De cuando Galaroza viajó a Francia

Se cumplen ahora 30 años del intercambio cultural con La Rochelle

Fotografía de la actuación musical cachonera en Francia.
Fotografía de la actuación musical cachonera en Francia. / Archivo Tristancho-Lieva
Antonio F. Tristancho

Galaroza, 04 de enero 2026 - 05:01

Aunque ahora parezca una cuestión lejana e incluso de ciencia ficción, hubo un tiempo en que la internacionalización o la presencia exterior de nuestros pueblos era una quimera. Hace años, escasamente podríamos soñar que los valores de localidades pequeñas fueran apreciados por ciudadanos extranjeros, que el nombre de nuestras localidades sonase en Europa. Por ello, eran muy reducidas las ocasiones en que onubenses del mundo rural podían mostrar sus territorios fuera de las fronteras provinciales o andaluzas. Cuando se podían plasmar, eran consideradas tareas de titanes y recordadas durante años.

Cartel de la exposición de Galaroza en La Rochelle.
Cartel de la exposición de Galaroza en La Rochelle. / Archivo Tristancho-Lieva

En 2025 se cumplen tres décadas desde que se realizó un importante intercambio cultural entre Galaroza y la ciudad francesa de La Rochelle. Comenzó, según las crónicas periodísticas de la época, el 20 de marzo de 1995, y se prolongó hasta el 1 de abril, contando con diversos actos y vivencias.

El viaje fue organizado por el Ayuntamiento, con la colaboración de la Diputación de Huelva, y tuvo su origen en el homenaje que la ciudad gala tenía previsto realizar al paisaje y las formas de vida de la localidad serrana. La comitiva cachonera estuvo capitaneada por el concejal Francisco Ballestero, además de otros vecinos que dieron buena muestra de nuestras costumbres e identidad.

Folleto de la exposición de François Fevre en Huelva.
Folleto de la exposición de François Fevre en Huelva. / Archivo Tristancho-Lieva

El impulsor real y alma mater del encuentro fue Pedro Antón Cantero, antropólogo y etnólogo de prestigio internacional, quien recientemente había sido nombrado Hijo Adoptivo de Galaroza por su integración en el pueblo y sus numerosos estudios etnográficos acerca de la cultura y las tradiciones locales.

Antes de llegar al destino, hubo parada en la ciudad de Brive, para que los cachoneros protagonizasen una actuación flamenca en el establecimiento ‘La Bodega’. El cuadro estuvo compuesto por Paco Ruiz, al cante, Pedro García, al toque, Manuel Truiillo, al compás y palmas, y Santi, de Castaño del Robledo, al baile.

Folleto interior de las actividades cachoneras en La Rochelle.
Folleto interior de las actividades cachoneras en La Rochelle. / Archivo Tristancho-Lieva

La expedición fue recibida por el teniente de alcalde de la ciudad, hubo intercambio de regalos y un agradable aperitivo. Los actos allí constituyeron el núcleo central del intercambio, con actuaciones del grupo flamenco en locales como el bar o La Chapelle Saint Vincent, local de la asociación Art Act.

La entidad fue una de los pilares del programa de actos, ya que fue capaz de montar una epxosición fotográfica que recogía las formas de vida, el paisaje y la identidad de las gentes de Galaroza. La muestra contenía los trabajos realizados por el gran fotógrafo francés François Févre, que solía pasar largas temporadas en el pueblo, junto a ‘Don Pedro’, como cariñosamente se llamaba a Cantero.

La exposición se llamó ‘Al´ Aroza – Le jardín de la Bien Aimée’, rememorando el nombre legendario de la localidad.

Gala-La Rochelle viaje.
Gala-La Rochelle viaje. / H.O.

En realidad, era una réplica de la muestra ‘Trazos de gente, formas de agua’ que se pudo ver en Huelva y Galaroza en 1993. Févre realizó otros trabajos sobre Galaroza, como el publicado en la revista de la Universidad de Granada ‘Fundamentos de Antropología’, en 1993, ilustrando un texto de Cantero.

Además, consiguió el prestigioso Premio Ilford de fotografía europea en 1993 con una foto de ‘Júrala’, cuando estaba arando con sus mulas, una magnífica imagen repleta de patrimonio rural y de etnografía.

En este intercambio cachonero-francés participó también otra querida artista que llegó a Galaroza, Juana Allard, de exquisita educación y gran altura creativa e investigadora, que también dejó huella en el recuerdo.

Reseña del intercambio de 1995 publicada en Huelva Información.
Reseña del intercambio de 1995 publicada en Huelva Información. / Archivo Tristancho-Lieva

Y fueron muchos los ciudadanos de La Rochelle que también vinieron a Galaroza con motivo de una visita cultural en la que realizaron una exposición y participaron en la Romería de la Divina Pastora. De hecho, en 1996 y 1997 volvieron a mostrarse en la localidad francesa elementos artísticos relacionados con este pueblo y con La Sierra en general.

30 años después, esta relación con el país vecino, de la que quedan pocos testimonios, impulsa a valorar iniciativas de conocimiento y divulgación onubense en el exterior, y a recordar a personas que quisieron mucho a Galaroza y extendieron su nombre por el mundo.

La investigación sobre este episodio histórico contemporáneo ha corrido a cargo de la Asociación Cultural Lieva, quien ha editado la historia en uno de sus ‘Boletines de Archivos y Documentos Cachoneros’. Esta labor investigadora es la última del año, junto a otra que está a punto de ver la luz sobre el 75 aniversario de la primera misa del recordado Padre Francisco Javier Moreno. El balance que hace la entidad acerca de este año es muy positivo, sobre todo en lo que respecta a las investigaciones que rescatan el pasado serrano, además de haber abierto nuevas líneas de trabajo, como el denominado ‘Iconografías Cachoneras’, mediante la que da conocer revistas, carteles, folletos y referencias publicadas sobre Galaroza. También ha participado en una iniciativa del Centro Andaluz de la Fotografía que verá la luz muy pronto, aportando numerosas fotos antiguas de la comarca, ha sido parte de los podcasts ‘Historias Cachoneras’, ha elaborado sus tradicionales audiovisuales que suba a su canal Youtube, ha organizado actos singulares como la Velada de Poesía Erótica y exposiciones en su programa ‘La Taberna Cultural’ y ha tenido una colaboración activa en programas como ‘Por un Castañar Vivo’, junto a la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar, con quien colabora desde hace años. Esta labor de Lieva viene siendo apoyada por numerosas instituciones y entidades, como diversos ayuntamientos de la Sierra, la Diputación de Huelva o Savilcon Group.

stats