Huelva

Desescalada coronavirus Huelva: El 90% de los hoteles abren en julio con previsiones del 20% de ocupación

  • La FOE ve inviable la apertura de las grandes instalaciones hoteleras de Huelva hasta que la actual desescalada no permita el movimiento de personas entre provincias

Los apartamentos Playamarina, en Ayamonte, serán los primeros en abrir este año. Los apartamentos Playamarina, en Ayamonte, serán los primeros en abrir este año.

Los apartamentos Playamarina, en Ayamonte, serán los primeros en abrir este año. / Jordi Landero (Ayamonte)

Si negro está ya el panorama en el plano económico a nivel general como consecuencia de la actual crisis sanitaria del coronavirus, más oscura aún se presenta la situación para uno de los sectores que habitualmente tiran del carro de la economía en la provincia de Huelva, el turístico, que a las puertas de una nueva temporada alta estival vive sumido en una “total incertidumbre”, y marcado por unas previsiones nada halagüeñas a tenor de los datos que barajan en estos momentos los principales empresarios hoteleros con presencia en nuestra provincia.

Tal es así que los grandes hoteles del litoral onubense estiman una exigua ocupación de entre el 15% y el 20% para los próximos meses de julio y agosto, lo cual es prácticamente inviable para el sostenimiento de su actividad, y que han calculado en base a su actual Pick up, que es el incremento histórico (positivo o negativo) obtenido al comparar las reservas en un período de tiempo definido, en este caso las actuales en relación a las que tenían el año pasado por estas mismas fechas.

Para la Federación Onubense de Empresarios (FOE) es inviable la apertura de las grandes instalaciones hoteleras de la provincia de Huelva hasta que la actual desescalada no permita el movimiento de personas entre provincias.

Así lo señala a este diario Luis Arroyo, presidente del Consejo Empresarial de Turismo, quien precisa que estos hoteles “se nutren fundamentalmente de clientes provenientes de otras provincias”. Otro motivo que dificulta la apertura, añade, es que “por el momento no se pueden abrir al cien por cien las zonas comunes y el resto de servicios que ofrecen los hoteles”.

En este sentido y aunque algunos hoteles de menor tamaño y alojamientos rurales han empezado a abrir desde que el pasado día 11 la provincia inició la fase 1 de la desescalada, la “inmensa mayoría” tiene previsto hacerlo a partir del 1 de julio, aunque “hay algunos que lo van a ir haciendo de forma escalonada entre el 24 de mayo y el 1 de junio, aunque todo a expensas de la evolución de la pandemia”. Lo que sí están haciendo todos, concluye, es poner a punto las instalaciones y, sobre todo, “trabajar al cien por cien en sus departamentos comerciales para ir preparando la comercialización y las reservas”.

Un operario limpia la piscina del apartahotel Playamarina, en Ayamonte. Un operario limpia la piscina del apartahotel Playamarina, en Ayamonte.

Un operario limpia la piscina del apartahotel Playamarina, en Ayamonte. / Jordi Landero (Ayamonte)

La primera cadena que ha decidido reabrir en la costa onubense algunas de sus instalaciones es Senator, que desde esta misma semana ha puesto a disposición de sus clientes los apartamentos Playamarina (Ayamonte), y que prevé abrir en la segunda quincena de junio el Playacartaya Aquapark & Spa Hotel (Cartaya), y ya durante el mes de julio los hoteles Playamarina Spa y Playacanela, ambos en Ayamonte.

Fuentes de dicha cadena precisaron a esta redacción que “abrimos los apartamentos desde ya, aunque sin ningún servicio adicional ni zonas comunes, solo la limpieza inicial y la entrega de llaves mediante cita”.

No obstante, para garantizar la seguridad, la firma ha implantado numerosas medidas que incluyen la higienización de habitaciones y zonas nobles con ozono, como acción complementaria a la limpieza y desinfección que se realiza habitualmente.

Las habitaciones se someterán a una limpieza diaria, con especial hincapié en puntos de gran contacto como pomos e interruptores, y se reducirán los productos de pequeño formato de baño, los cuales podrán solicitarse en recepción. Una vez libres, las habitaciones serán totalmente desinfectadas y tratadas con ozono y permanecerán desocupadas al menos 24 horas hasta la entrada del siguiente huésped.

Otras novedades son el check-in online para agilizar la entrada y evitar las aglomeraciones en recepción, o la creación de la figura del hamaquero, que se encargará de desinfectar y mantener la distancia de las tumbonas en la zona de la piscina.

Los restaurantes también experimentarán cambios significativos ya que los productos se servirán directamente al huésped o estarán expuestos en porciones individuales. Además, se controlará el aforo y la distancia entre las mesas y se ampliarán los rincones de cocina en vivo con una mayor variedad de productos.

