Frente común en la costa de Huelva contra los retranqueos en el frente litoral

Los colectivos afectados critican la propuesta del MITECO de expropiar y demoler viviendas en primera línea de playa y reclaman espigones, aportes de arena y actuaciones técnicas que ataquen el origen del problema

Los propietarios de Matalascañas piden al alcalde "dejar los enfrentamientos" y negociar con el Gobierno las obras de emergencia en el paseo marítimo

Viviendas en primera línea de playa en El Portil gravemente afectadas por los últimos temporales
Viviendas en primera línea de playa en El Portil gravemente afectadas por los últimos temporales / Jordi Landero

El debate sobre el futuro del litoral onubense ha dejado de ser una cuestión estrictamente técnica para convertirse en un conflicto abierto entre propietarios y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la Dirección General de la Costa y el Mar. En tres enclaves especialmente sensibles: Matalascañas (Almonte), El Portil (Punta Umbría) y Mazagón (Moguer y Palos de la Frontera) distintos representantes vecinales coinciden en un diagnóstico común: su rechazo al retranqueo de la línea de costa como solución prioritaria y exigencia de actuaciones estructurales que aborden el origen del problema.

Un panorama que dibuja un frente común contra la expropiación y demolición de viviendas en primera línea, aunque cada zona introduce matices propios tanto en el análisis de la situación como en las alternativas propuestas.

El Portil: "Eso se va a judicializar y eternizar"

En la playa de El Portil, la propuesta de retranquear hasta 200 metros la línea de edificación ha generado un profundo malestar. Prudencio Serrano, presidente de la Asociación de Vecinos Portileños, admite que la medida podría contemplarse "si fuera la última opción", por lo que subraya que "habiendo muchas más opciones, no tiene mucho sentido".

Afirma que el colectivo mantendrá una próxima reunión con técnicos del Ministerio, donde defenderán esas otras medidas. "No se trata sólo de proteger o de no proteger las viviendas en primera línea, se trata de regenerar la playa", afirma. A su juicio, expropiar y demoler no resolverá el problema estructural: "Con ello se va a retranquear 200 metros con la expropiación y posterior demolición de las casas, pero dentro de tres años el mar va a seguir avanzando".

Su propuesta pasa por "construir elementos de retención como un espigón, y después aportar arena". En este sentido recuerda el reciente precedente de La Antilla e Islantilla, donde "con el espigón que han hecho, la playa urbana ha quedado intacta tras los temporales".

Algunas de las viviendas en primera línea de playa supuestamente afectadas por el retranqueo propuesto por el MITECO
Algunas de las viviendas en primera línea de playa supuestamente afectadas por el retranqueo propuesto por el MITECO / Jordi Landero

Sobre el futuro, Serrano es pesimista en cuanto a los plazos: "Seguramente lo podrá ver mi hijo, yo no creo que lo vea". Y advierte que "sin duda, eso se judicializaría, y por tanto se eternizaría”.

Más contundente se muestra Rafael Barroso, presidente de la Comunidad de Propietarios de la urbanización Riomar (PU-C1), que representa a 101 familias. Defiende que su urbanización, desarrollada desde 1968, es anterior a la Ley de Costas de 1989 y sostiene que el deslinde que afectó a la zona fue "absolutamente arbitrario".

Barroso considera que el problema no es técnico sino político, ya que a su juicio "nunca han regenerado nada. Absolutamente nada", por lo que el retranqueo sería "matar moscas a cañonazos" y una "cortina de humo". "¿Que si expropian propiedades va a haber más playa?. Eso es mentira. Esa no es la solución", afirma.

Insiste en que hay alternativas técnicas como "mini espigones o arrecifes sumergidos, aportaciones de arena…", pero denuncia falta de inversión. "Mientras que no haya un cambio político en la Dirección General de la Costa y el Mar, no va a haber soluciones para El Portil", sentencia.

