Proyecto Riotinto

La compañía minera volverá a poner en explotación la Corta Atalaya

  • Atalaya Mining realiza el vaciado el agua que se acumula en el fondo del yacimiento. La empresa invierte 85 millones en modernizar y ampliar la mina de Riotinto

Yacimiento minero de la Corta Atalaya Yacimiento minero de la Corta Atalaya

Yacimiento minero de la Corta Atalaya / H. Información (Huelva)

Atalaya Mining trabaja en una nueva fase de explotación de la histórica mina a cielo abierto de la Corta Atalaya y Pozo Alfredo. Así lo ha dado a conocer el consejero delegado de la compañía, Alberto Lavandeira, durante la presentación del proyecto de modernización de la Mina de Riotinto.

Según detalló Lavandeira la empresa están realizando el vaciado del agua que se acumula en el fondo de la Corta Atalaya que permita continuar con su aprovechamiento minero.

En esta nueva etapa será mediante la explotación subterránea y a través de galerías y no a cielo abierto, como indicó el consejero delegado de la empresa.

La compañía tiene previsto poner en marcha de nuevo también el aprovechamiento Pozo Alfredo, otro yacimiento de tipo subterráneo cerrado desde hace décadas.

Esos son dos de los proyectos que maneja la empresa propietaria del Proyecto Riotinto una vez que acometa la inversión de 85 millones de euros en el proceso de modernización de las instalaciones para incorporar equipamiento de última generación al proceso de producción de cobre.

El principal objetivo de esta inversión es la mejora de la eficiencia del proceso de tratamiento de mineral, para lo que contempla la instalación de nuevos equipos de mayor capacidad y menores requerimientos en términos de consumo energético, mantenimiento y costes.

La inversión permitirá incrementar la producción de concentrado de unas 42.000, que es la media anual, a unas 50.000.

El proyecto de modernización que se está ejecutando consiste en la instalación de un nuevo molino para proveer electricidad de 23.000 kilovatios, lo que lo convierte en el segundo más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo; lavadoras de mineral, un nuevo machaquero, la instalación de celdas de flotación más grandes o de instalaciones auxiliares nuevas, todo con el fin de mejorar el aprovechamiento de los minerales.

Con ello, la compañía prevé tratar más mineral con menos costes, lo que significa poder procesar material de menor ley y que yacimientos que no son rentables pueden llegar a serlo, indicó Lavandeira.

Las mejoras en el proceso de producción van a permitir pasar de una media de 9 millones de toneladas de mineral tratado al año a 15 millones, además de incrementar la obtención de concentrado hasta unas 50.000 toneladas.

“Produciendo más, extrayendo más roca, lo que antes iba a la escombrera porque no valía ahora sirve, por lo que los costes bajan”, explicó el consejero delegado, que dijo que todas estas actuaciones son necesarias porque en Riotinto el contenido de cobre en la roca es “bajísimo”, de un 0,46%, mientras que en otras minas como Cobre las Cruces, en Genera (Sevilla), es de algo más del 5 %; ello supone que “el cobre que contiene nuestra roca vale poco más que el árido, por lo que sólo a base de volumen y tecnología muy fina habrá rendimiento para pagar la inversión”.

Se trata de “una modernización de las instalaciones que fueron construidas en los años setenta y que ahora van a tener una nueva vida de quince años por los menos, aunque espero que más”, añadió.

El consejero delegado de Atalaya , Alberto Lavandeira, y el presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo. El consejero delegado de Atalaya , Alberto Lavandeira, y el presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo.

El consejero delegado de Atalaya , Alberto Lavandeira, y el presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo. / Need Chairi Muñoz (Huelva)

La mina de Riotinto produjo el pasado años 42.000 toneladas de cobre y batió así su récord histórico, ya que en total se trataron 10 millones de toneladas de mineral.

Junto con el proyecto de modernización y ampliación, la empresa está trabajando en incrementar los recursos y reservas de la mina, de forma que se pueda pasar de 153 millones de toneladas actuales a 197 millones.

Atalaya Mining ha invertido hasta el momento 230 millones de euros, justo cuando se cumplen los primeros cuatro años de trabajo desde la primera voladura en la mina, después de quince años en los que estuvo cerrada.

En la actualidad, la mina emplea a unas 1.100 personas a diario, aunque habitualmente son unos 700 trabajadores, un incremento debido al nuevo proyecto de mejoras y ampliación de las instalaciones con el presupuesto de más de 80 millones de euros.

Lavandeira aseguró que la Corta Atalaya se volverá a explotar con galerías subterráneas y que para ello ya se extrae el agua que la inunda. “En algo más de un año estará sin agua, ya que nuestro objeto es realizar en ella una explotación subterránea y poder recuperar todo el mineral que quedó allí.

El consejero delegado aludió a simbolismo que representa esta mina pero dijo no hay que olvidar que Cerro Colorado ha ido cambiando y desde un punto de vista turístico será cuatro veces más grande que Costa Atalaya.

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