Según explica a Huelva Información Rafael Barba, secretario general de la Asociación Provincial de Hoteles de Huelva, en el momento del estallido de esta crisis el Pick up “se vino abajo y se puso en negativo”. No obstante, actualmente estamos alcanzando “un equilibrio y una leve recuperación que nos ha permitido ponernos en positivo, a pesar de lo cual actualmente solo contamos según este sistema medidor y de control un 20% de las reservas que teníamos el año pasado por estas mismas fechas”.

Esto “marca una tendencia”, prosigue, que permite al sector hotelero onubense estimar en términos generales una ocupación hotelera para los próximos meses de julio y agosto de solo el 15% o el 20%. Pero al ser solo una estimación realizada en un momento de tanta incertidumbre, añade, “corremos el riesgo de que, por diferentes motivos, esta previsión empeore si se producen cancelaciones”.

Turistas británicos abandonando el hotel Fuerte El Rompido el pasado marzo. Turistas británicos abandonando el hotel Fuerte El Rompido el pasado marzo.

Turistas británicos abandonando el hotel Fuerte El Rompido el pasado marzo. / Jordi Landero (Cartaya)

Este fue solo uno de los asuntos que abordaron el pasado viernes el medio centenar de hoteleros de dicha asociación (que representa al 70% de las 39.700 plazas/camas que integran la actual planta hotelera onubense) durante el encuentro telemático que mantuvieron para analizar la situación del sector, donde pusieron en común los principales problemas a los que el sector tiene que hacer frente en estos complicados momentos.

En este sentido otro de los temas tratados fue el de la posible fecha para la apertura de sus instalaciones, sobre lo cual según precisó Barba tras el encuentro, el 90% de los hoteles prevén abrir sus puertas durante los primeros días de julio ya que este asunto está “muy vinculado a la apertura de la conectividad entre provincias” contemplada en las futuras fases de la desescalada.

Y es que, según explicó el secretario general de la Asociación Provincial de Hoteles, es totalmente inviable para sus instalaciones vivir solo con el turismo local teniendo en cuenta que entre el 15 de junio y el 15 de septiembre del año pasado, solo un 1,22% de los clientes que se alojaron en ellas procedían de la propia provincia onubense.

Los hoteleros calculan que el 40% de las pymes ligadas al turismo no resistirán la crisis

En esta materia también juega un papel muy importante la apertura de las fronteras, por lo que según Barba “estamos solicitando una excepcionalidad en la frontera hispano-lusa si queremos aprovechar el verano ya que el 54% de los clientes internacionales que se alojan en los hoteles onubenses durante el verano proceden de Portugal”.

A este panorama añade más incertidumbre el hecho de que, por el momento, se desconozca en qué condiciones van a reabrir las playas –uno de los principales atractivos de los hoteles de la costa– ni los servicios que ofrecen las propias instalaciones hoteleras.

Otro asunto que preocupa al sector son los actuales ERTE a los que se han acogido la mayoría de las empresas. Según Barba, esta cuestión es de “suma importancia” porque “de cómo se gestione también va a depender la reapertura de las instalaciones”. Así, añade, “es esencial que se nos apoye con prórrogas que permitan adaptarse a la evolución de la demanda en los próximos meses. De no ser así, algunos de estos ERTE podrían transformarse incluso en ERE”.

Los malos augurios no se quedan solo en el sector hotelero ya que según la asociación este “tira del carro” del resto del turismo en la provincia de Huelva, especialmente de hostelería, restauración, comercio, transporte y otros servicios ligados al sector.

El chiringuito Bar-Baro, en El Portil. El chiringuito Bar-Baro, en El Portil.

El chiringuito Bar-Baro, en El Portil. / Jordi Landero (El Portil)

En este sentido, los hoteleros ponen sobre la mesa que en el momento más álgido de la pasada temporada turística, concretamente en agosto de 2019, solo entre la hostelería y los hoteles se generaron en la provincia de Huelva un total de 21.700 puestos de trabajo directo, a los que habría que sumar los empleos indirectos relacionados con ambas actividades.

Otros datos que aportan los hoteleros onubenses es su estimación de que aproximadamente el 40% de las pequeñas empresas de hostelería ligadas al turismo “no van a poder superar los primeros meses de esta crisis”, una cifra que estudios realizados por otras entidades “elevan hasta casi el 60%”.

En un marco más esperanzador los hoteleros onubenses están pendientes de conocer la “letra pequeña” tanto del plan de choque anunciado por la Junta de Andalucía sobre ayudas y promoción como del plan de relanzamiento del sector turístico anunciado por el Gobierno central. Para ambos casos “nos hemos ofrecido a las dos administraciones para participar en el desarrollo de los detalles”, concluye Barba.

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