Provincia

Cartaya arropa en su subida a la ermita a la Virgen de Consolación

  • Este año los cultos se han dedicado al impulsor de la devoción local, el padre Gabriel de Contreras

La Virgen de Consolación recorre las calles de Cartaya. La Virgen de Consolación recorre las calles de Cartaya.

La Virgen de Consolación recorre las calles de Cartaya. / Jordi Landero (Huelva)

Comentarios 0

Con la procesión de subida de la Virgen de Consolación de Cartaya hasta la ermita de su mismo nombre culminó ayer el intenso programa de actos y cultos desarrollado por la Hermandad de Nuestra Señora de Consolación desde el pasado viernes 23 de agosto.

Numerosos cartayeros arroparon de esta forma a la Protectora de la localidad en su Día Grande, tanto en la solemne función principal de instituto oficiada por la mañana en la parroquia de San Pedro Apóstol, como en la tradicional procesión de subida, en la que fue trasladada la Virgen de nuevo a su ermita.

Este año los cultos se han dedicado al impulsor de la devoción consolacionista en la localidad, el venerable padre Gabriel de Contreras, en el tercer centenario del nacimiento de este filósofo y sacerdote local, considerado como el auténtico impulsor de la gran devoción que los vecinos sienten por la Virgen de Consolación. Además, es el autor de la novena, pieza que desde entonces se ha venido rezando en Cartaya en el marco de los cultos que se celebran en honor a la Virgen en los meses de agosto y septiembre.

Por otra parte, destacar que la recaudación de la puja de maniguetas con la que se cerraron ayer los actos se destinará a la adquisición de un nuevo simpecado para la Hermandad, dado el estado de deterioro que presenta el actual. Se trata, según indica la hermana mayor de Consolación, Carmen Romero, del proyecto más importante que acomete la hermandad de cara al próximo año.

El Día Grande de la Virgen arrancó ayer a las once de la mañana con un pasacalles a cargo de la banda del Ateneo Musical de Cartaya, que recorrió las calles del centro de la localidad anunciando el Día de la Virgen. Una hora después tuvo lugar la solemne función principal de instituto.

A las ocho de la tarde se desarrolló la misa de despedida de la Virgen, tras la que se inició la procesión de subida, que siguió el recorrido tradicional: plaza Redonda y calles de la Plaza y Santa María de Consolación.

Desde la hermandad se ha agradecido la colaboración de los vecinos de esta última calle, que un año más la engalanaron para recibir a la Virgen. Acompañó a la comitiva la Banda de Música Santa María de las Nieves, de Olivares, y formaron parte del cortejo las hermanas de mantilla y los niños vestidos de monaguillos. El paso fue exornado con los tradicionales nardos que acompañan a la Virgen.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios