Gente de aquí y de allá

El Dr. Mackay y sus vínculos onubenses

El Dr. Mackay y sus vínculos onubenses El Dr. Mackay y sus vínculos onubenses

El Dr. Mackay y sus vínculos onubenses

William Alexander Mackay Sutherland era escocés de nacimiento pero estaba muy arraigado en estas tierras onubenses, no en balde llegó a Huelva en el año 1883 como médico a la Río Tinto Company Limited y vivió entre nosotros muchos años.

El doctor Mackay llegó a Huelva procedente de Edimburgo, donde se había licenciado en Medicina y enseguida se puso a trabajar como médico, tanto en la propia mina como en Huelva capital, donde estableció una consulta en el centro de la ciudad y donde atendía no solo a gente de la cuenca minera, sino también a gente que nada tenía que ver con la mina, además de gente humilde a la que no le cobraba. Después se construyó una vivienda en las Viñas de San Pedro, junto a la iglesia de San Sebastián, que por aquellos tiempos no existía. Posteriormente ejerció junto a su sobrino McDonald en el hospital que aquí en Huelva siempre hemos llamado “el hospital de los ingleses”, en los cabezos de Huelva (donde hoy se encuentra el edifico del centro comercial de El Corte Inglés).

Alexander Mackay tenía la creencia de que para tener buena salud había que hacer mucho deporte y es por ello que, cuando nace el Club Recreativo de Huelva, del que fue uno de sus fundadores, en sus estatutos mencionaba el deporte y la higiene como piezas fundamentales del fútbol; ese deporte que al contrario que otros, en vez de darle a la pelota con las manos o con paletas, se le da con el pie y excepcionalmente con la cabeza o con los hombros.

Una vez que el club empezó a caminar Mackay fue elegido presidente, cargo que ejerció desde el año 1896 hasta el año 1924, exceptuando dos años en los que dejó la presidencia.

Durante su mandato consiguió para el club la distinción de “Real”, que le fue otorgada por su majestad el rey Alfonso XIII, y también la organización del primer campeonato de Andalucía.

Los primeros partidos los jugaban los propios socios, la mayoría eran ingleses, estando entre los primeros onubenses que jugaron en el equipo los señores Duclós y José Ochoa. Este último fue quien ocupó la presidencia los años 1902 y 1903. Siempre se ha dicho que el equipo se fundó el 18 de diciembre de 1889 y así consta en las actas y documentos escritos, pero claro, meses antes hubo reuniones para hablar de este asunto. Como todos ellos se reunían en Punta Umbría para pasar los veranos en los bungalós que la compañía poseía en la idílica playa, está claro que en las terrazas de estas casas mientras tomaban el té de las cinco iban madurando la idea de la formación del club. Es decir, el Real Club Recreativo de Huelva tuvo el germen de su nacimiento aquí en Punta Umbría, por eso tomé la iniciativa de proponer el nombre de una avenida del Decano del Fútbol Español y también otra avenida paralela a esta con el nombre del Doctor Mackay. Esta iniciativa fue llevada al pleno del Ayuntamiento y aprobada y al poco tiempo se colocaron los rótulos que lucen en la actualidad en memoria de este personaje que hoy traigo a esta galería y a una parte de su obra, el club más antiguo de España.

En Punta Umbría también existe una calle pequeñita que se llama Calle del Pozo Mackay en el lugar donde él pasaba sus veranos y cuyo pozo perduró entre nosotros hasta hace muy poco.

Pero no solo fue el Recreativo, el doctor Mackay hizo mucho por Huelva. En cuestión médica salvó a muchas personas, ya que trajo a nuestra provincia los últimos adelantos de la medicina. Así lo recordábamos hace solo unos días tomando un café su nieto Collin Mackay y su biznieta Charlotte, a los que conocí en el año 2007 cuando viajaron por primera vez a Punta Umbría y Huelva tras la pista de su antepasado.

Me une una buena amistad con estos onubenses de adopción que siguen a nuestro Recre estén donde estén, incluso tienen el carné de socio y cada vez que pueden asisten a los partidos en el Estadio Nuevo Colombino. Charlotte pasa muchas temporadas en Huelva porque adora nuestra ciudad, al igual que su bisabuelo, que también tenía sus mismos sentimientos por nuestra tierra.

Al doctor Mackay le fue concedida por la Casa Real la Cruz al Mérito y el Recreativo de Huelva le concedió la medalla de plata. Ambas distinciones las recogió con gran satisfacción por su amplia labor en el fútbol y en la medicina.

Todavía hoy en algunos pueblos de la Cuenca Minera se oye a los niños jugando cuando hacen alguna proeza: “¡Eso no lo hace ni Macay!”. Posiblemente sin saber lo que están diciendo, pero es un dicho que tiene casi un siglo de antigüedad en clara referencia al doctor que hacía lo imposible y las cosas más difíciles de la medicina.

Tanto Collin como Charlotte consideran a Huelva como su segunda casa y por eso vienen mucho y siempre rememoran el nombre de quien salvó tantas vidas en nuestra “pérfida Albión”.

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