Para los propietaroios de El Portil la expropiación y demolición de sus viviendas no solucionaría el problema
Para los propietaroios de El Portil la expropiación y demolición de sus viviendas no solucionaría el problema / Jordi Landero

Desde una perspectiva más individual, Henri Perrin, propietario de una vivienda gravemente afectada por los temporales en primera línea desde hace 40 años, resume el sentir de muchos vecinos: "La primera línea de construcciones está aguantada porque estamos poniendo escolleras, y con ellas se puede salvar perfectamente la primera fila". Añade que si la primera fila cae, "se va la segunda y la tercera". Perrin se muestra sorprendido por el debate del retranqueo y defiende que "si se ponen escolleras bien puestas, no pasa nada".

Matalascañas: el debate sobre la arena y el paseo

En la playa de Matalascañas el discurso incorpora un componente técnico más marcado. Francisco Sánchez, presidente de la Comunidad de Propietarios Pueblo Andaluz, representa a 240 familias, 60 de ellas en primera línea y 40 gravemente afectadas por los temporales.

Su rechazo al retranqueo es frontal: "Nos parece fatal". Aunque reconoce la realidad del cambio climático, sostiene que el problema local tiene otro origen: la alteración del transporte natural de sedimentos tras la construcción del espigón Juan Carlos I.

"El problema de Matalascañas es que hemos perdido durante años mucha de playa", explica, y asegura que hay informes del propio Ministerio que avalan que la falta de arena es por dicha infraestructura, "y eso no es un problema del cambio climático -añade-, viene por la mano del hombre. y es una dejadez totalmente”.

Daños ocasionados por los temporales de este invierno en construcciones en primera línea de playa en Matalascañas
Daños ocasionados por los temporales de este invierno en construcciones en primera línea de playa en Matalascañas / Jordi Landero

Frente al aporte puntual de arena mediante draga -actualmente en marcha- plantea soluciones estructurales como un bypass en el espigón Juan Carlos I que permita el paso natural de sedimentos. "Si todas las soluciones del MITECO pasan por lo que están haciendo ahora, que venga una draga y que aporte arena, pues será algo temporal, pero de cara al futuro no puede ser la solución".

Considera, además, que el retranqueo de casi 100 metros sería económicamente inviable y socialmente explosivo: "Estamos hablando de millones de euros… muchísimas familias afectadas. ¿Cómo van a pagar todo eso?. Es imposible".

Mazagón: sensación de abandono

En la playa de Mazagón la situación presenta otra dimensión: la percepción de inacción. Francisco Martínez, vicepresidente de la Asociación de Vecinos de Mazagón (AVEMA), señala que en la zona de Casas de Bonares hay viviendas "casi al borde del talud" y denuncia, además, un colector de aguas fecales roto que vierte a la playa.

"Nadie ha abierto la boca", afirma sobre las administraciones competentes. Recuerda que en 2013 el propio Ministerio elaboró un estudio del litoral onubense que proponía para Mazagón "la construcción de varios espigones horizontales y el aporte de arena". Trece años después, asegura, "no sabemos absolutamente nada de eso".

Martínez considera que la problemática aún podría tener solución si se ejecutan esas medidas: "Con esa actuación, probablemente aguantaríamos unos años todavía sin que nos viésemos afectados". Pero mientras tanto, concluye, "lo único que nos queda es el derecho al pataleo y reivindicar".

Un conflicto abierto sobre el modelo de costa

Aunque cada enclave presenta sus propias particularidades, el denominador común es el rechazo al retranqueo como respuesta principal.

Los colectivos sostienen que la expropiación y demolición de viviendas no ataja la raíz del problema geomorfológico y reclaman inversiones en ingeniería costera, regeneración y planificación a largo plazo. También advierten de largos procesos judiciales si se ejecutan las órdenes de expropiación, ya notificadas en algunos casos como en El Portil.

El litoral onubense se encuentra así en un momento decisivo. Mientras el Ministerio plantea rediseños y retranqueos para adaptarse a la nueva realidad climática y marina, los propietarios defienden que, antes de derribarse viviendas, deberían agotarse todas las soluciones técnicas posibles. El choque entre adaptación ambiental y defensa patrimonial está servido, y su desenlace marcará el futuro de tres de las playas más emblemáticas de la costa onubense.

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