Cartaya

Una cartayera ofrece ayuda a sus paisanos de Australia afectados por los incendios

  • Marisa Terrazas reside en el país australiano desde 1983. Ha publicado un post en un grupo de Facebook en el que informa a sus amigos en España que se encuentra bien

Marisa Terrazas, la cartayera que vive en Australia. Marisa Terrazas, la  cartayera que vive en Australia.

Marisa Terrazas, la cartayera que vive en Australia. / M. G. (Australia)

Dada la gravedad de los incendios que desde hace semanas asolan Australia, y las muestras de apoyo e interés que debido a ellos está recibiendo a través de las redes sociales por parte de numerosos paisanos, la cartayera Marisa Terrazas Pedraja, que reside desde febrero de 1983 en dicho país, ha publicado un post en un conocido grupo de Facebook del que forman parte miles de cartayeros en el que informa a todos sus amigos en España que se encuentra bien.

“Últimamente recibo mensajes –por WhatsApp y Messenger– de amigos y conocidos en Cartaya. Me preguntáis cómo estoy. Si los fuegos en Australia han afectado a mi familia, y si la cosa está tan mal como se ve en las noticias”.

Así arranca el mensaje de Marisa, para añadir después que pese a la gravedad de los incendios “Gracias a Dios mi familia –por el momento– está a salvo”, aunque “nadie puede predecir qué ocurrirá de un momento para otro”.

La cartayera también muestra su agradecimiento “por vuestro interés”, a la vez que indica que “Australia atraviesa momentos catastróficos” ya que “hoy por hoy arden más de 220 fuegos” que “avanzan rápido y sin control”.

Hay cartayeros estudiando o trabajando en Australia a los que ha enviado un mensaje

Marisa Terrazas aporta numerosos datos sobre la situación indicando, por ejemplo, que algunos de los incendios “abarcan 264.000 hectáreas, con más de 80 kilómetros de frente y llamas de hasta 70 metros de altura”, siendo el estado de Nueva Gales del Sur (NSW) el más afectado, aunque “la crisis en el estado de Victoria (VIC) o en Australia del Sur (SA) es igual de impactante”. “Incluso Canberra -la capital- está en alerta por una posible evacuación”.

Según la cartayera “tal es la contaminación por humo en la capital que la calidad del aire que se respira supera un índice de 500. El peor del mundo”, a lo que añade que “los infiernos de esta magnitud son imposibles de combatir”, y es por eso que “a estas alturas el ejército y los bomberos enfocan su esfuerzo en desviar los incendios, más que en apagarlos” y que “sólo la lluvia podría acabar con ellos, pero no se prevén precipitaciones suficientes hasta finales de febrero o principios de marzo” por lo que los ciudadanos “estamos advertidos de que los fuegos pueden durar semanas, o incluso meses”.

Donde ella vive [Griffith, en el estado de NSW], detalla que el pasado sábado “fue clasificado el nivel de catástrofe, con temperaturas de hasta 48 grados centígrados, vientos de 80 y 120 kilómetros por hora y tormentas eléctricas generadas por los propios fuegos, que a la vez provocaron más focos”.

“Para que os hagáis una idea -detalla- los fuegos del año pasado en Brasil arrasaron unas 900.000 hectáreas, y en Australia este año ya van más de seis millones”, a lo que añade que han fallecido personas y otras están desaparecidas, así como también millones de animales, “desde koalas, emus, wombats y canguros, hasta caballos y cientos de cabezas de ganado, temiéndose incluso que algunos animales nativos ya estén extintos”.

Un bombero trabaja en la extinción de las llamas. Un bombero trabaja en la extinción de las llamas.

Un bombero trabaja en la extinción de las llamas. / EFE/EPA/Dean Lewins (Australia)

“Nunca antes se había visto en Australia evacuaciones por tierra, aire y mar de esta magnitud”, indica la cartayera en otra de sus frases, así como que “más de 2.500 edificios, incluyendo 1.300 casas, han sido destruidas, cientos de miles de personas ya han sido o están siendo evacuadas y hay pueblos enteros que ya no pueden huir por carretera, uno de ellos Eden, al que llegó el fuego dos días antes de lo previsto”.

También detalla que hay pueblos que llevan varios días sin electricidad y con temperaturas por encima de los 40 grados centígrados, mientras que “al resto nos empieza a fallar la electricidad e Internet, el humo y la ceniza empieza a contaminar el agua, y las urgencias sanitarias reciben a cientos de personas con problemas respiratorios”.

Indica que hay carreteras y autovías cerradas, gasolineras sin combustible, y “nadie sabe aquí si lo peor ya ha pasado, o está por llegar. Lo que sí se sabe es que las consecuencias de este apocalipsis repercutirá en toda Australia y en el mundo entero. Este precioso país se quema”.

“Llevamos así desde septiembre, y lo peor se ha vivido en lo que llevamos de 2020”, a pesar de lo cual los ciudadanos “nos mantenemos fuertes, solidarios y optimistas”.

Preguntada ayer directamente por Huelva Información sobre el tema, Marisa Terrazas indicó que la situación “sigue igual. El fuego avanza. Se siguen evacuando pueblos. Hay más fallecidos y sí, hemos tenido lluvias, pero no lo suficiente. De hecho el viernes vuelven a subir las temperaturas y se esperan tormentas eléctricas.

Zona devastada por el fuego. Zona devastada por el fuego.

Zona devastada por el fuego. / EFE/EPA/Dean Lewins (Australia)

Igualmente señaló que “nosotros por el momento bien y fuera de peligro, aunque con los dedos cruzados para que no caigan relámpagos por esta zona. Está todo muy seco. Mi hija trabaja en Canberra y allí están con máscara, sino les sería imposible respirar”.

Marisa Terrazas afirma también en su post que le consta que “hay cartayeros estudiando o trabajando en Australia en estos momentos” a los cuales asegura no conocer aunque cree que residen en el estado de Queensland (QLD), donde espera que “estén bien y a salvo”.

“Si alguno de estos cartayeros se encuentra en los estados de ACT, VIC, SA o NSW y lee este post, por favor estad atentos a los avisos, tened un Bushfire Survival Plan y cuidaros muchísimo”, les recomienda la cartayera, a la vez que indica que “cualquier cosa que necesitéis podéis contactar conmigo por Messenger”.

“Mi familia y yo os damos las gracias por vuestros mensajes de apoyo, vuestro interés por Australia y por ser como sois. Un beso enorme Cartaya. Os quiero”, concluye Marisa.

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