Tribuna

Luis Marquínez

Ex diputado del PP por Huelva

Huelva: otro ejemplo más

El culebrón de la amnistía no ha hecho más que empezar: ilegalidades…o no, ocurrencias…o soluciones, prevaricaciones… o garantías…

Pedro Sánchez durante una intervención en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez durante una intervención en el Congreso de los Diputados. / Eduardo Parra (Europa Press)

Escribir sobre Sánchez y sus tropelías es algo que puede resultar manido y tedioso para cualquier lector, más aún si han podido leer el artículo de Jesús Cacho donde ya se ha dicho todo sobre el particular, pero, no obstante, es a su vez necesario y conveniente hablar del tema, porque el sujeto no para de abundar en ellas, a la vez que intenta aburrirnos también a todos de tal modo que pasemos a la fase del olvido condescendiente para poder continuar a sus anchas en su paranoia.

El culebrón de la amnistía no ha hecho más que empezar: ilegalidades…o no, ocurrencias…o soluciones, prevaricaciones… o garantías… y así podríamos seguir hasta el infinito con esta baraúnda de intoxicación mediática perfectamente preparada para el fin que persigue, pero creo que ante todo esto hay una cosa que puede estar clara para todos los españoles: Sánchez quiere gobernar a toda costa –que pagaremos nosotros- y para ello está dispuesto a hacer cualquier cosa que le beneficie.

Esto lo sabe ya el mundo entero, pero lo que quizá no sepamos aún todos, todas y todes los españoles es cuáles serán las consecuencias para nosotros de esta grave anomalía. Ya vemos como los partidos e incluso los medios de comunicación se encuentran enfrentados cuando no comprados, las instituciones en guerra por la estrategia empleada para dividirlos, y los pilares del Estado de derecho, sometidos a un estrés brutal que puede sobrepasar cualquier coeficiente de seguridad. Esto debe tener una solución y ella está en manos del pueblo y solo se trata de emplear la cordura y el sentido común junto con el amor a España si es que todavía nos queda y es por ello por lo que dirijo estas reflexiones especialmente a los simpatizantes y militantes del PSOE para que piensen que la primera avanzadilla de las posibles soluciones está en sus manos, lo que me hacer recordar con una sonrisa una conversación con un viejo comunista, que tuve hace unas semanas, en la que me decía que la solución estaba en regalarle a Sánchez el islote de Perejil con un magnífico chalet incluido, cerca de sus amigos marroquíes y sus intereses morunos para que nos dejara en paz de una vez. El humor es siempre necesario para sostener la cordura.

El PSOE se ha convertido en unas siglas robadas que se utilizan como vehículo obediente y eficaz para un único fin que consiste en llevar a Sánchez donde él quiera llegar, vehículo manejado por asalariados y no por militantes de buena fe, utilizando solamente las siglas históricas para apoyar cualquier viaje bastardo emprendido por el actual presidente. Recordemos que este partido fue refundado y sacado del abismo al que lo llevaron Largo Caballero y Besteiro para contribuir a una exitosa transición y a más de 40 años de democracia impecable y que ahora los que alcanzaron ese éxito alzan sus voces estupefactas ante esta deriva autocrática apoyada en radicales de todas las clases políticas. Esto no ha empezado aquí, lo empezó Zapatero y a Zapatero acabo echándolo su propio partido y ahora a su alumno Sánchez, que ya lo habían echado de su partido tendrá que ser el propio pueblo el que lo vuelva a echar.

Todo lo dicho viene a colación de una noticia leída en el periódico Huelva Información sobre la crisis del PSOE en Huelva, con la falta de asistencia de una gran parte de sus miembros al Comité Provincial a los que calificaba de críticos. No quiero inmiscuirme ni mucho menos en los asuntos internos de ese partido, pero cosas como esta parecen estar ocurriendo en casi todas las provincias por las noticias que nos llegan y en cualquier caso lo que está claro es que Huelva ha sido la primera en manifestarlo públicamente y que ello puede ser el germen de una gran llamada de atención a Sánchez para que cambie sus políticas que están hundiendo a su partido y a todos los españoles.

Parece que Huelva, que fue pionera en América, pionera en los vuelos transoceánicos, pionera en las energías verdes, etc.…, vuelve a ser otro ejemplo más en lo que podría ser un hito para salvar a España volviendo a la racionalidad democrática.

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