Infodemia y Sopa de Wuhan

El empleo masivo de los 'big data' ha demostrado en Asia su eficacia para controlar la pandemia

Wuhan, con once millones de habitantes, se hizo famosa mundialmente a finales del 2019 como origen del brote epidémico del Covid-19 que, a consecuencia de su extrema virulencia, ha provocado un diluvio de noticias, rigurosas o falsas, que continúa hasta hoy y que puede designarse con el neologismo "infodemia". Desde Argentina, nuestro amigo Alberto, cuya música cautivó en Huelva en el OCIb 2019, nos envía el libro Sopa de Wuhan, una compilación de trabajos de quince pensadores y ensayistas que refleja las polémicas abiertas en torno al coronavirus. Se trata de opiniones cualificadas, que contrastan con la repetitiva cantinela que nos invade y apenas aporta luz al debate. Fue publicado en la primavera pasada y puede descargarse gratuitamente.

Me llama la atención un aspecto que no suele encontrarse entre la avalancha informativa. El coreano Byung-Chul Han, que imparte clases en la Universidad de las Artes alemana, destaca el éxito del control tecnológico de Asia, -no solo en China, sino también en Japón, Taiwan o Corea del Sur-, frente a la torpe idea del cierre de fronteras en Europa como medio para gestionar la pandemia. El empleo masivo de los big data, que permite averiguar quiénes son los infectados y quiénes deben ser observados o aislados en cuarentena, ha demostrado su eficacia e invita a redefinir el concepto tradicional de soberanía nacional. En cambio en los artículos del romano Giorgio Agamben se presenta el temor al contagio como una excusa para restringir libertades. El francés Jean Luc Nancy, que se declara viejo amigo suyo, no le deja sin embargo en muy buen lugar contando una experiencia personal: cuando hace treinta años, los médicos le aconsejaron un trasplante de corazón, Agamben fue una de las pocas personas que le recomendó no hacerles caso. "Si hubiera seguido su consejo, probablemente habría muerto tarde o temprano". Añade, quizá para suavizar su relato, que a pesar de todo "Giorgio sigue siendo un espíritu de finura y bondad excepcional".

Citemos para terminar, el punto de vista de la española Patricia Manrique, que denuncia la situación de una Europa que vivía cómodamente en una atalaya de invulnerabilidad y descubre ahora su fragilidad ante un virus al que no consigue parar el cierre de fronteras a las personas, nada nuevo salvo en lo que afecta a los turistas, ya que antes de la pandemia también estaban cerradas a los migrantes.

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