Tribunales

Dos años de prisión por agredir a un celador y destrozar el ambulatorio de Bonares

  • A.B. lanza una silla de ruedas al sanitario cuando le pide que salga de consulta ante la sospecha de que su novia sufría malos tratos

  • El juez lo considera autor de un atentado a agente de la autoridad y de delitos leves de lesiones y daños

Fachada del centro de salud de Bonares, donde han ocurrido los hechos. Fachada del centro de salud de Bonares, donde han ocurrido los hechos.

Fachada del centro de salud de Bonares, donde han ocurrido los hechos. / Google Maps (Bonares)

El titular del Juzgado de lo Penal 1 de Huelva, Francisco Ramírez Herves, ha condenado a dos años de prisión, al pago de multas por valor de 900 euros y al abono de 694 euros en indemnizaciones a A.B., de 24 años, quien el pasado 27 de septiembre agredió a un celador y provocó destrozos en el ambulatorio de Bonares.

En la sentencia, a la que se ha llegado por conformidad y a la que ha accedido Huelva Información, se da por probado que este hombre acudió al centro de salud bonariego a las 3:10 del día de autos. Iba acompañando a su pareja cuando el celador le pidió que saliese de la consulta a la sala de espera ante la sospecha de que la mujer había sido víctima de una agresión relacionada con la violencia de género.

Lejos de atender a las indicaciones del sanitario, A.B. “comenzó a golpear el mobiliario violentamente”, todo con ánimo de amedrentar al equipo sanitario que allí se encontraba: el celador, otro trabajador más y dos mujeres.

El condenado llegó a fracturar la puerta de entrada al centro de salud y “causó desperfectos en un armario de la zona administrativa”. En paralelo, profirió “insultos continuos, llegando a lanzar la silla de ruedas en la que estaba sentada su pareja” contra el celador, quien además es conductor de ambulancias del ambulatorio bonariego.

Como consecuencia del brutal golpe, la víctima tuvo que ser atendida de urgencia. Sufrió una herida inciso-contusa por debajo del mentón que requirió para su curación una baja de siete días. Los otros tres sanitarios que presenciaron el incidente sufrieron un cuadro de ansiedad “por la situación de estrés” que vivieron.

Por todo, el magistrado condena a dos años de prisión a A.B. por un delito de atentado a agente de la autoridad, a 450 euros de multa por un delito leve de lesiones –que incluye el alejamiento a 150 metros y la prohibición de comunicación con el celador durante seis meses–, y a otros 450 euros por un delito leve de daños.

El condenado tendrá que asumir además el pago de 280 euros al celador agredido y de 40 euros a cada uno de los otros tres sanitarios, a lo que hay que sumar los 294 euros que abonará al SAS por los desperfectos en el ambulatorio. Ramírez Herves le ha suspendido la pena a cambio de que no delinca en tres años.

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