Cultura

De la novela a la pantalla

CineBox Aqualon Puerto Huelva.- T.O.: 'Scusa ma ti chiano amore'.- Producción: Italia, 2008.- Duración: 113 minutos.- Dirección: Federico Moccia.- Guión: Federico Moccia, Chiara Barzini y Luca Infascelli basado la novela de Federico Moccia.- Fotografía: Marcello Montarsi.- Música: Claudio Guidetti.- Montaje: Patrizio Marone.- Intérpretes: Raoul Bova, Michela Quattrociocche, Luca Angeletti, Francesca Antonella, Michelle Carpente, Cecilia Dazzi, Francesco Apolloni, Rosella Infanti, Veronika Logan

Está claro que de no tratarse de un éxito de taquilla y del predicamento de su novela original convertida en best-seller, como es el caso, aquí no vemos una película italiana -como otras de procedencia europea- ni en pintura. Y el éxito del libro -con tres millones de ejemplares vendidos-, todo un fenómeno entre las lecturas más frecuentes en toda Europa, que ha dado lugar a la película, ha sido notable. Tanto que el propio autor, el celebrado y aplaudido Federico Moccia, se decidió a dirigir el film. La crítica italiana dice que esto no es más que el principio y que el escritor, con cuatro libros superventas y dos adaptaciones cinematográficas ya, tiene un porvenir muy prometedor. La película coincide con la publicación de la última novela de Moccia, "Perdona pero quiero casarme contigo, que presentaba hace unos días en España.

El amor tardío no por su demora suele ser menos fogoso e imprevisible que en la juventud. Es el caso de Alex, un publicista de éxito que, conservando un aire juvenil, serio y atractivo, a sus cuarenta años conoce una mañana a Niki, con la que coincide en un cruce de tráfico cuando la chica se dirige en moto al instituto. El encuentro va a cambiar la vida de él, pero también la de ella. Porque la joven, muy aventajada para sus diecisiete años, díscola y un tanto insolente, cambiará los esquemas mentales de Alex, sus costumbres, sus rígidas ideas y, sobre todo, su melancólica soledad tras el abandono repentino de la mujer con la que se relacionaba desde hacía varios años.

La película, que nos llega con dos años de retraso y que arriba a nuestras pantallas por el fulgurante éxito de taquilla en Italia y en otros países, en alguno de los cuales ya se ha visto la segunda parte: Scusa ma ti voglio sposare (Perdona, pero quiero casarme contigo), producida este mismo año, supone una cierta innovación en el tono habitual de la comedia romántica, con su inconfundible talante italiano y en cuyo estilo Federico Moccia acierta al incorporar un retrato de una juventud actual, desinhibida, más atenta lo inmediato que a lo trascendente, compulsiva y banal en tantos aspectos de su vitalismo a ultranza.

Especie de trasunto jugoso de la antigua fotonovela, con guiños más avanzados y perversos, nos presenta una variedad del conflicto generacional sobre los problemas de una relación amorosa que distancia en veinte años a sus protagonistas, convenientemente almibarado, convencionalmente azucarado, con algunos detalles melodramáticos, un tono muy original frente a tratamientos más conservadores tradicionales en el género y un retrato desenfadado de Niki y sus desenvueltas amigas.

El film no elude, sin embargo, pretensiones abiertamente comerciales y prodiga muchos aspectos corales con un reparto voluminoso y displicente. No obstante, los personajes principales, más esporádicas aventuras amorosas e insertos oportunistas, ciertamente fugaces en ocasiones, son los que adquieren singular relieve. Con cierta convicción por parte de Raoul Bova y los encantos personales de la joven Michela Quattrociocche, que puede dar mucho juego en el futuro.

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