'Una noche de amor'

Una pareja en crisis

Los protagonistas de 'Una noche de amor'. Los protagonistas de 'Una noche de amor'.

Los protagonistas de 'Una noche de amor'.

Sección oficialHHHHH

Produccion: Argentina, 2016.- Duración: 90 minutos.- Dirección: Hernán Guerschuny.- Guión: Sebastián Wainraich con la colaboración de Hernán Guerschuny.- Fotografía: Marcelo Lavitman.- Música: Juan Blas Caballero.- Montaje: Agustín Rolandelli.- Intérpretes: Sebastián Wainraich, Carla Peterson, Rafael Spregelbund, María Carámbula, Justina Bustos, Soledad Silveyra, Nazareno Goldzen, Christian Giménez.

Siempre dijimos que la comedia romántica tiene tanto en su carne como en su espíritu multitud de aspectos, situaciones y variedades. Es un género en el que todo cabe. Por supuesto también y de manera recurrente la crisis de pareja. Y eso es lo que tenemos en esta producción argentina dirigida por Hernán Guerschuny, en la que el guionista, el periodista de humor Sebastián Wainraich, es el protagonista de la película, a su vez autor de guiones para el cine en la propia ficción. Es una historia muy simple, de anécdota muy breve. Diríamos minimalismo puro y todo en una noche de fin de semana.

Un matrimonio, a cuyos cónyuges les va muy bien en sus respectivas ocupaciones, Leonel, para lo amigos Leo, y Paola, psicóloga de profesión -¿cómo no, estando en Argentina?- se disponen a salir de noche con sus amigos Florencia y Matías, cuando se enteran de que se han separado. Al principio la situación les contraría pero al fin deciden salir ellos dos solos, algo que no hacían en mucho tiempo. Dejan a sus dos hijos con la madre de Leo, una señora encantadora que habla demasiado. La noche, que se la prometían muy feliz, resultará sorprendentemente complicada. El guardacoches espontáneo les cobra demasiado. Van al restaurante en el que han reservado mesa y han de esperar una hora, no les atienden bien y la comida no les gusta. Se van y el encargado del garaje les cobra abusivamente también y cuando encuentran un restaurante a su gusto coinciden con otro matrimonio amigo. Él, director de comerciales, resulta un pesado y Leo y Paula acaban peleando entre ellos.

La sombra de la separación de sus amigos parece amenazarles también a ellos. Cuando esperaban pasarlo estupendamente todo se tuerce, el amor parece flaquear, la diversión no es la que deseaban, la crisis de los años, de la monotonía matrimonial, de la rutina, se ciernen sobre la pareja y esa salida solos pone de manifiesto el conflicto. Las contingencias imprevisibles de la noche agudizan los problemas que seguirán acuciando a Leo y Paola. Salvo algunos pasajes todo discurre entre diálogos triviales unos, incisivos otros, a veces absurdos y ocurrentes -"nadie quiere lo que no conoce", se dice- dentro de una ominosa verborrea que en ocasiones llega a agobiar al espectador. Todo parece albergar consecuencias posteriores, efectos más o menos previsibles, circunstancias inevitables y alguna sorpresa circunstancial, incluidas las críticas a la profesión.

La acción de intermitente incidencia flaquea a veces, se hace reiterativa y a ratos monótona. Incluso la resolución final puede parecer a muchos acomodaticia y fácil como si la crisis se resolviera de la manera más convencional, como si el conflicto no se solucionara del todo. Las interpretaciones a tono con los distintivos más característicos de la película. Mejor Carla Peterson que Sebastián Wainraich. Y de fondo a veces Frank Sinatra que tanto gusta al protagonista y que nunca viene mal.

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