Huelva

Las tintorerías rechazan la etiqueta de "actividad de primera necesidad" durante el coronavirus

  • El sector echa el cierre en Huelva y defiende ante el Gobierno central que su actividad productiva es de “índole doméstica y no sanitaria”

Una tintorería de la capital onubense cierra su establecimiento. Una tintorería de la capital onubense cierra su establecimiento.

Una tintorería de la capital onubense cierra su establecimiento. / Josué Correa (Huelva)

Las tintorerías de Huelva echan el cierre a raíz de la crisis del coronavirus, pese a que su actividad está tildada de “primera necesidad”. No obstante, se trata de una etiqueta de la que el colectivo se quiere desvincular, tal y como la refleja la Asociación de Tintorerías y Lavanderías de Andalucía (Tylda).

Con la declaración del estado de alarma, el Gobierno obligaba a suspender la actividad productiva de todos los negocios, a excepción de aquellos que son considerados de primera necesidad. De este modo, en este último grupo figuran las tintorerías, que pueden “estar abiertas por una necesidad general y de servicio público”, tal y como reza el Real Decreto 463/2020 del pasado día 14 de marzo.

El colectivo de tintorerías andaluzas y, por consiguiente, el de Huelva, solicita a la Administración el poder desligarse de esta necesidad que se les atribuye, anclándose en que este sector “no presta servicio a la sanidad, sino que se dedica al ámbito doméstico”.

La vocal en Huelva de Tylda y propietaria de Prontomatic, Chari Pedrero, justifica esta petición en que el sector se vertebra en actividades claramente diferenciadas. Por un lado, se ubican las tintorerías al uso que contemplan la limpieza de ropa de uso doméstico, véase trajes de nazareno, de comunión, edredones, mantas o trajes de chaqueta. Por otra parte, se encuentran las lavanderías o tintorerías industriales, encargadas de las necesidades de la higiene textil que demanda el sector hospitalario. Para ello, estos establecimientos cuentan con unos protocolos específicos y operan en instalaciones diseñadas para desarrollar esta actividad, además de contar con una logística de transporte que asegura el reparto de todo el material en perfectas condiciones.

Los ingresos de los negocios de la capital descienden un 98% por el confinamiento

Uno de las evidencias que confirma “que las tintorerías no ofrecen un bien de primera necesidad” es la escasa afluencia de personas en estos días. En términos porcentuales, la recaudación en el caso de Prontomatic ha descendido en un 98%, en tanto que “si la gente no sale de casa, es imposible que necesite que le limpien un edredón o un traje”, recalca Pedrero. Este porcentaje viene dado después de que la propietaria haya reconocido que en la última semana tan solo ha obtenido 37 euros, cuando una semana “normal” puede dejar alrededor de 1.800 euros.

El citado porcentaje se ve incrementando si se tiene en cuenta que marzo y abril son meses de temporada alta para las tonterías, pues son muchas las solicitudes de limpieza de trajes de nazareno, de gitana o de comuniones. En este sentido, una semana de marzo deja en Prontomatic un montante de unos 1.000 euros diarios, muy lejos de los 37 que se han obtenido en la primera semana de aislamiento.

Chari Pedrero, propietaria de la tintorería Prontomatic, aprovecha para adelantar trabajo pendiente desde antes del aislamiento. Chari Pedrero, propietaria de la tintorería Prontomatic, aprovecha para adelantar trabajo pendiente desde antes del aislamiento.

Chari Pedrero, propietaria de la tintorería Prontomatic, aprovecha para adelantar trabajo pendiente desde antes del aislamiento. / Josué Correa (Huelva)

Los datos económicos palpan “que no es rentable mantener la tintorería abierta”, sostiene Chari Pedrero, quien, por el momento, afronta desde su tintorería “todo el trabajo pendiente desde antes del confinamiento”. De ahí que los establecimientos andaluces hayan solicitado a la Federación Española de Tintorerías y Lavanderías (Fetyl) que reclame al Gobierno central “que no somos de primera necesidad”. Esta demanda está en curso y el sector espera “que se decrete el cierre de los establecimientos”, concluye la vocal de Tylda en Huelva.

Por el momento, el conjunto de tintorerías onubenses ha echado el cierre porque “es una irresponsabilidad abrir nuestras instalaciones para que los trabajadores del sector, sin descartar a los propios clientes, queden expuestos a un contagio” y, en consecuencia, a una propagación del virus cuando todas las recomendaciones cívicas obligan al aislamiento en el domicilio. Sin embargo, este cierre podría suponer un perjuicio, en tanto que “si un sector de primera necesidad suspende su actividad productiva, está excluido del beneficio de ayudas”, lamenta Chari Pedrero.

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