Huelva

El juez prorroga la prisión para el autor de la muerte de Laura Luelmo

  • Se cumplen dos años desde el ingreso en la cárcel del acusado del asesinato

  • Bernardo Montoya pidió pruebas de fertilidad para tratar de demostrar que no hubo una violación

Bernardo Montoya es conducido por agentes de la Guardia Civil a la prisión de Huelva. Bernardo Montoya es conducido por agentes de la Guardia Civil a la prisión de Huelva.

Bernardo Montoya es conducido por agentes de la Guardia Civil a la prisión de Huelva. / Alberto Domínguez (Valverde del Camino)

El juzgado de Instrucción número 1 de Valverde del Camino hizo público ayer un auto para la prórroga de la prisión provisional de Bernardo Montoya, el único encausado por la muerte de la joven zamorana Laura Luelmo en diciembre de 2018 en la localidad de El Campillo del que se cumplen ahora dos años, el plazo máximo en el que un acusado puede permanecer en prisión provisional en espera de juicio, siempre que el juez –como ocurre ahora– no adopte una prórroga de la misma.

De hecho, el pasado 22 de diciembre se cumplieron dos años desde que se decretase el ingreso en prisión provisional de Montoya. Así, según confirmaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), se emitió el correspondiente auto para la prórroga de la misma ya que, a día de hoy el caso sigue en fase de instrucción sin que se vislumbre aún fecha para el juicio.

La desaparición de la joven de 26 años zamorana tuvo lugar el 12 de diciembre de 2018 y por su asesinato se sentará en el banquillo Bernardo Montoya, que fue detenido el 18 de diciembre de 2018, apenas un día después del hallazgo del cuerpo de la profesora en la zona conocida como Las Mimbreras a las afueras de El Campillo, localidad donde residía en la misma calle que su presunto asesino. La joven estaba recién llegada a la localidad para impartir clases en el instituto del vecino municipio de Nerva.

Montoya, con graves antecedentes penales como el asesinato de una anciana por el que ya cumplió condena, se encuentra en prisión y, aunque en un primer momento confesó el crimen en el interrogatorio policial, posteriormente cambió su declaración y mantiene la versión que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica, algo que ha sido rechazado por ésta. Entre las pruebas que se pidieron se encuentran las cámaras de vigilancia de los lugares por donde pasó con el vehículo algo que ayudaría a establecer la secuencia temporal de los hechos.

Bernardo Montoya a su salida de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva con dirección a los juzgados de Valverde. Bernardo Montoya a su salida de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva con dirección a los juzgados de Valverde.

Bernardo Montoya a su salida de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva con dirección a los juzgados de Valverde. / Alberto Domínguez (Huelva)

La confesión de Montoya se produjo al poco de ser detenido, una vez que compareció ante el juzgado de Valverde que decretó su ingreso en prisión sin fianza como presunto autor de un delito de asesinato, con lo que la espontaneidad de la misma parece chocar con al versión ofrecida con posterioridad una vez consultada su defensa.

El presunto culpable de los delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual solicitó en varias ocasiones su puesta en libertad, siendo ésta rechazada por el juzgado. De hecho, su defensa incluso pidió una prueba médica para demostrar supuestos problemas de erección y demostrar, por su parte, que no cometió agresión sexual alguna, así como el análisis del teléfono de Montoya para que se estudien los mensajes de su expareja.

Con todo, sigue la fase de instrucción por este trágico hecho, que conmocionó al país ya que fueron masivas las concentraciones de repulsa que se convocaron en recuerdo de la joven profesora zamorana. Ésta, tal y como adelantó Huelva Información, se sintió amenazada desde el primero momento, según consta en los mensajes que se intercambió con su pareja en los que señalaba su preocupación por la actitud de Montoya que residía en una vivienda situada apenas a diez metros de la que alquiló en El Campillo. Los últimos momentos de Laura Luelmo fueron en una tienda de la localidad a donde acudió a comprar algunos alimentos. Al parecer fue al regresar a casa cuando fue abordada por Bernardo, la introdujo a la fuerza en su casa y allí cometió el crimen.

Falta por determinar ahora la fecha para la celebración del juicio oral en el que promete ser uno de los casos más mediáticos de los celebrados en Huelva en los últimos años.

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