Reabierta la línea ferroviaria Zafra-Huelva tras un mes cerrada por los daños de los temporales

Adif restablece el tráfico entre Jabugo, Valdelamusa y Calañas con limitaciones de velocidad mientras continúan los trabajos en la infraestructura

Adiós al tren de la Sierra que recuperaron los vecinos en septiembre: "Es lamentable que tardemos el doble en llegar a Huelva y por carretera"

Imagen de archivo del tren Huelva-Zafra / Alberto Dominguez

La línea ferroviaria Huelva-Zafra ha quedado reabierta al completo desde las 15:35 horas de este lunes después de permanecer cerrada durante más de un mes a causa de los daños provocados por los temporales en distintos puntos de la infraestructura ferroviaria de la provincia.

Según ha informado Adif, la circulación vuelve a estar operativa en el tramo comprendido entre Jabugo, Valdelamusa y Calañas, que permanecía interrumpido desde el pasado 8 de febrero debido al mal estado de la vía tras los sucesivos temporales que afectaron a la provincia y que provocaron múltiples desprendimientos en zonas de trinchera del trazado ferroviario.

La reapertura se realiza, no obstante, de forma provisional y con limitaciones de velocidad en algunos puntos del recorrido mientras continúan las labores de revisión y estabilización de la infraestructura. En concreto, estas restricciones afectan al tramo situado entre los puntos kilométricos 125/030 y 125/146 del trayecto Valdelamusa-Calañas, así como entre los 106/660 y 109/890 del tramo Jabugo-Valdelamusa.

Estas limitaciones permitirán garantizar la seguridad de la circulación ferroviaria mientras se completan los trabajos de reparación en las zonas que resultaron más afectadas por los desprendimientos y los daños provocados por las lluvias de las últimas semanas.

Con esta medida se permite la recuperación del tráfico ferroviario, que quedará ahora condicionada a la programación que establezcan los operadores de transporte tanto de viajeros como de mercancías que utilizan este corredor ferroviario.

La reapertura supone un alivio para numerosos municipios del interior de la provincia que se habían visto afectados por la interrupción del servicio. Para localidades como Gibraleón, Calañas, Valdelamusa, Almonaster la Real, Jabugo, Galaroza o Cumbres Mayores, el tren constituye uno de los principales medios de conexión con la capital onubense y con otros puntos del territorio.

Durante las semanas en las que la circulación ha permanecido suspendida, los usuarios han tenido que recurrir al servicio alternativo por carretera habilitado por Renfe, una solución que muchos viajeros habituales han denunciado por los retrasos y los tiempos de viaje más largos que conlleva.

La interrupción del servicio se produjo apenas cinco meses después de que la línea recuperara la normalidad tras años de reivindicaciones por parte de los vecinos de la Sierra y el Andévalo. Este corredor ferroviario es considerado un eje estratégico para vertebrar el territorio y facilitar la movilidad de los municipios más alejados de la capital.

Los temporales registrados durante el mes de febrero provocaron daños de consideración en distintos puntos del trazado, especialmente en el tramo comprendido entre Jabugo y Valdelamusa, donde se produjeron varios desprendimientos que obligaron a suspender la circulación por motivos de seguridad.

Desde entonces, los trabajos se han centrado en la inspección de la infraestructura y en la estabilización de los taludes afectados, con el objetivo de garantizar que la circulación ferroviaria pudiera restablecerse en condiciones seguras.

La reapertura con limitaciones de velocidad permitirá así reactivar el tráfico ferroviario de forma gradual mientras continúan las actuaciones necesarias para devolver la normalidad completa a una línea que resulta fundamental ya que conecta la capital con la sierra.

El pasado 5 de marzo, este diario publicó un reportaje en el que los usuarios de estos pueblos expresaban sus quejas por el deterioro de las estaciones sumado el estado "lamentable" de unos trenes de "tercera mano" que, según una usuaria de nombre Jana, no han sido arreglados en años. Jana relata situaciones extremas, como haber tenido que abrir un paraguas en el interior del vagón por las goteras: "Ha llovido y daba miedo; te mojas dentro... no se puede consentir". Además, en la pieza denunciaba peligros técnicos graves, como una puerta rota con el tren en marcha que dejaba al descubierto un compartimento de cables e interruptores: "Era nefasto".

La indignación de la vecina se extiende al paisaje de la Sierra, "sucio" por restos de material de obra que Adif no ha recogido y que están provocando robos y vandalismo, a lo que el ente responde que los ciudadanos "se lo están tomando a la ligera" al entrar en zonas no autorizadas. Actualmente, la situación es "muchísimo peor": tras un mes sin trenes, Renfe hasta ahora estaba decidiendo "sobre la marcha" si el viaje se hacía en taxi o autobús, cobrando el mismo precio por trayectos que ahora duran el doble —pasando de una hora y cuarto a tres horas y media— y obligando a los pasajeros a guiar a conductores que desconocen la ruta.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último