con el paso del tiempo.

Las instalaciones del club de alterne se deterioran con el paso del tiempo. / Alberto Domínguez (Aljaraque)

El abogado de la empresa, Francisco Sivianes, señala que en julio de 2018 presentaron una reclamación previa sin que hasta la fecha hayan recibido respuesta alguna del Ayuntamiento, de ahí que recurran a los tribunales.

“No se prorroga la concesión, no dejan construir el hotel rural, no indemnizan la obra de ampliación y las instalaciones están ahora totalmente desmanteladas”, resume Sivianes, motivos por los que justifica la “reclamación por responsabilidad patrimonial de la administración local por daños y perjuicios por valor de 2,33 millones de euros”.

El club de alterne provocó un gran revuelo en la localidad, años atrás en el momento de su apertura, ya que fue construido en unos terrenos declarados de interés público. Tras un primer cierre, el local reabrió en 2016 pero de nuevo se encuentra cerrado a cal y canto y de forma definitiva.

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