Provincia

Una compañía onubense cultiva 300 toneladas de mejillones al año

  • Hay más de 840.000 metros cuadrados a cuatro millas de la barra de Isla Cristina dedicados a la cría del bivalvo

  • El sistema usado es una estructura de cabos suspendidos en el mar

No estamos en la ría de Arousa. Ni en Galicia. Ni tan siquiera en la costa cantábrica… Aunque no lo parezca, nos encontramos en el litoral onubense, concretamente en un punto del golfo de Cádiz situado a cuatro millas náuticas de la barra de Isla Cristina. Y lo que tenemos delante, por increíble que nos pueda parecer, son más de 840.000 metros cuadrados de lámina marina dedicada al cultivo de mejillón mediterráneo (Mytilus galloprovincialis).

Y es que aunque este molusco bivalvo suele habitar las zonas intermareales bajas y medias en mares templados de todo el mundo, su producción comercial en España está directamente ligada a las rías gallegas, donde esta especie goza de la denominación de origen Mejillón de Galicia, y donde según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se produce el 95% del molusco obtenido en todo el territorio nacional, siendo nuestro país el tercer productor mundial con el 8% del volumen total, y el primero en Europa con el 40% del total comercializado.

El mejillón onubense es de excelente calidad además de totalmente ecológico"José Manuel CousidoEmpresario

A pesar de ello, y salvando las distancias, un grupo empresarial onubense viene demostrando desde el año 2003 que la miticultura, o cultivo de mejillón con fines comerciales, también es posible en aguas de la región pesquera Suratlántica, concretamente en Huelva.

No en vano, y tras un periodo experimental que se prolongó entre 2003 y 2008, año en que la Junta de Andalucía otorgó a dicho grupo empresarial la primera concesión definitiva de explotación para el cultivo de mejillón en Huelva (y única por el momento), el grupo integrado por el empresario gallego Luis Manuel Cousido, Lonja de Isla Cristina y José Martí Peix, ha logrado una producción media y estabilizada de 300 toneladas anuales de mejillón a través de sociedades limitadas: Mejillón de Huelva y Mejillones de Isla Cristina.

Una cifra que esperan aumentar hasta 500-700 toneladas de cara a la próxima campaña de extracción gracias a los nuevos sistemas de colectores recién implantados en sus instalaciones, los cuales ya están dando resultados positivos merced a la actual captación de semilla observada en ellas.

Tan seguros están del futuro que tiene esta actividad en la costa onubense, que actualmente se encuentran a la espera de que la Junta de Andalucía renueve su concesión de explotación por un periodo de 20 años, a lo que el Gobierno andaluz ya se ha comprometido.

Mejillón de Huelva y Mejillones de Isla Cristina son por tanto las dos únicas empresas con concesión para esta actividad en la provincia de Huelva, y las únicas que se dedican a la miticultura en aguas del Golfo de Cádiz, contando para ello con una embarcación mejillonera llamada Mejillones de Isla Cristina, con base en esta localidad, única en toda la costa onubense adaptada para el cultivo de mejillón.

Con la misma se realizan las labores auxiliares a dicho cultivo, que se lleva a cabo en alta mar -a diferencia de Galicia, donde se desarrolla en el interior de las rías-, lo cual hace que su manejo sea único y específico para unas condiciones más extremas por estar las instalaciones totalmente expuestas al efecto de las corrientes marinas, las mareas, el oleaje, el viento y los temporales.

Es por ello por lo que el cultivo de este bivalvo no se centra en Huelva en la tradicional batea mejillonera usada en Galicia, sino en un sistema conocido como long-line: una estructura de cabos formada por tachas bastante largas suspendidas sobre la superficie marina por flotadores, de las que cuelgan hacia el fondo de mar las cuerdas donde se cultiva el mejillón. Destacar en este sentido que las bateas instaladas recientemente en Isla Cristina, fueron finalmente sustituidas por el sistema long-line en el año 2013.

Esta infraestructura ocupa frente a las costas de Isla Cristina dos parcelas de 350 por 1.200 metros cada una (420.000 metros cuadrados cada una), lo que suma un total de 840.000 metros cuadrados, en las que hay desplegada una red de 44 líneas (tachas) con unos 79.200 metros de cuerda y un total de 3.080 flotadores.

En este sentido y en palabras del empresario mejillonero José Manuel Cousido, que cuenta con una amplia experiencia en el cultivo de esta especie en la ría pontevedresa de Arousa, "desde que iniciamos esta actividad en Huelva, no hemos parado de implementar y mejorar continuamente nuestro sistema, dadas las diferencias con el entorno en la que se desarrolla en Galicia". "Solo por poner dos ejemplos -prosigue- lo primero que tuvimos que hacer fue domesticar o adaptar al animal a vivir en mar abierto; y en segundo lugar hay que tener en cuenta que en Galicia no hay que usar protectores o redes anti doradas y otros depredadores, que evitan que éstos se coman la semilla del mejillón, por lo que hemos tenido que probar numerosos sistemas hasta que hemos dado con el más idóneo para las condiciones de Huelva".

Desde que es captada la semilla en el long-line, pueden pasar entre doce y catorce meses hasta ser cosechado el mejillón en el caso de los ejemplares grandes, recortándose hasta los ocho meses el tiempo necesario de maduración para los de menor calibre.

Según Cousido, el mejillón onubense suele ser de un gran calibre, incluso mayor que el gallego, y de "excelente calidad", además de "totalmente ecológico" porque "no suministramos ningún tipo de pienso ni alimentación adicional. Solo comen el plancton natural que se encuentra de forma natural en estas aguas".

Una vez cosechados en alta mar, los mejillones son descargados en el puerto pesquero de Isla Cristina, desde donde se transportan al Parque Huelva Empresarial para ser procesados en las instalaciones que allí gestiona la empresa José Martí Peix.

Todo se comercializa elaborado, prosigue Cousido, quien añade que "actualmente no comercializamos nada en fresco, sobre todo por la falta de depuradoras de mariscos en la provincia de Huelva".

De esta forma el producto final sale de Huelva, explica Cousido, "cocido, transformado y congelado en modalidades como media concha, dos conchas, preparados para paella, o simplemente como carne de mejillón, entre otras".

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