Cambio de cara para el Cupra Born que, de paso, mejora también su funcionalidad
Primer contacto
Sin tocar ni una sola pieza de estampación, los diseñadores de Cupra han conseguido transformar el aspecto del Born hasta el punto de que parece un coche diferente al que se venía vendiendo desde 2021. Una actualización que no se queda en el frontal, pues se extiende también a la trasera e, incluso, a su habitáculo con muchas modificaciones o la gama de propulsión.
Cupra Born VZ, aún mucho más deportivo
De la mano de Guido Mannino, diseñador del Centro Técnico de Seat en Barcelona, hemos podido conocer la actualización con la que el próximo verano se pondrá a la venta del Cupra Born, el primer eléctrico de la marca.
Afronta este compacto eléctrico de 4,34 m de largo —es más de un centímetro que antes— la primera gran actualización desde su lanzamiento, con una evolución estética que lo acerca al lenguaje de diseño más reciente de Cupra y con un habitáculo que mejora en calidad percibida y funcionalidad.
En el exterior, el modelo adopta los rasgos que Cupra está extendiendo a su nueva generación de vehículos eléctricos. El frontal presenta ahora una imagen más agresiva con una nariz de tiburón, con ADN de la marca interpretado en cada modelo y que en el Born aporta mezcla de planos en positivo y negativo, añadiendo mucho más volumen en el morro. Incluso los faros matriciales LED y la firma lumínica triangular se integran de forma diferente; mientras que se ha redefinido toda la zona inferior. Aquí se emplea un patrón paramétrico más técnico, en tanto que los detalles en color cobre ganan presencia y alcanzan a los nuevos air curtains.
En la trasera lo más llamativo son, por un lado, la integración del logo tridimensional de Cupra en la línea de luz que une ambos pilotos LED —estos con una nueva firma triangular que replica la de los faros— y que lleva iluminación a la insignia de la marca; por otro, gana presencia el difusor posterior, mucho más agresivo y dividido en dos partes.
Flanqueando la matrícula aparecen nuevas interpretaciones para otras funciones de luz y, bajo ese portaplacas, aparece una sorpresa: al abatirlo aparece en todos los Cupra Born un anclaje que, si bien no es apto para situar en él un gancho de remolque, sí admite un portabicis de hasta 75 kg.
A todo lo anterior se suman nuevos diseños de llantas de 19 y 20 pulgadas, que admiten neumáticos más anchos de hasta 235 mm, o una gama de colores que se amplía con el Gris Timanfaya elegido como imagen de lanzamiento del Born.
A falta de confirmación oficial, los cambios afectan a la aerodinámica, que mejora hasta situarse en un Cx de 0,26: el mismo coeficiente que tiene el Cupra Tavascan, hasta ahora el más eficiente en la lucha contra el aire entre los eléctricos de Cupra.
También hay cambios en el habitáculo
Los cambios continúan en el habitáculo, donde el Born da un paso adelante en funcionalidad, digitalización y calidad de acabados. Entre los cambios que optimizan el primer aspecto están algunos de los reclamados por quienes han conducido los primeros Born. Es el caso de la utilización de un mando individual en la puerta del conductor para el control de cada uno de los elevalunas. También la adopción de mandos mecánicos en lugar de superficies táctiles capacitivas.
Este volante tiene el botón de control de los modos de conducción e, incluso, levas para la frenada regenerativa en algunas versiones —las dos más potentes—, así como un rediseñado selector de cambio.
Otras modificaciones afectan a la incorporación de una pantalla para la instrumentación que ahora es de 10,25 pulgadas en lugar de 5,3 pulgadas. También cambia la pantalla central, de 12,9 pulgadas, ahora basada en Android Automotive, incluyendo una tienda de aplicaciones y funciones de diagnóstico del software del vehículo. Se mantiene el control deslizante iluminado para el manejo de la climatización.
Aparecen nuevas molduras del salpicadero, así como paneles de las puertas, con materiales reciclados de mayor calidad.
La iluminación ambiental gana protagonismo en el habitáculo, con efectos que recorren puertas, consola central y salpicadero, además de iluminar los tiradores. También se han añadido salidas de aire en la consola central para los pasajeros traseros.
El Cupra Born contará con dos tipos de asientos deportivos, con mayor sujeción lateral en el Born VZ, siempre con forma de baquets.
En lo que respecta al sistema de propulsión, en el acabado Born Plus se usa un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes con 190 CV (140 kW); en el Born Endurance se recurre a otro de 231 CV (170 kW) y en el Born VZ se alcanza 326 CV (240 kW).
En todos los casos las baterías utilizan celdas NMC, aunque su capacidad varía. Con el motor de menor potencia se puede optar por una batería de 58 kWh, con una autonomía de unos 450 km en ciclo WLTP y carga de hasta 11 kW en corriente alterna.
La batería de 79 kWh se reserva para los otros dos motores y permite alcanzar una autonomía cercana a los 600 km, con carga rápida en corriente continua de hasta 185 kW.
El Cupra Born incorpora además el sistema One Pedal Driving, así como la función Launch Control en las versiones más potentes.
Los modos de conducción Range, Comfort, Performance, Individual y Cupra modifican la respuesta del motor, la dirección y la amortiguación, con hasta 15 niveles de ajuste.
El diseño y desarrollo del Cupra Born se ha realizado en Barcelona, mientras que su producción sigue teniendo lugar en Zwickau (Alemania).
También te puede interesar