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En las calles del pueblo más caluroso de España

  • El fin de semana la localidad onubense ha sufrido las mayores temperatura del país

Una terraza a la sombra de la iglesia ofrece uno de los escasos momentos de alivio del calor. Una terraza a la sombra de la iglesia ofrece uno de los escasos momentos de alivio del calor.

Una terraza a la sombra de la iglesia ofrece uno de los escasos momentos de alivio del calor. / fotos: jordi landero

Dicen que la sartén de Andalucía está entre Córdoba y Sevilla, una creencia que el termómetro, y la fuerza de los hechos, desmiente año tras año, sobre todo los días que más alto apunta el mercurio. Y eso es lo que, una vez más, sucedió el pasado fin de semana en la pequeña localidad andevaleña onubense de El Granado, situada poco antes de la frontera con Portugal, donde tanto el viernes, como el sábado, sus poco más de 500 almas han tenido que soportar las temperaturas más altas de toda España: 46,4 y 46,6 grados centígrados, respectivamente. Ya en la jornada del domingo, cuando el termómetro comenzó a suavizarse levemente, pasó a la tercera posición del ranking nacional con 43,9 grados centígrados, solo superada por Badajoz (45º) y la localidad cordobesa de Montoro (44,3º).

Unas condiciones extremas que sus vecinos sobrellevan con bastante naturalidad "porque no son nuevas", apuntan muchos de ellos, y hasta con cierto sentido del humor, ya que "por lo menos el nombre del pueblo sale en los telediarios".

Los 500 habitantes buscan alivio en la piscina y bajo el aire acondicionado

Desde el Ayuntamiento se quiere quitar hierro al asunto y fuentes municipales han asegurado a Huelva Información que "aquí se puede vivir", y que las temperaturas que se registran en El Granado no son mucho mayores que las de localidades vecinas como San Silvestre de Guzmán o Villanueva de los Castillejos, por ejemplo. "Lo que pasa -prosiguen las mismas fuentes- es que tenemos una estación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en el término municipal, concretamente en el embalse del Chanza, y por eso solo suena El Granado".

La piscina abre todos los días de la semana del 15 de junio al 15 de septiembre. "Además los precios son muy populares y hay actividades como cursos de natación para los más pequeños. Se hace este esfuerzo porque entendemos que tiene que haber un lugar donde refrescarse".

Finalmente el Ayuntamiento recomienda a los vecinos "no salir a la calle en las horas más extremas", así como reconoce que "actualmente casi todos los vecinos han adaptado sus casas a estas condiciones y prácticamente todos han instalado aparatos de aire acondicionado".

Huelva Información estuvo en El Granado pasado el mediodía de ayer, cuando aún el calor lo permitía, y lo cierto es que prácticamente todos los vecinos con los que pudimos hablar se encontraban en el único bar que hay en la plaza principal del pueblo. A esa hora la mayoría de los parroquianos ya estaban dentro del bar (por cierto llamado Bar Plaza), con un refrigerio en las manos y acariciados por el agradable frescor del aire acondicionado. No obstante aún quedaban algunos valientes en la terraza de dicho establecimiento, desafiando al calor a la sombra de la esbelta torre de la iglesia de Santa Catalina.

Uno de ellos, Rafael Francisco Barroso (82 años), confiesa que lo lleva bien, sobre todo porque dispone de aire acondicionado en su casa y porque sale a la calle bien a primera hora de la mañana para hacer los recados, bien ya con la caída del sol "buscando la fresquita". "Estamos acostumbrados a esto aunque es cierto que estos últimos días ha apretado un poco más". Su compañero de mesa, Domingo Maestre, que ha pasado buena parte de su vida trabajando en Alemania, confiesa que lo lleva peor. Y es que según sus palabras "el cuerpo se me ha hecho a las temperaturas del norte de Europa". En este sentido Maestre se considera "afortunado" porque "hasta el pasado fin de semana el tiempo ha estado bastante fresco". "Ahora tenemos que aguantar el chaparrón", atestigua con resignación. Para combatir las altas temperaturas, concluye, "esta noche el aire acondicionado del salón no ha parado, además de cinco ventiladores, uno por dormitorio". Durante el día, con el objeto de mantener un poco más fresca su casa, Antonio Maestre asegura tener las ventanas cerradas y las persianas bajadas hasta que se pone el sol.

También desafían al calor en la terraza del bar Paco Muñoz sus dos hijas pequeñas, una sobrina y su hermano. Este joven vive en Sevilla y viene todos los veranos a El Granado, el pueblo de sus padres. "Lo cierto es que vengo huyendo del calor de Sevilla y aquí es igual" afirma, "por lo que lo llevamos regular".

Ya dentro del bar nos recibe su propietaria, Sonia Maestre (45 años), quien asegura tener el mejor remedio contra el calor: "una cervecita bien fría". Y es que esta granaína se toma el excesivo calor con mucha naturalidad. "Esto no es nuevo aquí -afirma- y lo llevamos muy bien porque estamos acostumbrados". Además, prosigue, "hoy en día se sobrelleva mucho mejor porque casi todas las casas tienen aire acondicionado y tenemos la piscina". "El resto, lo pongo yo -señala entre bromas- porque de hecho noto que estos días aumenta bastante el consumo de cerveza y refrescos en el bar".

Otro de los parroquianos corre a mostrarnos una fotografía en su móvil. Se trata del empresario ganadero José Luis Díaz, propietario de una granja avícola en El Granado y nos enseña la foto que le hizo el sábado a las 14:05 al termómetro instalado en su granja. José Luis Díaz afirma que, además de tener que hacer frente él personalmente a las altas temperaturas, para lo cual "lo mejor es un refresco bien frío, no salir de casa cuando más aprieta y un buen chapuzón en la piscina", también se ve obligado a velar por el bienestar de sus animales extremando las precauciones para evitar que sus pollos perezcan. "Pare ello -asegura- tengo instalado en la granja un sistema llamado Cooling, además de dar mucha agua a los animales y mantener continuamente ventilada la nave".

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