Homenaje a Quini | Gala musical La música también celebra a Quini

  • Una gala homenajea mañana al educador social Joaquín Martín Jiménez, hombre clave en la barriada de El Torrejón

  • Los beneficios del espectáculo se donarán a la Fundación Valdocco

Ha tenido que pasar un año para que Juana tuviera la fuerza suficiente para organizar un homenaje de esta magnitud. No llegó antes no por falta de ganas e interés. Ni por ofrecimientos. Porque desde el primer momento, cuando Quini se fue, se pensó que había que hacer algo para que la despedida no fuera tan fría como dejó a todos saber, el 12 de noviembre de 2017, que su enorme corazón entregado a los demás le fallaba y le dejaba en el camino.

No le gustaban nada los homenajes pero éste se hacía una necesidad para los que siguen en este lado. Todos quedaron un poco huérfanos y vacíos; seguro con ganas de expresarse y de hablar, de despedirse con una celebración a la vida y a la amistad, al cariño, a la generosidad y a la admiración, más que con un canto a la tristeza y al dolor de una pérdida para la que siempre se buscará consuelo.

Joaquín Martín Jiménez, Quini para todos, será celebrado mañana en la Casa Colón con una gala musical en su recuerdo, presente todo aquello que él mismo ayudó a construir. Porque estarán artistas y amigos, gente cercana y propia que rendirá tributo a quien entregó su vida profesional y personal a los demás; a tanta contribución propia para integrar y normalizar, para dar vida donde poca esperanza quedaba, y a brindar oportunidades entre el desahucio social, que es el peor que puede sufrir persona y vecino de una ciudad.

En Huelva encontró su sitio en El Torrejón, barrio que ayudó a revitalizar y reconstruir en años duros que sembraron marginación y desamparo.

Valdoquista convencido

Los ladrillos los dejó para Valdocco, como declarado valdoquista que siempre fue y será. Y para eso todo homenaje que va vinculado a su persona tendrá como destino ese proyecto ejemplar en el que tanto creyó y con el que siempre se sintió identificado. Será su aportación póstuma en cantidades más modestas que ese “pelotazo” que esperaba del Cuponazo para seguir poniendo ladrillos en la Fundación, para seguir orientando a chavales con dificultades, para dar apoyo a mujeres olvidadas y oportunidades a aquellos que tratan de levantar su vida tras un tropezón.

“Si la gente que tiene estas carencias tira para adelante”, decía, “por qué voy yo a tirar la toalla”

Recuerda Juana Martín, viuda aún en reconstrucción, cómo no existieron fines de semana ni festivos sin teléfono en el que atender una demanda de auxilio, una petición de consejo, resolver alguna cuenta pendiente en el barrio con nombres y apellidos. Lo suyo trascendía la burocracia y el puro trabajo del técnico municipal: era pura entrega, compromiso, una fe inquebrantable en las personas que le llevaba a blandir vehemencia y rotundidad con quien fuera que pudiera aportar soluciones, no más que alivios para el dolor personal.

Esa gente que nunca dejó de socorrer es la misma que le quiere, le recuerda y ahora le celebra. La que le proporcionó argumentos para estar ahí siempre. “Si realmente la gente que tiene estas carencias tira para adelante”, decía, “¿por qué yo voy a tirar la toalla?”.

El grupo Los Activos, que Quini creó entre los jóvenes del barrio. El grupo Los Activos, que Quini creó entre los jóvenes del barrio.

El grupo Los Activos, que Quini creó entre los jóvenes del barrio.

Y les motivó con sus propias herramientas, con nada más propio que el compás, el flamenco, la música. Y así dio esperanza a chiquillos que vagaban entre el fracaso y las tentaciones, tan peligrosas como nunca esos años atrás. Y fue como dio vida a un taller que sigue marcando el ritmo, todavía, en el barrio, aun en su ausencia física. Y fue el germen de ese gran proyecto, llamado Los Activos, que mostró otra vida a esos jóvenes que también el sábado le celebrarán.

“No me tuve que inventar nada. Ya estaban los chavales y el flamenco”. Era su manera de rechazar protagonismo, pese a tanto bueno que sembró éste y tantos otros proyectos.

Un homenaje con tres patas

Flamenco y jazz habrá mañana en el auditorio de la Casa Colón. La música que era parte de él. Y habrá destacados artistas, todos, unos para más público que otros, todos amigos de Quini, hermanos en la celebración, deudores de su recuerdo, muchos más de los que saldrán al escenario, que no queda al alcance de todos los que quisieron y que, seguro, estarán el sábado en pensamiento.

Ya a primeros de noviembre hubo unas jornadas de educación social con fines formativos e inevitable carga emotiva entre profesionales y amigos. Más de cien inscritos que fueron partícipes de este otro homenaje en el Centro Social El Torrejón que desde entonces lleva su nombre, por acuerdo plenario unánime del Ayuntamiento.

El recuerdo se completará con una exposición de sus cuadros, sacrificados pero refugio siempre de quien cuidaba detalles, meticuloso en el trabajo, volcado en ese realismo que le rodeaba, también en los lienzos. Otro amigo, Juan Manuel Seisdedos, será comisario de la muestra de quien ganó el Vázquez Díaz y que dona ahora el producto de esa otra pasión artística para seguir construyendo en Valdocco.

La gala musical es sólo una de las tres patas de ese homenaje general para un hombre que destacó en muchas facetas y que siempre triunfó en la vertiente humana del lado de quienes más le necesitaban. De esos mismos que siempre le brindarán cariño, gratitud y compañía en el recuerdo.

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