Huelva

Huelva registra un máximo de 36 aulas cerradas por Covid desde el inicio del curso

  • Sólo cuatro centros han sido clausurados al completo, el último uno de Educación Infantil en los últimos días en Cartaya

Un alumno realiza una operación en la pizarra con chaquetón y gorro para mitigar el frío que entra por la ventana abierta para la ventilación del aula. Un alumno realiza una operación en la pizarra con chaquetón y gorro para mitigar el frío que entra por la ventana abierta para la ventilación del aula.

Un alumno realiza una operación en la pizarra con chaquetón y gorro para mitigar el frío que entra por la ventana abierta para la ventilación del aula. / Josué Correa (Huelva)

Contención del coronavirus en las aulas onubenses. Es lo que muestran los datos que ofrece la Consejería de Salud y Familias, según los cuales hasta ahora sólo han tenido que cerrar tres centros educativos al completo en tres semanas diferentes. A estas clausuras hay que añadir la de hace escasos días en un centro de Educación Infantil de Cartaya, ya que la Delegación de Educación decidió su cierre preventivo en tanto se realizase el rastreo de la plantilla y de los alumnos.

En cuanto a las aulas, la peor semana fue la última de octubre, cuando fueron 36 las que enviaron a sus alumnos de vuelta a casa por casos positivos. Pocos días después, en los primeros compases de noviembre la Delegación detalló que 208 alumnos y 46 profesores habían dado positivo en coronavirus.

Después de un verano rebosante de instrucciones y medidas de la Consejería de Educación y de elaboración de protocolos por parte de los equipos directivos de los centros, el tan temido curso empezó con la sombra del coronavirus a cuestas. Las 5.170 aulas de los 489 centros educativos de la provincia echaron a andar escalonadamente a partir del 1 de septiembre, con Educación Infantil a la cabeza.

El primer cierre no se hizo esperar y dos días después de la vuelta a las clases en Secundaria el 15 de septiembre, el Juan Luis Vives de la capital volvió a cerrar sus puertas por dos positivos en el profesorado. Pero no fueron los primeros, porque previamente ya se habían conocido casos de contagios en otros centros de la provincia.

La Consejería de Salud y Familias facilita partes semanales con los datos de la incidencia de las aulas de cada provincia. Según estos datos, la segunda peor cifra en Huelva fue notificada la primera semana de octubre, con 21 aulas con las clases interrumpidas. Los datos del Covid en Huelva en esta segunda ola son sensiblemente superiores a la primera y aun así los centros educativos van capeando el temporal a pesar de los temores. En los datos del último viernes, día 11, fueron tres las aulas cerradas en la provincia por contagios.

Las dificultades no han faltado porque la tarea no era fácil. Cada centro tuvo que adaptar las instrucciones de la Consejería de Educación, siempre según lo establecido por Salud, a sus propias características porque se primó la autonomía de centro. Para garantizar la distancia de seguridad, por ejemplo, una de las medidas fue la entrada y salida escalonada de los centros. En el CEIP Prácticas de la capital, la Delegación de Educación sin embargo revocó este sistema tras las quejas de algunos padres en contra del criterio del propio centro, que alegaba que unos 600 alumnos tenían que transitar por espacios de acceso muy reducidos.

Ya en octubre, un aula de Primaria del CEIP La Noria de Lepe fue clausurada tras el positivo de su tutora, sin embargo la decisión llegó tras una primera negativa de las autoridades educativas de interrumpir las clases.

Asociaciones de madres y padres han sido punta de lanza de las protestas. Una mayoría de alumnos del IES Saltés de Punta Umbría no acudieron a clase durante una semana en protesta por “las inexistentes condiciones de seguridad” del centro, denunciaba el Ampa. Miembros de la asociación se plantaron ante la Delegación con una cacerolada para pedir “medios para que en nuestro centro se puedan minimizar los riesgos”.

En Lepe, la asociación de padres y madres del IES La Arboleda, pedía en noviembre la interrupción de las clases durante un mes porque según aseguraban había hasta cien miembros de la comunidad educativa confinados, con más de veinte profesores y diecisiete alumnos contagiados.

En Nerva también se produjo una ausencia masiva de alumnos durante una jornada escolar. Desde el colectivo convocante aseguraban que “la comunidad educativa nervense ha visto discriminada su atención con respecto a los casos Covid-19 acontecidos en otras localidades de nuestra provincia, generándose distintos raseros”.Son algunos ejemplos de un primer trimestre que llega a su fin.

Mientras los universitarios llevan más de un mes de clases telemáticas, las etapas inferiores mantienen la presencialidad, y el virus más o menos a raya. La incidencia es baja según Salud, como alta la resistencia según algunos a interrumpir las clases a pesar del riesgo. La contención es la norma.

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