Hostelería

Las reservas en los chiringuitos de Huelva crecen un 40% en el primer fin de semana de julio

  • Los establecimientos aseguran que “se han superado las expectativas” puestas en el actual período estival

  • Los clientes proceden de la provincia onubense, Sevilla, Madrid y Extremadura

Varias familias se refrescan en un chiringuito de la playa de La Bota durante la jornada dominical. Varias familias se refrescan en un chiringuito de la playa de La Bota durante la jornada dominical.

Varias familias se refrescan en un chiringuito de la playa de La Bota durante la jornada dominical. / Alberto Domínguez (Punta Umbría)

El primer fin de semana de julio concluye con un incremento del 40% en las reservas de los chiringuitos de la costa onubense. Así lo atestiguan desde el restaurante Camarón, emplazado en Punta Umbría, donde aseguran que el séptimo mes del año ha traído consigo “llenos” en la libreta de las reservas. De este modo, el inicio de las vacaciones para muchos trabajadores, unido al notable aumento de las temperaturas, ha dejado un ambiente sobresaliente en las playas y, por ende, en los chiringuitos ubicados en las mismas.

Conseguir una mesa para almorzar ha sido tarea complicada para los más rezagados, en tanto que los más avispados optaron por reservar con tiempo suficiente para asegurarse una comida con vistas al mar. Precisamente, en el chiringuito Camarón resaltan que, pese a los buenos números de junio, “las reservas han crecido sustancialmente en este primer fin de semana de julio a raíz de la llegada a la provincia de nuevos clientes".

Los sábados y domingo del mes de junio han sido “bastante buenos” para el mencionado chiringuito, si bien es cierto en que los días entre semana “la afluencia no ha sido muy elevada”. Sin embargo, desde Camarón prevén una mayor respuesta para estos días a medida que avance el mes actual.

A raíz de la pandemia de la Covid-19, el citado establecimiento ha llevado a cabo una reorganización segura de su espacio al objeto de disponer de un gran número de mesas para abastecer la demanda proveniente, sobre todo, “de Huelva, Extremadura, Sevilla y Madrid”. No obstante, pese a que el aforo se ha reducido en un 30%, las expectativas que se manejan son “muy positivas para hacer un buen verano”.

De otro lado, sobre la playa de La Bota asoma el monumental barco pirata que da la bienvenida al chiringuito Enebral, donde la tónica se asemejaba a la del restaurante Camarón. Este establecimiento exhibía también el incremento de la afluencia en las playas y chiringuitos. De hecho, desde el propio restaurante aseguran que “actualmente tenemos un 15% más de facturación que en el año anterior”. De este modo, lejos quedan las previsiones pesimistas que apuntaban a un verano perdido para estos establecimientos emplazados en el litoral onubense.

Desde Enebral señalan a Huelva Información que, con el inicio de la fase 1 del desconfinamiento, experimentaron un “boom” en cuanto a la afluencia de clientes se refiere. Este escenario vino motivado por el prolongado confinamiento al que tuvieron que hacer frente los españoles, quienes ansiaban disfrutar de los productos de la costa con la vista puesta en el mar y en la fina y dorada arena de la playa.

Ambiente en un chiringuito de la costa onubense. Ambiente en un chiringuito de la costa onubense.

Ambiente en un chiringuito de la costa onubense. / Alberto Domínguez (Huelva)

Tras el citado pico, la afluencia comenzó a reducirse hasta alcanzar la estabilidad en la mitad de junio. No obstante, la subida de las altas temperaturas y la posibilidad de viajar nuevamente entre provincias alimentó las ganas de visitar los chiringuitos tras tomar el sol en la costa.

En el chiringuito Enebral sostienen que “el escenario actual ha sobrepasado nuestras expectativas”, después de que la incertidumbre les obligase a buscar fórmulas para reinventarse con ánimo de afrontar un período estival que dista mucho de asemejarse al de otros años.

En relación al tipo de clientela, lo que sí echan de menos los chiringuitos son los turistas extranjeros. La reciente apertura de la frontera con Portugal y el temor a coger vuelos hacia países diferentes, exhiben un turismo claramente nacional. Concretamente, a las costas onubenses, tal y como expresan los chiringuitos consultados por este diario, llegan, sobre todo, desde Extremadura, Madrid, Sevilla y País Vasco, aunque desde esta última comunidad en menor cantidad.

Otro de los chiringuitos que mostraban un lleno en la jornada dominical era el Der Matías, donde los trabajadores aseguraban “que no falta clientela, al revés, registramos gran cantidad de reservas, sobre todo, el fin de semana”.

El primer fin de semana de julio ha dejado también, además de un gran ambiente en las playas, una muestra de la responsabilidad ciudadana en cuanto a la seguridad se refiere.

Los chiringuitos remarcan que los clientes están muy concienciados con la epidemia y todos acuden con su mascarilla, al tiempo que desinfectan sus manos en las entradas de los establecimientos, los cuáles disponen de gel hidroalcohólico para todos los visitantes.

Uno de las motivos que explica la elevada afluencia es, precisamente, la seguridad que imprimen los chiringuitos, que disponen de un circuito de entrada y salida para evitar concentraciones de personas en un mismo punto. A ello se le suma el respeto de la distancia mínima de seguridad entre las mesas, además del control de las reservas para evitar que coincidan muchos grupos a la vez.

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