Los pasajeros del tren a Huelva implicado en el accidente: "Sillas del tren arrancadas, todo volando, muchísimas personas heridas"
"Al salir del tren nos decían que no mirásemos a la izquierda", narra una de las pasajeras que ha podido ser evacuada
"Hay muchísima sangre, los sanitarios están cogiendo en camilla a los pasajeros más graves"
"El impacto ha sido terrible provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas": Óscar Puente confirma lo peor del Alvia destino a Huelva
Inma viajaba en el tren con destino a Huelva que ha descarrilado este domingo por la noche en el término municipal de Adamuz (Córdoba). "Ha sido dantesco, sillas del tren arrancadas, todo volando, muchísimas personas heridas", narra con nerviosismo esta pasajera que ha podido ser evacuada del tren. Viaja en el vagón 4 y le tiembla la voz al recordar "a la gente chillando, llorando" en los momentos posteriores al accidente. "Fuimos evacuados por lo laterales, nos iban diciendo que no mirásemos a la izquierda", cuenta a este periódico la pasajera.
"Había ambulancias, policías, servicios sanitarios... La gente estaba muy nerviosa", rememora Inma que recuerda ver a algunas personas "tapadas con mantas" y cómo evacuaban en primer lugar a ancianos y niños para ser los primeros en ser atendidos tras el accidente.
Ella junto a otros pasajeros, algunos heridos leves, han sido evacuados a un pabellón habilitado en una localidad cercana. Ha podido contactar con su hija, la cual es médico y le ha asegurado que "los hospitales de Córdoba están colapsados" por lo que a las personas cuyas heridas son superficiales han sido atendidas en el mismo pabellón al que los han trasladado.
Laura también viajaba en el tren pero en otro de los vagones. Ella junto al resto de pasajeros han sido devueltos a la Estación de Atocha, donde les han pedido que esperen. "Nos han devuelto con la condición de que teníamos que quedarnos aquí hasta mañana a las 14:00", hora a la que les indicaran si las vías están en estado de poder volver a utilizarse o deberán retomar el trayecto por carretera en un autobús. No tiene noticias del tren ni de lo que está pasando y permanece a la espera junto con el resto de pasajeros, que deberán buscar cuanto antes un hotel en el que pasar la noche.
María José Márquez es una de la tantas personas que tras conocer el accidente del Alvia con destino Huelva se acercó a la Estación de Trenes en busca de respuestas. En ese tren viajaba su hija, de 27 años, que la llamó "llorando, descompuesta, diciendo que el tren había descarrilado y al momento me colgó", narra esta madre reviviendo esos momentos de angustia sin noticias de su hija. En el servicio de Renfe no le pudieron dar más noticias. "Ellos empezaron a llamar al tren, al maquinista, nadie contestaba. Pero lo que me resultó bastante fuerte fue que nos dejaron aquí, cerraron las oficinas y se marcharon", narra esta madre indignada.
Tras varios intentos logró hablar con su hija que le contó que "aquello era una catástrofe, que había una cantidad de muertos increíbles" rememora María José de la llamada de su hija que le contó cómo "tuvo que romper la ventana para poder salir, estaban solos, no había policía, no había llegado nadie todavía". Su hija viaja en el vagón cuatro, igual que Inma, del que "salieron disparados". También ha sido trasladada al pabellón donde la han atendido a la espera de que "fueran autobuses a buscar a la gente de Madrid y Córdoba; sin embargo, la gente de Huelva todavía no tiene respuesta, no sabe cómo van a llegar". Todas las carreteras están cortadas por lo que es imposible poder llegar al lugar del accidente.
Algunos de los afectados han declarado a Huelva Información tras el accidente que "hay muchísima sangre. Los sanitarios están cogiendo en camilla a los pasajeros más graves y redirigiéndolos hacia los equipos medicalizados porque no pueden acceder". Por su parte, otro de los pasajeros ha declarado que "muchos veníamos de hacer el examen de las oposiciones para instituciones penitenciarias" cuando han tenido el accidente. "Me he visto entre los pies de la gente", contaba a Huelva Información, otra pasajera recordando con nerviosismo el momento. "Ha sido como el frenazo de un coche que no para", declaraba una de las pasajeras a la que se suma otra que cree que tiene "una costilla rota y estamos andando por un camino de piedras".
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por INSERSA