Política Municipal

Cartaya, Punta e Isla apuran hasta el final para conocer sus nuevos gobiernos

  • Los socialistas son los más votados en los tres municipios pero hay pactos complejos encima de la mesa

  • Las cábalas se suceden estos días antes de la constitución de los ayuntamientos el sábado

La socialista Aurora Águedo con el bastón de mando de Punta. Ahora aún aspira a repetir como alcaldesa. La socialista Aurora Águedo con el bastón de mando de Punta. Ahora aún aspira a repetir como alcaldesa.

La socialista Aurora Águedo con el bastón de mando de Punta. Ahora aún aspira a repetir como alcaldesa. / Jordi Landero

A pesar de los continuos contactos que vienen manteniendo desde el primer día las distintas fuerzas políticas con representación en los ayuntamientos de la costa occidental tras las elecciones, poco, por no decir nada, ha cambiado en municipios como Cartaya, Punta Umbría o Isla Cristina. En ellos han quedado algunos de los encajes más complicados de toda la provincia de cara a la formación, este sábado, de sus gobiernos para los próximos cuatro años.

Más despejada está la situación en Ayamonte, donde todo apunta a que gobernará la socialista Natalia Santos con el apoyo de Adelante Ayamonte, desbancando al popular Alberto Fernández cuatro años después de hacerse con la Alcaldía fronteriza.

Punta Umbría, donde ha gobernado desde 2015 el Partido Socialista en minoría, es quizá la localidad costera donde el puzzle es más complicado. Al menos a priori, y en función de los resultados, donde pese a que el PSOE volvió a ser la formación más votada, perdió un concejal quedándose con siete. Por el contrario Unidos por Punta Umbría (UPU) experimentó un aumento de dos ediles (de 4 a 6) y el PP bajó de 4 a 2. Adelante Andalucía conserva el edil que tenía, y por primera vez Ciudadanos entra en el pleno con un concejal.

Las dos únicas opciones políticas con posibilidades de encabezar el gobierno local son PSOE y UPU, aunque ambas precisan de apoyos complejos para ello. Sobre todo teniendo en cuenta que la formación independiente de José Carlos Hernández Cansino (UPU) está abiertamente enfrentada a su anterior partido (PP) y al PSOE.

En los últimos días se ha hablado sobre la opción de un posible apoyo de los populares al PSOE, aunque sea absteniéndose en el pleno de investidura, para posibilitar de nuevo el gobierno en minoría de la actual alcaldesa en funciones, Aurora Águedo.

Otra posibilidad, aunque aparentemente bastante más lejana, pasa por el apoyo de Ciudadanos y Adelante Punta Umbría a la socialista; y una última contemplaría la suma de los votos de PP y UPU, la cual precisaría al menos de un voto más para hacerse con la mayoría absoluta en el Pleno. En caso de que ningún candidato lograse los 9 votos necesarios para contar con mayoría absoluta, automáticamente sería investida alcaldesa Águedo por encabezar la candidatura más votada.

La segunda encrucijada, Cartaya, presenta elementos muy parecidos a Punta, aunque con la diferencia de que el gobierno ha estado la pasada legislatura en manos de un tripartito encabezado por el independiente Juan Polo (Icar) y completado por el PP y el ya desaparecido Partido Andalucista.

Como en Punta Umbría, la candidatura socialista, de Alexis Landero, fue la vencedora con 7 ediles, subiendo uno con respecto a la pasada legislatura. La formación del alcalde en funciones (Icar) conserva sus actuales cinco ediles, y los populares, sus tres. Y tanto Adelante Cartaya como Ciudadanos han logrado un edil.

Las opciones de gobernabilidad más probables pasan por los apoyos que Adelante y Ciudadanos puedan prestar, bien sea para un apoyo expreso o para la abstención, al bloque que pretende liderar un cambio en el municipio, que encabeza el PSOE, o al que ha gobernado durante los últimos ocho años. Ayer todo estaba abierto y los contactos cruzados se suceden entre las formaciones.

En esta decisión podría influir la imputación que por sendos delitos de prevaricación y contra el medio ambiente pesa desde el año 2015 sobre el alcalde en funciones, Juan Polo. Y es que esta causa judicial podría llevar al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Ayamonte a la apertura de juicio oral contra Polo a lo largo de la próxima legislatura

La ecuación de Isla Cristina, no más fácil de resolver que las anteriores, también tiene visos de no desvelarse hasta última hora. La candidatura socialista que encabezó Jenaro Orta al 26-M fue la vencedora con 6 concejales. Le siguieron, en este orden, el Partido Independiente La Figuereta (PIF) de Antonia Grao con 5 ediles; AxSí de Paco Zamudio con 4; el PP con 3; Ciudadanos por Isla Cristina (CxIC) de la alcaldesa en funciones, Montserrat Márquez con 2; y finalmente Ciudadanos con uno.

Con estos números las posibilidades son variadas, si bien la más viable, a tenor de los contactos mantenidos a lo largo de los últimos días entre las distintas fuerzas, pasa por un gobierno tripartito liderado por los socialistas, del que también formarían parte los andalucistas de Zamudio y alguna de las otras fuerzas, aunque por el momento es arriesgado avanzar cuál de ellas.

Teniendo en cuenta que en Isla, la mayoría absoluta está en once ediles, otra posibilidad es también un tripartito –y hasta un cuatripartito–, encabezado por la segunda formación con más concejales, el PIF de la exalcaldesa Antonia Grao, junto con el PP. Como en el caso anterior, tampoco está claro con qué compañeros de viaje porque a esta suma aún le faltarían tres ediles para alcanzar la mayoría, y la opción de ver juntos a Grao y Zamudio queda lejana, dadas las malas relaciones que ambos han mostrado en los últimos años.

La opción más fácil pudiera parecer la composición de un gobierno a dos entre las primeras fuerzas, PSOE y PIF, que sumarían los once ediles necesarios, aunque todo apunta a que esta posibilidad no pasa en estos momentos por la cabeza de sus candidatos.

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