Serie z sin complejos
PRIMATE | CRÍTICA
La ficha
** 'Primate'. Terror. Estados Unidos. 2025. 89 min. Dirección: Johannes Roberts. Guion: Ernest Riera, Johannes Roberts. Fotografía: Stephen Murphy. Intérpretes: Johnny Sequoyah, Jessica Alexander, Kevin McNally, Troy Kotsur.
En la ya larga estela de películas de bichos que cobró nueva vida con Tiburón en la década de oro de las películas de catástrofes, escualos, abejas, pirañas, ratas, serpientes, arañas o perros se han ido sucediendo con resultados dispares. Los que pican, muerden, envenenan o degluten extreman su naturaleza y los que habitualmente no son peligrosos se vuelven agresivos a causa de una manipulación o la rabia. El buenazo y grandote Cujo se convirtió en un asesino después que le mordiera un murciélago en la novela de Stephen King que Lewis Teague llevó al cine allá por 1983. Y la rabia vuelve aquí a tomar el protagonismo.
En este caso se trata de un mono el que, tras contraerla, se convierte en la pesadilla de un grupo de adolescentes fiesteros que se divierten en un casopolón hawaiano. No hay más. Un mono rabioso con una mala leche que se puede sospechar que antecedía a la infección, sus víctimas potenciales intentando no serlo, la hidrofobia propia de la rabia como posibilidad de salvarse, la sordera como refugio de alaridos e ignorancia de peligros, humor negro (o rojo), gritos, muchos gritos, y sangre, mucha sangre.
Puro gore sin más pretensión que serlo. Puro susto sin vergüenza de recurrir a los más truculentos efectismos. En su descaro está su único valor. Y el director, Johannes Roberts, es desde luego un hábil artesano (porque la cosa funciona como entretenimiento sin complejos) del descaro avalado por una filmografía serie z que parece el catálogo de la Selección Terror de los Bolsilibros Bruguera: La resurrección del mal, El bosque de los malditos, La carretera de la muerte o las dos entregas de A 47 metros, en la que los escualos y los adolescentes atrapados en una jaula o unas ruinas juegan los mismos papeles que el mono rabioso y los jóvenes atrapados en una casa (con piscina: es importante).
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