Andévalo

Vecinos de El Granado piden la mediación de la Junta en el conflicto del campo comunal

  • Reclaman la intervención de la Administración para que se revierta el proceso de desafectación de tierras comunales llevado a cabo por el Ayuntamiento de la localidad

Un rebaño de ovejas pastando en el campo comunal de El Granado. Un rebaño de ovejas pastando en el campo comunal de El Granado.

Un rebaño de ovejas pastando en el campo comunal de El Granado. / M. G. (Huelva)

La Asociación para la Defensa y Protección del Campo Comunal de El Granado ha solicitado la mediación de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva por la desafectación de tierras comunales. Los vecinos reclaman la intervención de la Administración andaluza para que se revierta el proceso realizado por el Ayuntamiento y aluden a “los chanchullos” que conlleva la tramitación del expediente de desafectación.

La asociación presentó el pasado mes de febrero un recurso en el juzgado de lo contencioso administrativo contra la desafectación de terrenos iniciada por la Corporación, instando a la reversión a su estado anterior de varias parcelas de los polígonos 17, 18 y 19. Recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía mantiene la adopción de medidas cautelares mientras se dirime le litigio.

El colectivo asegura que llegará incluso al Tribunal Supremo para tratar de devolver todas las características propias al campo comunal, uno de los pocos, si no el único, que queda como tal en toda la provincia de Huelva, y que resistió casi indemne al expolio comunal sufrido durante las desarmortizaciones de finales del siglo XIX, una de ellas la de Pascual Madoz de 1855.

La asociación ha enviado una carta a la alcaldesa de la localidad en la que recuerda que el caso está en los tribunales y que lo realizado hasta ahora es “una desafectación ficticia”, en tanto que ilegal, ya que los terrenos siguen teniendo carácter comunal al no haberse abandonado su uso porque siguen destinados a la ganadería, sementeras y caza.

La asociación recuerda que existe un contencioso y que el TSJA mantiene medidas cautelares

El colectivo insiste en que son los vecinos los auténticos titulares de los aprovechamientos de las tierras comunales, por derecho propio inherente a la condición de vecino y no corresponde al Ayuntamiento determinar los usos.

Además señala que el tema de la desafectación del campo comunal no es una cuestión de “referéndum ni de colecta de firmas”, sino una “cuestión tasada y reglada legalmente”, por lo que ofrece al Consistorio su apoyo por “la promoción y adecuada explotación del campo comunal, así como e mantenimiento de su integridad presente y futura”.

La asociación denuncia que desde hace dos años el Consistorio no pasa a cobro a los ganaderos y ganaderas que tienen sus ganados en el campo comunal el tradicional canon de pastos, coincidiendo con la desafectación de las 877 hectáreas, “una clara estategia para intentar jusitificar que no son comunales”.También denuncia que el Ayuntamiento ha realizado labores de gradeo para la eliminación de matorral en el paraje conocido como Los Sardineros o Solana de la Dehesa y llevado la forestación de dicha parcela.

El colectivo afirma que dichos terrenos siguen teniendo la consideración de comunal y que están fuera de las parcelas desafectadas. Además, advierte que las labores de forestación, la plantación de especies arbóreas, cambia sustancialmente el uso de la parcela, ya que una vez realizada la labor y que afecta directamente a los vecinos usufructuarios de los terrenos.

El colectivo asegura irá al Tribunal Supremo para que las tierras vuelvan a sus dueños

Por ello, solicita el informe de los trámites que se ha seguido para autorizar las labores para la forestación y, en caso de no contar con el permiso, advierte de las consecuencias legales para la persona o personas responsables de los mismos.

El Pleno del Consistorio del 22 de diciembre de 2017 puso fin a 471 años ininterrumpidos de uso y disfrute de parte del campo comunal, en concreto de 877 hectáreas de un total de 3.347, un bien que fue donado al común de los vecinos del municipio andevaleño.

El Consistorio argumentó en el expediente de desafectación y alteración jurídica de varias parcelas del campo comunal “el escaso uso comunal que dichos bienes han tenido históricamente, que además se ha ido reduciendo a lo largo de los últimos años”, un extremo que niega la asociación.

Según el colectivo, la inactividad o la falta de aprovechamiento de los terrenos comunales no se ha producido hasta la actualidad, ya que en los mismos se desarrolla ganadería extensiva de ovino y caprino, además de sementeras, huertos familiares y actividades de caza.

La asociación asegura que “no habrá desamortización encubierta en el siglo XXI como ya la hubo en el siglo XIX. Afortunadamente hay granainos y granaias que saben del pasado de sangre, sudor y lágrimas de su campo comunal y de la gran importancia que ha tenido este en el pasado, el que tiene en el presente y el que tendrá en el futuro”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios