Sector vitivinícola

OnuCoop busca ayudas directas al cultivo del viñedo de Doñana

  • Las cooperativas pretenden que se reconozca la importancia de este sistema agrario tradicional, su mantenimiento y crecimiento

  • Constituido un equipo técnico de trabajo

Vendimiadores en plena faena de recolección de la uva en el Condado onubense. Vendimiadores en plena faena de recolección de la uva en el Condado onubense.

Vendimiadores en plena faena de recolección de la uva en el Condado onubense. / H.I.

Defender, apoyar y colaborar en el mantenimiento del cultivo tradicional del viñedo de Doñana, por su valor socioeconómico, cultural y de protección medioambiental, como la mejor actividad agraria sostenible de la zona, es el principal objetivo de OnuCoop, según su gerente, Luis Bermúdez.

Para ello, a iniciativa de esta cooperativa de segundo grado se ha constituido un equipo de trabajo técnico multifuncional del sector del viñedo en la comarca del Condado onubense, a través de la Consejería de Agricultura.

La constitución de este grupo de trabajo tiene como principal finalidad conseguir una ayuda directa para el agricultor, mediante el reconocimiento de la importancia del mantenimiento y el crecimiento del cultivo tradicional del viñedo en la Reserva de la Biosfera de Doñana.

Para lograr este propósito, OnuCoop se basa en el papel fundamental que juega el viñedo de los espacios protegidos de Doñana, mediante la permanencia digna de los distintos paisajes que lo conforman y lo protegen, como lo pone de manifiesto el informe final del proyecto OpenNESS.

Razones para lograr esta ayuda son, según Onucoop, la regulación climática y el control de la erosión al espacio natural que proporciona la agricultura tradicional del viñedo de Doñana. Éste, además, aglutina funciones y valores que superan su papel como productor agrícola, ya que es un cultivo “unificador, cohesionador en el plano de las relaciones familiares y territoriales, forma parte de la columna vertebral de un espacio que quiere ser referente nacional europeo de la práctica eficiente de la sostenibilidad”, según Francisco García Pérez, presidente de OnuCoop.

En los últimos 35 años, la superficie utilizada para este cultivo se ha reducido en un 83%, pasando de 15.500 a 2.615 hectáreas. Esto ha generado diversos problemas ecológicos, incluyendo un aumento de la erosión que ha afectado negativamente al Espacio Natural de Doñana, acelerando la colmatación de la marisma y conllevando la pérdida de valores medioambientales.

Las explotaciones de la zona son marcadamente minifundistas, ya que el 95% de las mismas tiene menos de 5 hectáreas, y la recolección se realiza de forma manual, en el momento óptimo de maduración.

Los costes del cultivo son elevados, superiores a 3.000 euros por hectárea y un coste unitario de entre 0,31 y 0,33 euros por kilo de uva, según datos de un estudio de la Junta de Andalucía. Las liquidaciones promedio de los últimos años en las cooperativas vinícolas han sido de 0,12 euros por kilo de uva, con lo que se cubre solamente el 35% del coste estimado.

Familiar y sostenible

Además, los cultivos solo son sostenibles por la aportación de mano de obra familiar que, debido a la ausencia de relevo generacional a consecuencia de la negativa rentabilidad de las explotaciones agrícolas, tienden a su desaparición.

Las hectáreas para las que se solicita la ayuda directa no representan ni el 5% del total de Andalucía y el 0,12% del total de España. Así, OnuCoop asegura que su mantenimiento desde el punto de vista económico, es menos costoso que asumir otras medidas para la conservación del Espacio Natural de Doñana, que sería necesarias si se perdiera este cultivo, que permite la salvaguarda de los valores naturales, paisajísticos y culturales del entorno.

Según OnuCoop, esta multifuncionalidad es un auténtico argumento para defender las ayudas comunitarias de muchos agrosistemas poco adaptados a la competitividad de los mercados, entre ellos el valor medioambiental de los viñedos de Doñana.El proyecto de las cooperativas vitivinícolas cuenta con el respaldo de los ayuntamientos de las poblaciones a las que pertenecen, así como el Espacio Natural de Doñana.

Las cooperativas de primer grado de Almonte, Bollullos par del Condado, La Palma del Condado, Manzanilla, Rociana del Condado y Villalba del Alcor pertenecen a la de segundo grado OnuCoop. Éstas, junto con las de Chucena y Bonares cultivan prácticamente la vid en la zona de Doñana, utilizando métodos tradicionales.

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