La N‑431, al límite: socavones y peligro en la arteria que conecta la costa occidental de Huelva

Las lluvias recientes han agravado el mal estado de este eje esencial para el transporte y la movilidad diaria de miles de personas entre Gibraleón, Cartaya, Lepe, Isla Cristina y Ayamonte. La población reclama soluciones urgentes

Baches en la carretera de la costa de Huelva.
Baches en la carretera de la costa de Huelva. / Jordi Landero

Usuarios de la N‑431 no ocultan su frustración. “Cada día que paso por la carretera temo que reviente una rueda o que haya un accidente”, comenta un conductor habitual entre Lepe y Cartaya. Las redes sociales se han llenado en los últimos meses de fotografías y vídeos que muestran enormes socavones, algunos de casi diez centímetros de profundidad, y tramos deteriorados que dificultan la circulación y ponen en riesgo tanto a vehículos como a peatones.

“Es una vía que usamos todos los días para ir al trabajo, para ir de compras, acudir al hospital o transportar mercancías. Con este mal estado, el peligro es constante”, señala un vecino de Ayamonte.

Operarios parchean la carretera rodeados de coches.
Operarios parchean la carretera rodeados de coches. / Jordi Landero

En este recorrido, dos tramos urbanos, las travesías de Cartaya y Lepe, están transferidos a ambos ayuntamientos, que son responsables de su conservación, mientras que el resto de la carretera sigue bajo la responsabilidad del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA).

Baches en la carretera de la costa de Huelva.
Baches en la carretera de la costa de Huelva. / Jordi Landero

El firme de la N‑431 presenta deterioro a lo largo de toda su extensión en Huelva, tanto en el tramo estatal de 45‑47 km, donde actualmente no constan planes inmediatos de reformas integrales y se depende únicamente del mantenimiento rutinario del MITMA, como en los tramos urbanos transferidos a ambos ayuntamientos, que sí cuentan con proyectos de rehabilitación planificados.

Estos días, técnicos de conservación de carreteras estatales están realizando trabajos de parcheo de los socavones más graves entre Cartaya y Lepe, una intervención urgente motivada por el mal estado de la vía y por los efectos de las lluvias recientes. Pese a estas actuaciones, los vecinos consideran que las medidas son insuficientes frente al deterioro acumulado durante décadas.

Baches en la carretera de la costa de Huelva.
Baches en la carretera de la costa de Huelva. / Jordi Landero

El firme presenta grietas, hundimientos y deformaciones a lo largo de buena parte del trazado, lo que aumenta el riesgo de accidentes. En muchos tramos, los conductores se ven obligados a invadir el sentido contrario o a circular por el arcén para esquivar los enormes socavones, mientras que en los peores tramos esto resulta prácticamente imposible, ya que los baches ocupan casi todo el ancho de la calzada. Las travesías urbanas, con un tránsito intenso de peatones y vehículos ligeros, concentran la mayoría de las reclamaciones ciudadanas.

Desde la Subdelegación del Gobierno, han trasladado a esta redacción que la N‑431 está incluida en el Plan de Firmes de Huelva, con proyectos de rehabilitación que se licitarán en los próximos meses. Esta actuación se complementa con las obras que ha iniciado el MITMA en la autovía A‑49, entre Cartaya y Lepe, con una inversión de 14,86 millones de euros, destinadas a mejorar la seguridad vial y la circulación. Estas medidas muestran la intención de reforzar la infraestructura estatal, aunque los vecinos consideran que la N‑431 necesita intervenciones más urgentes y directas.

Baches en la carretera de la costa de Huelva.
Baches en la carretera de la costa de Huelva. / Jordi Landero

En Lepe, según ha anunciado el Ayuntamiento, se ha puesto en marcha un Plan Integral de Mejora y Mantenimiento para 2026‑2027, con una inversión de 5 millones de euros, destinado a la pavimentación de calles, mejoras en saneamiento y renovación de caminos rurales. Dentro de este plan de asfaltado se incluyen varios tramos de la Avenida de Andalucía, que constituye la travesía de la N‑431 por el municipio, reforzando la seguridad y la circulación en una de las vías más transitadas de la localidad. El alcalde, Adolfo Verano, ha destacado que se trata de una “inversión histórica que mejorará la movilidad y accesibilidad de todos los vecinos”.

En Cartaya, según han indicado fuentes municipales a esta redacción, está proyectada la repavimentación de la travesía de la N‑431 en puntos críticos como las rotondas del Aldi, Shell y Puente de la Barca, con una inversión aproximada de 350.000 euros. La actuación está prevista para febrero de este año, aunque su inicio dependerá de las condiciones meteorológicas, e incluye fresado del firme, reposición de mezcla bituminosa en caliente y señalización horizontal. Además, el plan se extenderá a otras calles del municipio, cubriendo un total aproximado de 12.000 m² de pavimento, lo que permitirá mejorar la circulación urbana y garantizar mayor seguridad para peatones y conductores.

A pesar de estas actuaciones, los vecinos reclaman que las mejoras lleguen pronto a la N‑431, la vía que utilizan a diario, ya que su mal estado afecta directamente a la seguridad y economía local.

La N‑431 sigue siendo una arteria fundamental para la movilidad de la costa occidental onubense, pero su estado actual preocupa a vecinos, transportistas y autoridades locales. Entre socavones, tramos urbanos deteriorados y lluvias recientes, la carretera requiere una intervención urgente y coordinada entre Estado y ayuntamientos para garantizar la seguridad y funcionalidad de esta vía esencial, que conecta Huelva con Ayamonte y constituye un eje estratégico para la economía, la salud y la vida diaria de la población.

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