Andévalo

Una familia de Valverde halla los restos de su abuelo, víctima del franquismo

  • Han sido encontrados en una fosa común del cementerio gaditano de San Fernando

El antropólogo forense Antonio Mantero en un a trabajo de identificación de unos restos. El antropólogo forense Antonio Mantero en un a trabajo de identificación de unos restos.

El antropólogo forense Antonio Mantero en un a trabajo de identificación de unos restos. / M. G. (Huelva)

Juan Mantero Valero fue asesinado el 4 de noviembre de 1936 víctima de la represión franquista. Su familia valverdeña desconocía el destino de su vida hasta que la investigación de sus nietos lo ubicó en una de las fosas comunes del Cementerio de San Fernando (Cádiz), donde ejercía como concejal socialista del Ayuntamiento.

Casi 83 años después, otro de sus herederos, antropólogo forense de profesión, ha participado en la exhumación de sus huesos. “Aún no está identificado concretamente, pero estamos bastante cerca de hacerlo”, ha contado Antonio Mantero, nieto del represaliado y voluntario en este proyecto de justicia histórica, social y humana.

Define todo el proceso como un “rescate” en familia. Dos primos suyos –Juan Mantero y Manuel Asuero– encabezaron la indagación y, mediante conversaciones, descubrieron la fosa. A continuación, organizaron un grupo en el que participó un representante de cada hijo y acordaron contribuir de la mejor manera que saben.

“Por mi formación, yo puedo ayudar en la exhumación de su cuerpo, pero otro primo mío, por ejemplo, como médico, se encarga de las pruebas de ADN”, explica Antonio Mantero, quien asegura que la motivación de esta liberación es “cerrar un triste capítulo” en la vida de su padre y de su tía Ana”, los únicos hijos que aún sobreviven de los seis que tuvo el matrimonio.

Uno de los nietos del represaliado participa en la exhumación del cadáver

La familia no quiere pasar por alto la colaboración de la Asociación Memoria Histórica y Democrática (Amede). “Gracias a ellos descubrimos su paradero. Nos invitaron y vimos incluso el cementerio antes de la exhumación. Nos facilitaron una reunión con la alcaldesa del municipio para un posible homenaje si no encontrábamos los cuerpos. La relación se ha estrechado muchísimo. Son nuestros ojos y nuestras manos en San Fernando”, se felicita Mantero.

Ha estado el mes de agosto colaborando voluntariamente en escavar y sacar en las mejores condiciones los cuerpos para que puedan ser identificados: “No es fácil, hay casos en los que las muestras de ADN están desnaturalizadas y no se puede hacer la comparativa. Entonces, hay que pasar a la identificación presuntiva y tenemos que tener los máximos datos que aporte el cuerpo, por ello es necesario sacar los restos de manera muy especial para que no se pierdan los datos. Esa ha sido mi preocupación”.

Tres cavidades

En la necrópolis isleña conviven tres cavidades con cuerpos enterrados por el fascismo. Entre los 122 cadáveres que ya se han exhumado, el de Juan es uno de los 106 con señales de violencia. Quedan restos por sacar, pero sus posiciones periféricas ponen en riesgo la supervivencia de algunos nichos. “Se está realizando el estudio geológico y arquitectónico pertinente para asegurar la zona. No son muchas personas, pero sí importantes”, asevera.

Actualmente, los trabajos de exhumación están paralizados por falta de presupuesto. “No es lógico que haya que pagar 3.000 euros de IVA en una subvención escasa de 15.000 euros”. Sí continúan las identificaciones de los restos extraídos, porque la limpieza y restauración son trabajos voluntarios. Antonio espera que den los resultados previstos por su familia y su abuelo se logre identificar “lo más pronto posible” para que pueda recibir el descanso eterno.

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